Fallece la segunda víctima del ataque perpetrado en la Fiscalía de Jalisco

viernes, 16 de septiembre de 2016
GUADALAJARA, Jal. (apro).- Este viernes se confirmó la muerte de Laura Castañeda Amaral, la segunda víctima del ataque perpetrado en la Fiscalía General de Jalisco (FGEJ) el pasado miércoles. La mujer, de 47 años, laboraba como agente del Ministerio Público. Ella se encontraba junto con otras tres trabajadoras de la dependencia en el módulo de atención ubicado dentro de las instalaciones de la Calle 14 de la Fiscalía General cuando Luis Homero Águila abrió fuego con una pistola calibre .22, el miércoles 14. El hombre fue abatido por elementos de la Policía investigadora. Ese día falleció la trabajadora social María Verónica García Carmona, y resultaron gravemente lesionadas sus compañeras Elizabeth Flores Sánchez, de 43 años, y Araceli Bautista Rocha, de 47. La noche del martes 13 Luis Homero Águila acudió a la oficina de Proceso Jalisco para dejar unos documentos, como solía hacerlo frecuentemente. Pero esta vez traía tres bolsas de plástico transparente con documentos, revistas y un disco compacto. Antes de salir de la oficina, comentó que si al otro día escuchaba su nombre en los medios de comunicación por algo que iba a hacer, que leyera los documentos, y si no pasaba nada, que los tirara a la basura. No se le dio importancia puesto que su costumbre, tras dejar los documentos mecanografiados y firmados, siempre decía que en Jalisco se iba a escuchar una noticia relevante sobre su persona. Luego de que esta redacción se enteró de que Luis Homero Águila cometió el ataque al interior de la Fiscalía, se revisaron los tres paquetes que dejó. Destacaron unos escritos sellados por el Congreso local y la propia Fiscalía con fecha de viernes 9, justo cinco días antes de que cometiera el ataque, en los cuales advertía que no le importaría morir ni matar, y que pagarían por "todo el daño que me están haciendo". Se quejó de las funcionarias del módulo de atención y de la indiferencia del fiscal central, Rafael Castellanos, quien no le puso un alto a las servidoras públicas. También señaló el presunto encubrimiento de varias autoridades hacia un dentista, a quien Luis Homero Águila apodó El Matamuelas. Éste fue denunciado por Luis Homero ante la dependencia estatal desde el 2002 por usurpación de funciones y mala praxis, pero seguía ejerciendo. El pasado 30 de agosto el Juzgado Octavo de lo Penal había autorizado que el agente del MP ejerciera acción penal en contra del dentista, según uno de los oficios que entregó el victimario. En sus escritos, reclamó que ninguna autoridad local intercedió para que el Ejército le diera una pensión. Recordó que dejó de ser profesor para alistarse en la Fuerza Armada, donde participó durante más de una década, pero tras denunciar irregularidades cometidas por sus superiores, entre  ellos el general Jesús Gutiérrez Rebollo, fue declarado como "loco". La crónica completa en la edición del próximo domingo en Proceso Jalisco.