El "mártir" asesino

sábado, 4 de febrero de 2012
Cuando el Papa Benedicto XVI, en su próxima visita a México, evoque a los mártires cristeros ante los católicos del Bajío, pocos echarán de menos la mención de José de León Toral. En las cartas que le dirigió a Roberto Pro en 1928, De León ensalza a sus hermanos Miguel Agustín y Humberto Pro, fusilados el año anterior, y le cuenta que va a emular su martirio. En efecto, fue condenado a muerte por asesinar al general Álvaro Obregón, pero la jerarquía católica mexicana nunca lo nombró mártir de la Iglesia. A él, que comparaba la guerra cristera con un reñido partido de futbol, finalmente le anularon el gol El martirio de los hermanos Miguel Agustín y Humberto Pro Juárez –fusilados sin previo juicio en noviembre de 1927, en plena revuelta cristera – motivó al joven fanático José de León Toral a buscar su propio martirio, según le confesó a Roberto Pro, hermano de los “mártires” y a quien el gobierno callista le perdonó la vida pero lo exilió en La Habana, Cuba. “La sangre de los mártires es semilla de buenos cristianos. Yo necesité que murieran tus hermanos para decidirme a moverme. Ahora estoy trabajando con empeño…  ¿Por qué ha de ser imposible que lleguemos a morir de una manera tan gloriosa como ellos?”, le comentó De León Toral a Roberto Pro en dos misivas fechadas a principios de 1928 y que le envió a la capital cubana. En estas cartas, hasta hoy inéditas, De León le dice a Pro que lamenta el hecho de que “no hayas sido llamado a la acción que consumaron tus hermanos”. Además le informa sobre los buenos ánimos con que trabajan los católicos “por salvar a la Iglesia en México”. Le habla también sobre su vida privada, principalmente de su afición por la pintura y el futbol. Gracias a esta habilidad para la pintura y el dibujo, a los pocos meses de escribir sus cartas De León logró acercarse al general Álvaro Obregón y balearlo en el restaurante La Bombilla, de San Ángel, en la Ciudad de México. Con este homicidio conseguiría su propósito de ser fusilado como los hermanos Pro. (Extracto del reportaje que se publica esta semana en la revista Proceso 1840, ya en circulación)

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