Reos... de la iniciativa privada

jueves, 16 de mayo de 2013
Los señores del dinero en México ya metieron las manos en un negocio que hasta hace poco les era ajeno: las cárceles. Empresarios como Carlos Slim, Olegario Vázquez Raña y las familias Hank y Quintana ya construyen prisiones gracias a que en el sexenio pasado Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública, les abrió la puerta a ese esquema copiado de Estados Unidos. Pero voces disidentes alertan: Privatizar el sistema penitenciario es darle paso al crimen organizado para que lo controle, ahora sí formalmente. MÉXICO, D.F. (Proceso).- Con el respaldo del gobierno, la iniciativa privada ya incursiona en la construcción y administración de cárceles en México, pues descubrió que el sistema penitenciario nacional, con una población de más de 238 mil reclusos, es un importantísimo “nicho de negocios” del que puede sacar jugosas ganancias. Pese a carecer de experiencia en un ramo tan delicado para la seguridad, ya empiezan a invertir sumas multimillonarias en el rubro algunos empresarios como Carlos Slim y Olegario Vázquez Raña y las familias Hank Rhon y Quintana. El actual promotor de las cárceles privadas es el titular de la Comisión Nacional de Seguridad, Manuel Mondragón y Kalb, quien alaba así las bondades de este tipo de prisiones: “En ningún caso hay autogobierno ni manejo interno de estupefacientes ni violaciones a los derechos humanos”. Pero algunos analistas rechazan tajantemente este discurso idílico del gobierno y advierten que ahora hasta el crimen organizado podrá manejar formalmente las prisiones mediante este lucrativo esquema privatizador que facilita el lavado de dinero. Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1906 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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