En el PRI mexiquense, sucesión en familia

miércoles, 9 de marzo de 2011

Los priistas mexiquenses han empezado a gravitar en torno a la palabra “unidad”; la necesitan para decidir quién será su candidato al gobierno del estado. Entre los principales contendientes están Ernesto Nemer y Alfredo del Mazo Maza quienes, además, pertenecen a una familia que ha dirigido los destinos del Estado de México varias décadas. El PRI está decidido a no perder la entidad, incluso a costa de las aspiraciones presidenciales de Peña Nieto, y mientras tanto se prepara para lo que considera el peor escenario: una coalición PAN-PRD con el apoyo de Calderón, Ebrard y hasta de López Obrador.

MÉXICO, D.F., 9 de marzo (Proceso).- “Aquí no queremos Malovas ni Aguirres”, advirtió Ricardo Aguilar, dirigente del PRI mexiquense, a los diputados locales, federales, alcaldes y líderes regionales reunidos el 20 de febrero en la sede partidista en Toluca, en vísperas de la definición del “candidato de unidad” para la gubernatura, que deberá ocurrir a más tardar en la primera semana de abril próximo, según confirmó el gobernador Enrique Peña Nieto.

Aguilar hablaba de evitar la deserción de alguno de los aspirantes a la candidatura priista al gobierno del Estado de México, como ocurrió en Sinaloa con Mario López Valdés (Malova) o en Guerrero con Ángel Aguirre Rivero, lo que propició el triunfo de las alianzas PAN-PRD en esas entidades.

Durante esa misma reunión el exprocurador mexiquense y actual diputado federal Alfonso Navarrete Prida advirtió que entre los asistentes podían encontrarse “varios traidores”.

El tema de la unidad y la operación para evitar la salida de alguna figura priista que se perfile como candidato de una posible coalición entre PAN y PRD ha obsesionado a la clase política mexiquense, sobre todo a la dinastía proveniente del Grupo Atlacomulco. Lo mismo les ocurre a los grupos del Valle de Toluca, conocidos como Los Tolucos, adversarios históricos de los políticos del Valle de México, la zona conurbada con la capital del país.

El exgobernador mexiquense Alfredo del Mazo González, patriarca de la dinastía que ha gobernado la entidad y tío de Peña Nieto, advirtió el 15 de febrero último, en Ecatepec, que “el PRI no alquila sus siglas para vencer: no estamos en renta ni somos franquicia”.

El martes 1, Peña Nieto advirtió que “si los partidos opositores están esperando construir un proyecto a partir de llevarse a algunos de los nuestros… aquí se toparán con pared”. En entrevista con Televisa, el jueves 3, reiteró que su gobierno no tiene “temor” a la alianza opositora y mencionó a los cinco precandidatos a sucederlo: Alfredo del Mazo Maza, su primo y alcalde de Huixquilucan; Eruviel Ávila, alcalde de Ecatepec y el único de los políticos del Valle de México en la recta final; Ernesto Nemer, su primo político y coordinador de la bancada del PRI en el Congreso; el diputado federal y exsecretario de Finanzas, Luis Videgaray, y Ricardo Aguilar, dirigente del PRI estatal, formado en la escuela del Grupo Atlacomulco.

Hasta ahora, algunos de los políticos que están impulsando una defección de grupos priistas a favor de la alianza opositora son Héctor Luna de la Vega, exsecretario de Finanzas de Arturo Montiel; Mauricio Valdés, quien creció al amparo de Carlos Hank González y que ahora dirige el Parlamento Ciudadano que impulsa “candidatos ciudadanos”, e Isidro Pastor, exdirigente estatal del PRI que contendió contra Peña Nieto en 2005.

El dirigente estatal del PRD, Luis Sánchez, promotor de la alianza con el PAN, advierte que no están “aferrados en busca de un expriista”. Y añade: “Hemos conversado con algunos y comparten nuestra visión de que el Grupo Atlacomulco es el que siempre impone candidato”.

–¿A qué le atribuye que Peña Nieto haya dicho que si buscan a un expriista se “toparán con pared”? –se le pregunta a Sánchez.

–Él supone que tiene un control férreo. Es el asomo de una actitud autoritaria. Peña Nieto es muy autoritario y piensa que domina hasta el pensamiento de los priistas.

–¿Han hablado ustedes con el actual alcalde de Ecatepec, Eruviel Ávila? –se le cuestiona.

–No quiero dar nombres. Ninguno ha autorizado a que manejemos su nombre, pero sí hemos hablado con varios.

