Crean en Morelos el municipio indígena de Hueyapan; ven incertidumbre en el tema recaudatorio

jueves, 21 de diciembre de 2017
CUERNAVACA, Mor. (apro).- En medio del desconcierto y la incertidumbre de parte de la población, la comunidad indígena de Hueyapan se convirtió en el municipio número 36 de Morelos y el tercer de tipo indígena en la entidad, luego de que fuera publicado en el Periódico Oficial Tierra y Libertad edición 5561, el decreto 2343, mismo que se segrega del actual municipio de Tetela del Volcán. Además de la comunidad de Hueyapan, ubicada en la zona del volcán Popocatépetl, en la zona de los Altos de Morelos, se integran los barrios de San Bartolo, San Jacinto, San Miguel, San Andrés y San Felipe, así como las rancherías de Tlalcomulco, Huitzitzinguiak, Olivar, Tenería y Los Tejocotes. La cabecera del municipio se encontrará en el barrio de San Miguel. Al igual que en Coatetelco y Xoxocotla, en Hueyapan deberá constituirse un Concejo Municipal “que ejercerá el gobierno en términos de la Ley Orgánica Municipal, tomándose en cuenta los usos y costumbres con atención y respeto a sus condiciones políticos y sociales”, según advierte el decreto promulgado. Al igual que en los otros decretos, este entrará en vigor hasta el próximo 1 de enero de 2019, y en un plazo de 180 días naturales a partir de la publicación, el Congreso local realizará modificaciones legales que permitan cumplir con la creación del municipio. En un plazo de 60 días naturales, el gobernador “deberá remitir al Congreso del Estado la lista de pobladores originarios del Municipio que se crea, que deban conformar el Concejo Municipal” que se hará cargo del gobierno municipal del 1º de enero de 2019 al final del año 2021. A partir de la designación del Concejo, en un plazo no mayor de 90 días hábiles, “el Municipio de Hueyapan, Morelos deberá presentar ante el Congreso del Estado la iniciativa de Ley de Ingresos del Municipio, para su examen, discusión y, en su caso, aprobación”. Será el pleno del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del estado, la que determine “conforme al ámbito de sus atribuciones” la creación o, en su caso, adscripción “de los órganos jurisdiccionales que se requiera para la buena marcha de la administración de justicia” en el municipio. También como en el caso de Xoxocotla, Hueyapan deberá asumir un porcentaje de los pasivos y la deuda pública del municipio de Tetela del Volcán. Asimismo deberá firmarse un convenio para el traspaso de activos por “hasta un porcentaje igual a la población transferida”. En el caso de los “servicios públicos de agua potable y recolección de basura deberán, en todo momento, irse traspasando de manera progresiva, entre los municipios de Hueyapan y Tetela del Volcán”. Y debe “privilegiarse la factibilidad y efectividad del servicio público para la población”. El decreto establece que debe informarse de la creación del nuevo municipio a la Secretaría de Gobernación, al TSJ, a los demás municipios de la entidad, al Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac), además al Servicio Postal Mexicano, Telecomunicaciones de México, a la Comisión Federal de Electricidad y a Teléfonos de México, entre otros. Tetela del Volcán y Hueyapan han tenido un conflicto histórico por el tema del agua potable. Algunas organizaciones han alertado sobre la agudización de este y otros conflictos históricos. Incertidumbre y descontento En entrevista, Carmen Bahena, directora del Centro de Encuentros y Diálogos, organización con larga historia de trabajo comunitario en varias partes de Morelos, incluyendo Hueyapan, asegura que “hay una buena parte de la población que no está de acuerdo por el asunto recaudatorio”, sobre todo porque hasta el momento, la gente de esa comunidad nunca ha pagado predial. “¿De dónde se generarán los ingresos propios de la hacienda municipal?”, se pregunta. Asegura que no está claro cómo se reunirán los recursos necesarios para impulsar programas sociales y municipales en general. Lo más preocupante, sin embargo, es el contexto político, pues en el escenario pueden ocurrir al menos dos opciones: “Que por un lado avance el bloque que promueve el autogobierno, a la manera de Cherán, en Michoacán, y se elijan autoridades por asamblea y sus cargos sean honorarios”, comenta. O, por el contrario, que “avance el bloque de los caciques de la comunidad, como por ejemplo la familia de los Montes, quienes podrían no sólo adueñarse del gobierno imponiéndose por la fuerza y que además se adueñen de más tierras y, sobre todo, del control del agua potable”, concluye. Esa es sólo parte de las problemáticas que enfrentarán los nuevos municipios “indígenas” en Morelos. Resta por publicar el decreto de creación del municipio de Tetelcingo, aprobado en las mismas fechas por el Congreso local, pero que a propia solicitud de los legisladores podría detenerse, e incluso sufrir modificaciones, lo que generaría molestias entre la población. No hay que olvidar que el 10 de noviembre que se crearon los cuatro municipios, pobladores de Tetelcingo tomaron el Legislativo y obligaron a los congresistas a hacer modificaciones en el decreto de creación de esa nueva comuna, con la intención de incluir más colonias y territorios. Esto al final fue aprobado por los legisladores, pero bajo protesta, por lo que ese decreto de creación podría ser modificado antes de su promulgación.

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