La telenovela de Peña y Paredes: "Beatriz: aquí tienes a tu amigo, a un aliado"

domingo, 29 de abril de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- “Qué pasa con los camiones, cuántos faltan, qué hacemos, que me avisen para tomar decisiones”, se le escuchó decir a uno de los organizadores, de apellido Ochoa, a 30 minutos de que diera inicio el primer evento en la campaña de la candidata priista a la jefatura de gobierno, Beatriz Paredes, en el Auditorio nacional. A las afueras del recinto pasaban lista centenares de miembros de organizaciones sociales que son llevados por sus dirigentes a los eventos del Revolucionario Institucional. Don Carlos, miembro de la organización Antorcha Campesina, comentó al reportero que era ése el décimo acto de campaña en el que participaba en menos de un mes: “Nos tienen como de gira. Por lo menos que nos dieran algo de comer, o un refresquito. Hace mucho sol, mucho calor”, dijo y confesó que, en la Ciudad de México, él piensa votar por el candidato del PRD. Peña Nieto no le “disgustaría” como presidente, pero no cree que haya candidato alguno que cumpla sus promesas. En el interior del recinto desfilaron shows de música en vivo con grupos de música regional, de orquesta, tropical, mariachi y tribal, proyectados en tres pantallas gigantes para amenizar a la concurrencia. En perfecto claroscuro, contrastaban las primeras filas, ocupadas por hombres y mujeres de vestimenta elegante, bolsas de marca y la mezcla de aromas caros, contra las playeras rojas que inundaron el segundo y tercer piso del Auditorio, disimulando camisas rotas y pantalones sucios. Los accesos eran diferenciados. Los invitados de Beatriz Paredes y Enrique Peña Nieto, ingresaban por una puerta restringida, por un costado del Auditorio. Los candidatos, flanqueados por Angélica Rivero, esposa de Peña Nieto, y el staff de campaña, aparecieron de entre la gente, a la una en punto de la tarde, para caminar por entre la gente. El recinto se había llenado. Descendieron hasta el escenario, entre cientos, miles de fotografías. Sonreían. Levantaban el puño. Así durante diez minutos. Adelante ya los esperaba la cúpula del partido y algunos miembros del PVEM, con el que mantienen alianza. Diez minutos más para atender reflectores, el turno de otra cantante, y llegó la palabra a Beatriz Paredes. La candidata no desperdició momento para asociar su candidatura al hombre del momento. Inició diciendo: “(Que estés aquí), es un gesto de solidaridad inolvidable que mucho te reconozco”, fueron sus palabras, y procedió a presentar un video de 16 minutos con propuestas. Paredes retomó la palabra, y las referencias al presidenciable: “Este conjunto de propuestas se inspiran en grandes trazos que Enrique Peña Nieto presentó al país”, dijo, y defendió a su partido y al candidato por los ataques sobre los excesivos gastos de campaña. “Que no se extrañen, no es un problema de gastos de campaña, es un asunto de ingenio y ese no tiene valor”, dijo con voz triunfalista. Peña Nieto suscribió con una cara feliz. La exgobernadora de Tlaxcala siguió en el mismo tenor: “Nos identificamos con EPN porque sabemos que los compromisos de recuperar la paz y libertad para todos, de tener un México incluyente y sin pobreza, de que haya educación de calidad para todos, de crecer para generar más y mejores empleos, de recuperar el liderazgo. Viene una nueva etapa del desarrollo nacional. Que podemos reencontrar la grandeza que los gobiernos de la primera alternancia, por su ineptitud, nos han escamoteado”, lanzó Paredes, y promovió al ex gobernador del Edomex a convertirse, de ser presidente, en “el primer aliado de la ciudad para resolver sus grandes problemas estructurales” La candidata habló de propuestas como la instauración de cabildos delegacionales por elección, proyectos para combatir la corrupción, de transparencia, de transporte, de agua, de ordenar “la ciudad del caos”, entre tantos. También habló de dar continuidad a los programas sociales ya existentes. Dijo que dichos programas pertenecen a los mexicanos, “no son patrimonio ni de los partidos políticos, ni de los gobiernos en turno. Basta de la manipulación interesada de los programas sociales, basta de interpretaciones dolosas y ajenas a la verdad. Cuando los candidatos del PRI ganemos en el DF los apoyos a las personas de la tercera edad, a las madres solteras, las becas para los jóvenes, desde luego que continuaran. Y no solo eso, por ley, los estableceremos como derechos exigibles. Que no se condicione a nadie, que no se le pida su sufragio por un apoyo, que no se abuse de la necesidad de las personas de escasos recursos en esta ciudad”, demandó y señaló a las autoridades capitalinas: “La frustración que encuentro en muchos jóvenes sin alternativas y el abandono de los viejos me conmueve y me golpea, la corrupción, en todos los niveles en esta ciudad, me indigna”. Al concluir, se fundió en un abrazo con Peña Nieto y le cedió la palabra. Él, regresó las cortesías: “Beatriz: aquí tienes a tu amigo, a un aliado en esta causa para llevarte a ser jefa de Gobierno del Distrito Federal”. A cada halago, cada palabra de apoyo de Enrique Peña Nieto, ella se tocaba el corazón. Peña Nieto, dueño de su papel, miró las pantallas gigantes y dijo: “Saludo la presencia relevante de los más bello de nuestro país, las mujeres del Distrito Federal”. De la concurrencia una asistente dijo: “Lo mismo dice en cada estado”. Peña Nieto habló de un proyecto del PRI para todo el país. “Necesitamos revertir lo que lamentablemente no funciona y que lastima a los mexicanos. No queremos un país donde vemos de manera acrítica cómo se incrementa la pobreza en varios millones de mexicanos. No queremos observar ni ver cómo nos proyectamos al mundo como un país inseguro, un país violento, donde se ha perdido la paz y la libertad, y que muchos mexicanos son presas y víctimas del crimen organizado. No queremos un país que siga en este bajo nivel de crecimiento económico”, dijo, y lamentó los “primeros 12 años de este nuevo siglo”, en referencia a los gobiernos panistas. Fue extraño escucharlo hablar del PRI y lo que significa el partido a la democracia. “Somos el partido que mejor ha entendido que es en democracia como se debe competir, de manera madura y civilizada”. Tras un breve mensaje, Peña Nieto remarcó su intención con Beatriz Paredes: “Seremos aliados. Vamos a hacer campaña juntos, porque juntos queremos gobernar a la Ciudad de México y a todo el país”, concluyó. Veinte minutos más de fotografías, y cada candidato desapareció.

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