Nacional

Asesinato de cuatro estudiantes en Jojutla, a punto de quedar impune

Familiares de los estudiantes asesinados hace cuatro años pidieron al presidente su intervención, pues uno de los presuntos responsables sigue prófugo y otro ya fue liberado
sábado, 31 de octubre de 2020

TLALTIZAPÁN, Mor. El asesinato de cuatro estudiantes de la preparatoria de Jojutla podría quedar impune, dado que a cuatro años de ocurrido, las autoridades de la Fiscalía General de Justicia y del Poder Judicial retrasan los procedimientos en contra de los principales señalados, uno de los cuales sigue prófugo y otro ya hasta obtuvo su libertad.

Familiares de estos estudiantes asesinados interceptaron el viernes el convoy del presidente Andrés Manuel López Obrador para pedirle su intervención en el caso, pues si no se resuelve legalmente en cuatro meses, el caso prescribiría, según Blanca Pizaña, hermana de uno de los preparatorianos asesinados el 1 de noviembre de 2016.

“Señor presidente, por favor escúchanos, un juez ya dejó en libertad a uno y nos van a dejar en libertad a los demás que asesinaron a mi hermano y a tres de sus amigos de 15 y 16 años de edad; por favor presidente, necesitamos que ponga los ojos sobre el caso, somos de Tlaltizapán, era estudiantes de la Preparatoria de Jojutla”, dijo a López Obrador a través de la ventana de la camioneta en la que viajaba.

“Viene a inaugurar una universidad, pero no puede haber universidad sin estudiantes, es importante que ponga sus ojos en el caso, queremos justicia, tenemos cuatro años esperándola y estamos a meses de que se cumpla la prisión preventiva, van a salir libres los asesinos” dijo mientras el presidente, sin bajar el cristal de la ventanilla, preguntó de dónde son.

“Somos de aquí, de Tlaltizapán. Nuestros familiares eran de la preparatoria de Jojutla”, alcanzó a decir Pizaña acompañada de otros familiares, quienes a gritos le pedían justicia para los jóvenes asesinados hace cuatro años.

Se trata de un caso que colocó a la ciudad de Jojutla en las noticias nacionales, cuando el 31 de octubre de 2016, cuatro jóvenes estudiantes de la Preparatoria de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) de Jojutla, salieron a una fiesta y de ahí se desplazaron hacia el municipio de Tlaltizapán, y luego en dirección a Yautepec, de donde ya no regresaron.

Los cuerpos de Alejandro Medina, Alberto Emiliano Sánchez, Melesio Pizaña y Francisco Emiliano Carmona fueron encontrados en un paraje denominado El Caracol, en la colonia La Nopalera de Yautepec. Los cuatro cadáveres tenían cortes en el cuello y rostro, mismos que habrían sido provocados por un cuchillo o incluso por un vidrio.

Las autoridades del gobierno de Graco Ramírez se aprestaron durante las siguientes horas en asegurar que, al no haber sido asesinados con arma de fuego, el crimen organizado no se encontraba detrás del multiasesinato.

Cuatro años después, las investigaciones apuntan a que, en su regreso hacia Jojutla, los jóvenes chocaron contra otro vehículo del que descendieron cinco sujetos, quienes la emprendieron contra los estudiantes.

Según la Fiscalía, los asesinatos ocurrieron luego de que los estudiantes se enfrentaron contra los otros cinco individuos tras el choque. Los preparatorianos intentaron escapar, pero al parecer fueron cazados por los otros sujetos, quienes terminaron con su vida.

Irregularidades

Blanca Pizaña, hermana de uno de los jóvenes asesinados, advirtió que “a lo largo de estos años ha habido muchas irregularidades, las audiencias se han pospuesto, no se llega la fecha para que se les dicte sentencia. Dejaron uno en libertad y hay uno prófugo de la justicia”.

En conferencia de prensa, señaló que “no se quiere hacer justicia por parte del Poder Judicial”. Dijo que hay seis detenidos, pero existe otra persona que no ha sido capturada. Informó que la audiencia intermedia se llevó a cabo hace un año, luego de que se difirió al menos ocho veces”.

Hasta el momento no queda claro lo que ha ocurrido. “No hay verdad histórica, no sabemos qué pasó, ni siquiera han dicho cuál fue el móvil del asesinato”, dice Francisco Carmona, padre de otro de los estudiantes asesinados. La mayor preocupación de los familiares es que los abogados han mencionado que el delito está a punto de prescribir, lo que dejaría en la impunidad el multihomicidio.