Teresa Estrada canta a las compositoras mexicanas

jueves, 6 de septiembre de 2012
La labor de investigación de la cantante y también novelista desemboca en un nuevo álbum (el séptimo) que sugiere al oyente “un concierto por el túnel del tiempo”, ya que recoge una galería de las más destacadas compositoras mexicanas a lo largo de 100 años, entre ellas Concha Michel, María Greever, Consuelo Velázquez, Judith Reyes, Margarita Bauche, Ely Carvajal, hasta nuestros días. El jueves 20 Teresa Estrada ofrecerá en el Lunario del Auditorio Nacional, mediante un espectáculo lírico, este recorrido sonoro del cancionero popular mexicano escrito por mujeres, con el cual conmemora además un cuarto de siglo de trayectoria artística. MÉXICO, D.F. (Proceso).- Próxima a cumplir 25 años de una notable carrera como cantautora, la sirena del rock nacional Teresa Estrada invita a la presentación de su séptimo álbum Compositoras de México, un viaje por la lírica y la música en 100 años de historia (Fonarte Latino CDFL 1533), el jueves 20 en el Lunario del Auditorio Nacional: “Estoy en un momento profesional muy padre y creativo de mi vida. Con Darío Federico y mi banda voy a ofrecer por primera vez en el Lunario este recorrido sonoro del cancionero popular mexicano escrito por mujeres, desde la Revolución hasta nuestros días. “Es un bello espectáculo lírico de imágenes en vivo que armamos para las fiestas del Bicentenario a finales de 2010, Mujeres del centenario, en curaduría de Víctor Cruz Lazcano”, declara sonriente la también profesora de canto. “Considero un inicio de carrera la primera tocada del 30 de julio de 1988 en el Foro Tlalpan que me pagó el cineasta Sergio García Michel (su creador y cineasta fallecido el 19 de septiembre de 2010 que le produjo Oye chava en 1992). “El año que entra cumpliré 25 ya de haberme convertido en profesional, y Compositoras de México es mi disco siete que, oye, se dice bien fácil, pero no lo es. ¡Para nada! Hace ocho años estuve al borde de la muerte por una eclampsia, tras la de mi primera hijita apenas de 10 días de nacida. ¡Y aquí seguimos vivos, mano…!” En el tono orgulloso de su voz añade: “Pasaron tres años para volverme a embarazar de mi hijito Kin, nombre que significa ‘sol’ en maya, él regresó la luz a mi existencia. Creo que la maternidad me ha sentado bien.” –También obtuvo una beca del Fonca que apoya la edición discográfica, con otras empresas… –La había buscado tres veces y a la cuarta me la dio el Fonca como cantante con trayectoria de creador escénico. Para mí fue emocionante sacarme la beca porque compites con gente bastante talentosa de toda la República y estoy muy agradecida con el Fonca por darme esta oportunidad. “Aunque siento que es un reconocimiento que merezco porque he trabajado mucho. Soy alguien que no ha aflojado el paso. Me gané la beca a pulso, después del tremendo esfuerzo que hice para viajar con mi banda y ofrecer nuestra música por festivales de la India y Nepal.”   Canciones femeninas del milenio   Socióloga egresada de la UNAM, Tere Estrada había concebido Compositoras de México tan pronto publicó en 2001 su investigación Sirenas al ataque: Historia de las mujeres rockeras mexicanas 1956-2000 (Proceso 1266). Pero el proyecto no tomaría forma sino hasta 2007, cuando salió una segunda edición enriquecida en Editorial Océano. Recuerda que con ocasión de una entrevista en 2004 sobre su quinto disco Lotería de pasiones en 2004 (Proceso 1425), dijo a este reportero que se le antojaría seguir en la ruta de mujeres y explorar cosas de compositoras, de cantautoras en el jazz, “pero hasta allí lo dejé como asunto pendiente”. Al despegue del proyecto se planteó: ¿Qué pasa con las mujeres compositoras fuera de la escena del rock? ¿Viven lo mismo? ¿Cuántas hay, quiénes son y dónde están? “Hice una lista y las fui acomodando en cajoncitos. Si el hilo conductor de Sirenas al ataque habían sido los espacios donde se generaba el rock en México, ahora debía ser la generación en que nacieron. La tesis de que todas partieron de un contexto económico social que las marcaría me invitaba a hablar de ciertos temas para el Bicentenario, no sólo de su obra. “Y yo, desde mi trinchera muy particular, sin meterme en honduras que no me corresponden (porque sobre Josefa Ortiz de Domínguez o Leona Vicario sabía poco), me interesaba hablar sobre las mujeres talentosas de México pero mas allá de la historia oficial, o sea, las de carne y hueso. Me pregunté: ¿Qué ha pasado en cien años con las compositoras? ¿Qué han hecho, qué estilos musicales han abarcado? “Recopilé mucha información de la Fonoteca Nacional, del Museo de Culturas Populares, en la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) y de los discos viejos de mi papás, así conjunté setenta compositoras. Este disco lleva