Calderón, una losa sobre los hombros de los aspirantes del PAN

sábado, 14 de mayo de 2011

Manuel Espino está de regreso. Pretende revertir su expulsión de las filas panistas y contender por la candidatura presidencial, para lo cual creó el movimiento Volver a Empezar y recorre el país. En entrevista con Proceso, si bien apoya la marcha que encabezó Javier Sicilia critica la forma en que el poeta pidió el cese del secretario de Seguridad Pública. “García Luna”, afirma, “debió haberse ido desde hace tiempo, hasta por vergüenza”. Y de Felipe Calderón refiere: “Convoca al diálogo, pero no está dispuesto a escuchar”.

MÉXICO, DF., 14 de mayo (Proceso).- Al frente de al menos 160 mil panistas de todo el país, agrupados en el movimiento Volver a Empezar, que él encabeza, Manuel Espino, el primer presidente del Partido Acción Nacional (PAN) expulsado de sus filas, anuncia: “He decidido buscar la candidatura a la Presidencia de la República”.

–¿Aun cuando esté fuera del PAN?

–¡Vale madres! –responde en su estilo bronco.

–¿Entonces como candidato externo?

–Sí, claro.

El lunes 9, justo el día en que presentó públicamente una Estrategia para la Paz Justa, un plan anticrimen alterno al oficial que ese mismo día envió a Felipe Calderón para que “transite de ser un presidente de guerra a un presidente de paz”, Espino se reunió con los representantes de su movimiento para iniciar el proyecto de convertirse en el candidato presidencial del PAN.

Confía en que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revertirá su expulsión del PAN, de la que responsabiliza directamente a Calderón –“rencoroso, soberbio y revanchista”–, pero si ratifica la sanción, por las presiones que asegura habrá desde Los Pinos, imitará el desafuero de Andrés Manuel López Obrador en 2005, como lo hace con la estructura paralela a su partido.

“No hay manera de perder (el juicio). Si pierdo, gano, porque va a tener el efecto del desafuero. Y entonces, claro, busco registrarme como externo”, anticipa a Proceso el expresidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), quien niega que este nuevo desafío a Calderón lo perjudique.

“Al contrario. Calderón es una losa pesada en los hombros de los secretarios de Estado y cualquiera que venga del gobierno federal va a ser poco apoyado por los militantes. El malestar en el partido hacia Calderón es muy fuerte”, asegura el político duranguense, quien hace continuos recorridos por el país.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1802 de la revista Proceso, ya en circulación.

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