El Yunque le dice a Peña: "¡Ya basta!"

lunes, 2 de febrero de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Mientras en España se le ha desenmascarado y en Francia ha comenzado la fase de reclutamiento, a través de Bernando Vázquez Perdomo, la organización ultraderechista El Yunque aprovecha en México que Enrique Peña Nieto está “en su peor momento”, como dice Lorenzo Servitje --uno de sus empresarios modelo--, para retarlo y ver qué saca. El marco del desafío --y al mismo tiempo un giño-- fue la peregrinación anual de miles de jóvenes al cerro del Cubilete, en Guanajuato, este sábado 31 de enero, al término de la cual el presidente del movimiento Testimonio y Esperanza --uno de los organismos fachada de la organización secreta--, Víctor Fernando León López, leyó una proclama con un destinatario claro: El presidente de la República. Frente al nuncio apostólico, Christophe Pierre, quien ofició una celebración eucarística; del arzobispo emérito de León, José Guadalupe Martín Rábago, y el obispo de Querétaro, Faustino Armendáriz --que tanto saben de las andanzas de El Yunque--, el presidente del movimiento que fundó Marco Antonio Adame, exgbernador de Morelos y estratega de Gustavo Madero, exclamó: “Ya basta de autoridades que se autoengañan y nos quieren engañar esperando que creamos que hay paz cuando no es así; de vivir con miedo permanente en un país en el que es peligroso ser sacerdote, reportero, deportista, empresario o simple ciudadano. “Basta de políticos que, con impunidad, olvidan su obligación de servir a los ciudadanos para servirse del poder. Basta de autoridades que hablan de honestidad y viven de la corrupción; de gobernantes cuyo estilo de vida es totalmente ajeno a la población que representan.” Un pronunciamiento así es irreprochable, pero omitir la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa –jóvenes como ellos-- revela la impostura de El Yunque, que mueve los hilos de Testimonio y Esperanza, a la que no pertenecen todos los miles de jóvenes que hacen la peregrinación ni pertenecen, obviamente, a la organización secreta. Justamente en el Cubilete fueron asesinados, hace 40 años, dos jóvenes de esa organización secreta y los crímenes siguen impunes, lo mismo que el de su fundador, Ramón Plata Moreno, y los del jefe en Jalisco, Jorge Kafópoulos y su hijo Cristos, de 10 años. Si El Yunque abjura de sus muertos, algo busca con su desafío a Peña, sobre todo si omite el atroz caso de los 43 jóvenes y si condena las movilizaciones que exigen justicia, en una posición expresada en todos los ámbitos de la derecha partidaria, patronal, académica y mediática. Sobre todo cuando, sin dejar de explicitar la principal demanda de la Iglesia católica –“basta de violencia contra los seres humanos más indefensos, los que están en el vientre materno”--, el portavoz de El Yunque tiende un puente a Peña: “Hacemos un voto de confianza con la firme esperanza de que las exigencias que hoy hacemos a nuestras autoridades sean atendidas”. Apenas en noviembre se produjo una reunión del mando nacional de El Yunque con sus regionales y estatales. Uno de los temas que se discutió fue la supuesta enfermedad que padece Peña, presuntamente confirmada por miembros de la organización que está en el entorno presidencial. Este desafío a Peña es, en realidad, estirar la mano. Marchar juntos. También El Yunque está en su peor momento… Apuntes Justamente sobre la crisis de El Yunque: En España, la justicia ha desenmascarado a la organización secreta, que hasta la iglesia repudia. Y en Francia se identifica como el fundador a Bernardo de Jesús Vázquez Perdomo, hijo de Raúl Vázquez Osorio, exsecretario particular de Carlos Abascal… Comentarios en Twitter: @alvaro_delgado

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