las fotos del árbol genealógico de Víctor Cruz, el de mi esposo Darío Federico que me acompaña en la banda, y el mío, donde reconozco compositoras que me influyeron desde la herencia de mi abuela y de mi madre. Ha sido una hermosa experiencia compartida.” La mezcla del nuevo álbum sugiere al oyente “un concierto por el túnel del tiempo, a partir de cómo se grababan los discos en los inicios del fonógrafo”, llevándolo a los años sesentas “con el sonido cuadrafónico”. Ordenadas para el CD conforme las décadas de su nacimiento, escogió temas de compositoras anteriores a 1960: de Concha Michel, “Ley proletaria”, y de María Greever, “Ya no me quieres”. Siguen los veinte: “Verdad amarga”, de Consuelo Velásquez, y “No me hables de ese amor”, de María Alma; de los 30, “Mil besos”, de Emma Elena Valdelamar, “Gorilita gorilón”, de Judith Reyes, y “Número equivocado”, de Marcela Galván. “Continúa Margarita Bauche que es de los años cuarenta y Laura Avitia, de los cincuenta; yo nací en 1967 y participo con ‘Mujeres del centenario’; luego ‘Nublada’, una pieza mística de la chiapaneca Lore Aquino, cuyo videoclip musical estamos grabando en casa de la poeta e intérprete tijuanense Rosina Conde. Los ochenta van con ‘Quiero resucitarme’, de Gina Osorno, yucateca, y de los noventa ‘Allá donde’ de Ely Carvajal. “Me faltaba una compositora del dos mil para cerrar digitalmente el ciclo de un siglo, así que finalmente musicalicé ‘Atrapado en los videos’, un texto que escribió mi sobrina Larsa Barón, de 10 años, a su hermano, quien se la pasa en los videojuegos.” –¿Publicará el estudio completo de las 70 compositoras en libro? –Como síntesis de todo el proyecto, ahora escribo Mis mujeres del Centenario, pero la investigación no ha terminado. “Estoy en fase de exploración y voy poco a poquito, mi sistema de trabajo conlleva una calendarización cuya primera etapa fue estrenar en octubre de 2010 el espectáculo con imágenes del México que les tocó vivir a las compositoras desde la Revolución Mexicana. Lo ideal sería que el libro se editara con dos letras y dos partituras de cada una de las 70.”   “Un blues en la penumbra”   Para festejar un cuarto de siglo musical, Estrada espera que una editorial acepte publicarle su primera novela. Ella cuenta: “Me gusta mucho escribir. Un libro mío que sí está ya a dictamen en una editorial cuyo nombre prefiero no decir, es mi primera novela que escribí a partir de 2007 cuando nació mi hijito Kin.” Se titula Un blues en la penumbra. “Mi hijita murió luego de nacer en 2004, a los siete meses de quedar yo embarazada; entonces caí en un estado de shock permanente que me mantuvo súper deprimida, acudí a un mundo de terapias psiquiátricas y físicamente quedé afectada de mis riñones y del hígado, al punto que tuvieron que hospitalizarme. “Cuando se abrieron las puertas del hospital para darme de alta a los diez meses, me empecé a convulsionar y tuve una eclampsia. De milagro me salvaron la vida en el Hospital de la Mujer. Todo aquello fue un madrazo muy difícil de superar, no podía ni hablar de eso porque me soltaba a llorar; pero gracias a Dios salí caminando.” Se refugió en la soledad de su cuarto para escribir. “Iba a mis clases de belly dancing (movimiento de vientre) y de creación literaria para desconectarme y no sentirme vinculada directamente con la música, buscaba un espacio propio para recrear mis personajes de otra manera. En uno de aquellos ejercicios de belly como que se detonó la novela, sin querer.” El tema de Un blues en la penumbra gira en torno a una rockera de los años sesenta. “En realidad es como juntar la vida de varias en un arquetipo de rockera que tiene algo de mí misma. Cuando hice las entrevistas para Sirenas al ataque, las chavas me platicaban cuestiones de su vida muy fuertes y tan personales que a mí me daba pena de pronto ponerlas en un libro de ensayo sociológico. Sin embargo, fueron experiencias que me tocaron el corazón y pensé: ‘¡Híjole, de esto hay que escribir algo!’. “La idea es que se venda como libro disco y yo haré el soundtrack porque habla de música, aunque todavía no la compongo; pero ya sugerí que en la página tal vaya determinado tema y en otra página, otra rola, etc. El proceso es largo para publicar un libro. Terminas, lo propones, tarda tres meses en dictamen, si lo aceptan firmas convenio, de ser así, mi editora lo sacará a la venta el año que viene.” Un blues en la penumbra fue escrita “de siete de la noche a siete de la mañana, entre agosto de 2007 y finales de 2011”, concluye Estrada, autora de “Soy mujer #132” (http://www.youtube.com/watch?v=IDo-b3cpQmk): “Es una novela corta de 100 páginas. Representó tres años de mi existencia que viví como una necesidad de vincularme con el arte literario.”

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