Los priistas se fijaron una meta: ganar con un mínimo de 3 millones 400 mil sufragios, casi 1 millón y medio más que su votación más alta en el Estado de México, en 1993, cuando Emilio Chuayffet ganó la gubernatura.

Para lograrlo, el mandatario Enrique Peña Nieto y los principales grupos priistas de la entidad están prometiendo recursos, continuidad en los contratos de obra pública y posiciones clave en el futuro gobierno mexiquense.

Según una fuente priista que estuvo en la reunión del 20 de febrero, la principal consigna es retener a como dé lugar el gobierno priista en el Estado de México, aun a costa de la aspiración de Peña Nieto: la candidatura presidencial.

 

Nemer o Del Mazo

 

La sucesión de Peña Nieto se podría resolver “en una reunión familiar”, advierte Ricardo Moreno, excoordinador de la bancada del PRD en el Congreso y conocedor de los entretelones de la clase política mexiquense.

Dice que Nemer, Del Mazo y Peña Nieto están emparentados y forman parte de la misma dinastía que ha gobernado la entidad las últimas décadas.

La esposa de Nemer, Carolina Monroy del Mazo, es prima de Del Mazo Maza y de Peña Nieto. Además ha construido una sólida amistad con Angélica Rivero, esposa del mandatario mexiquense.

La actriz de Televisa ha acompañado en los últimos actos a Nemer. El 30 de enero, el coordinador de los 40 diputados locales priistas inició una serie de actos con el pretexto de su informe como presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local. Contó con la asistencia de la “primera pareja del estado” y de los exgobernadores Alfredo del Mazo González, Emilio Chuayffet Chemor y César Camacho Quiroz. 

Nemer, considerado discípulo de Chuayffet, ha trabajado con los últimos exmandatarios mexiquenses, incluyendo a Arturo Montiel; es el “más institucional” de los aspirantes a suceder a Peña Nieto y en los últimos meses cumplió con las dos tareas más delicadas que le encomendó el gobernador: llevar adelante la Ley Peña, que prohíbe las alianzas de partidos, y garantizar la unidad de los exgobernadores.

El “destape” mediático más importante de Nemer ocurrió el pasado 22 de febrero: en entrevista con Carlos Puig en Milenio TV reveló que sí quiere ser el abanderado priista y que tiene posibilidades de lograrlo.

Desde el día 23 la oficina de Nemer envía comunicados de prensa del precandidato advirtiendo que “de los cinco aspirantes a ocupar la candidatura del PRI, es el único que tiene el perfil con experiencia en el tema (desarrollo social), toda vez que fue secretario de Desarrollo Social en el gobierno de Peña Nieto”.

También Alfredo del Mazo Maza, el más cercano en el afecto de Peña Nieto, mostró su interés en la candidatura durante una entrevista realizada por Carlos Loret de Mola en el programa Primero Noticias, del martes 1.

Ese mismo día, la encuesta publicada por El Universal colocó a Del Mazo Maza como el más conocido (61% de los mil encuestados), y como el mejor posicionado: 31% de las preferencias entre priistas y 26% de la población en general. En segundo sitio se ubicó Eruviel Ávila, y en tercera posición Ernesto Nemer.

 

El clan Del Mazo

 

Del Mazo Maza es el presidente municipal que más aparece en la propaganda televisiva y radial. Es hijo del exgobernador Alfredo del Mazo González, quien aspiró a la candidatura presidencial en 1988, y nieto del también exgobernador Alfredo del Mazo Vélez.

Del Mazo Maza tiene dos poderosos soportes, además de los internos del PRI: es ahijado de Elba Esther Gordillo, quien controla el Partido Nueva Alianza (Panal) y tiene el apoyo del Partido Verde, que es controlado directamente por Peña Nieto, tanto a nivel estatal como nacional.

En el gobierno de Peña Nieto los principales apoyos para Del Mazo son el jefe de Comunicación Social, David López, y el secretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, viejo colaborador de la familia Del Mazo.

Al ser cuestionado por la prensa sobre el apoyo a su hijo, Del Mazo González atajó: “No puedo opinar sobre eso. Como exgobernador debo ser muy cuidadoso. Apenas estamos entrando en efervescencia, en actividad política. Creo que hay un ambiente de gran sobriedad, en términos de cordialidad, que debemos tratar de preservar”.

En el Foro Regional para la Elaboración de la Plataforma Electoral del PRI en 2011, Del Mazo González señaló que la prioridad es retener el gobierno estatal y no condicionarlo a la posible candidatura de Peña Nieto a la Presidencia en 2012.

“Es necesario construir una política de estado a largo plazo que genere esperanza, confianza y fortaleza”, afirmó Del Mazo, tío de Peña Nieto. Subrayó que los mexiquenses deben construir “una alianza con propósitos comunes para la grandeza de la patria chica”.

Otras versiones internas del PRI mexiquense advierten que desde finales de enero hay un pacto entre el dirigente estatal, Ricardo Aguilar –quien también aspiró a la candidatura– y Nemer.

Se presume que gracias a ese pacto Aguilar garantizará un proceso interno de selección sin complicaciones para el actual coordinador de los diputados locales del tricolor.

Sin embargo, al propio Aguilar, quien cumple las órdenes de Peña Nieto, el jefe real del partido, se le ha mencionado como el auténtico “tapado” del gobernador.

 

La alianza y la inseguridad pública

 

Los grupos priistas mexiquenses aún tienen dos problemas reales: la posibilidad de que PRD y PAN vayan en coalición con un solo candidato y el crecimiento de los crímenes del narcotráfico en los últimos días en la entidad.

Para frenar la coalición opositora, en Toluca se analizó la posibilidad de que Peña Nieto pidiera licencia para hacer campaña al lado del candidato priista. El interino hubiera sido Luis Enrique Miranda Nava, actual secretario de Gobierno.

Esa posibilidad se canceló a partir de la operación para evitar la posibilidad de una defección de alguno de los seis precandidatos. La palabra “unidad” y la expresión “cerrar filas” son comunes entre Nemer, Del Mazo, Ávila, Ricardo Aguilar, Luis Videgaray y hasta la alcaldesa de Toluca, María Elena Barrera, cuyo nombre apareció en algunas listas de precandidatos.

También se operó un pacto de no agresión entre los exgobernadores, principalmente Del Mazo, Chuayffet –actual coordinador de la bancada mexiquense en la Cámara de Diputados federal–, Camacho Quiroz y Montiel.

Con excepción del último, “para evitar escándalos”, los otros tres asistieron al informe de labores de Nemer, así como algunos diputados federales que han trabajado en los gobiernos estatales recientes: Humberto Benítez Treviño, exprocurador y exsecretario de Gobierno; Alfonso Navarrete Prida, exprocurador; Luis Videgaray, exsecretario de Finanzas, y Manuel Cadena Morales, exsecretario de Gobierno.

La pasarela política en torno de Nemer en Metepec congregó también al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Baruch Delgado Carbajal; al delegado del CEN del PRI en el Estado de México y exgobernador de Coahuila, Enrique Martínez Martínez, y al presidente de la Fundación Colosio, Heberto Barrera Velázquez.

Pero las muestras de unidad priista no han frenado la ola de inseguridad que amenaza con afectar la contienda estatal, considerada la antesala de las elecciones presidenciales de 2012.

En lo que va del año ya son más de 80 los ejecutados por las mafias en territorio mexiquense. Los municipios con más altos índices de violencia y presencia del crimen organizado coinciden con los más poblados y que son clave para ganar la elección en julio de 2011: Nezahualcóyotl, Ecatepec, Naucalpan, Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli.

En la semana que concluye sólo en Naucalpan y Cuautitlán el crimen organizado mató a 13 personas, incluyendo a tres policías ministeriales de Guerrero encontrados en el fraccionamiento Villa Alpina, de Naucalpan. En Cuautitlán, cuatro hombres fueron ejecutados en sus domicilios en Arcos del Alba.

En Nezahualcóyotl, municipio presuntamente controlado por La Familia Michoacana desde 2007, sólo en lo que va de este año ha habido 21 ejecuciones, incluyendo dos multihomicidios atribuidos a disputas entre bandas de narcomenudistas, según la procuraduría estatal.

Y en Valle de Chalco los crímenes contra mujeres y usuarios del transporte público se han incrementado. El jueves 17 de febrero, un tiroteo entre asaltantes y pasajeros provocó cinco muertos.

En el mismo municipio se denunciaron cuatro feminicidios en febrero. La diputada local Mónica Fragoso afirmó que este año se han registrado 42 homicidios dolosos contra mujeres en el estado. Y apenas el 14 de febrero Peña Nieto anunció la creación de una fiscalía especial para atender esos delitos, después de haber negado que en la entidad los crímenes contra mujeres merecieran una comisión especial investigadora. 

 

 

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