Sin López Obrador, el PRD se desinfla en Quintana Roo

sábado, 20 de julio de 2013
CANCÚN, Q. Roo (proceso.com.mx).- Hasta antes del 7 de julio, el PRD tenía mucho de qué presumir en Quintana Roo: dos trienios en el gobierno de Benito Juárez (Cancún) y dos triunfos consecutivos de Andrés Manuel López como candidato presidencial. Precisamente ese día el PRD de Quintana Roo, sin el tabasqueño, perdió abrumadoramente Cancún, el destino turístico más importante del país y del Caribe, y apenas alcanzó un diputado local y un puñado de regidurías, aunque no en todos los municipios. Para el exregidor perredista Ricardo Velazco, fundador del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en la entidad, la elección en Quintana Roo fue el laboratorio de lo que le espera al PRD a escala nacional en los próximos comicios, en caso de insistir en sus alianzas con el PAN y en el acercamiento con Enrique Peña Nieto. La caída del PRD fue tan estrepitosa en Cancún, que los comités municipales se preparan para exigir la renuncia del presidente estatal del PRD, Julio César Lara Martínez y fincarles responsabilidades a otros líderes perredistas como los coordinadores de campaña de la planilla al ayuntamiento de Benito Juárez, María Eugenia Córdova Soler y José Antonio Meckler Aguilera. Actualmente el PRD gobierna Benito Juárez, municipio donde se concentra el 60% de la población y José María Morelos; además, tiene cuatro diputados en la XIII Legislatura. De igual forma, actualmente cuenta con regidores en los otros ocho municipios, de los cuales dos son gobernados por el PAN, uno el Movimiento Ciudadano y el resto, el PRI. En los comicios de 2010, PAN, PRD, PT y Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano) contendieron en coalición, lo que les valió derrotar al PRI en cinco de los entonces nueve ayuntamientos, aunque sólo lograron 10 de las 25 diputaciones locales. Pero, en 2008, el PRD ganó en coalición con el PT y Convergencia por primera vez en Benito Juárez, con Gregorio Greg Sánchez, en ese entonces candidato externo, y refrendó en 2010 con el actual alcalde Julián Ricalde, quien tiene una amplia trayectoria en el partido, del cual ha sido presidente estatal. En los comicios federales de 2012, el PRD reafirmó no sólo su hegemonía en Benito Juárez, sino que además su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, ganó en Quintana Roo, tal como lo hizo seis años antes. Pero, en las elecciones de 2013 el PRD ya no contó con la figura de Andrés Manuel Obrador, ni con el respaldo del PT ni de Movimiento Ciudadano Dirigentes del PT y un grupo de perredistas encabezados por Greg Sánchez se negaron a ir en colación con el PAN, aunque esta alianza sí se concretó en otros estados; mientras que Movimiento Ciudadano optó por contender solo, como en otras entidades donde hubo elecciones el pasado 7 de julio. La amplia alianza opositora de 2010 se redujo a una unión entre PAN y PRD, pero incluso ésta fue revertida luego de que el PRI interpuso un recurso legal ante los órganos electorales y terminó en una “coalición de facto”. De esta manera el PRD dejó de postular candidatos en donde el PAN ya tenía aspirantes registrados, mientras que Acción Nacional no contendió en espacios que fueron repartidos al Partido de la Revolución Democrática. El PRI, con sus aliados del PVEM y Panal, ganó las 10 presidencias municipales -incluido Benito Juárez donde el abanderado priista Paul Carrillo superó en una proporción de dos a uno a la perredista Graciela Saldaña- y 14 de los 15 distritos legislativos. El Instituto Electoral de Quintana Roo le dio a esos tres partidos cinco diputaciones de representación proporcional. Pero además el PRI, PVEM y Panal alcanzaron 10 síndicos y 69 regidores en los 10 municipios. El PRD pasó a ser la tercera fuerza política del estado, debajo de PRI y PAN. Alcanzó una sola diputación –plurinominal– y de un total de 39 regidurías plurinominales en disputa en los 10 municipios, obtuvo 13. El exregidor del PRD, Ricardo Velazco, fundador de Morena, indicó que el sol azteca se vio afectado por la salida de Andrés Manuel López Obrador de ese partido, ya que el excandidato presidencial era un referente en Quintana Roo. No obstante, aclara que la derrota de la alianza de facto PRD-PAN en Quintana Roo se debió a muchos factores, sobre todo a que se trató de una elección de estado en la que no hubo el mínimo pudor por parte del gobernador Roberto Borge para aplicar toda la baraja de prácticas fraudulentas. Sin embargo, Velazco considera que el PRD-Quintana Roo carece de banderas de izquierda y se ha concentrado en ser un partido eminentemente electoral, alejado de las causas sociales. Afirma que la alianza que el PRD buscó en todo momento con el PAN resultó desafortunada en las elecciones de este año, pues este partido enfrenta un proceso de descomposición aunque sus líderes presumen el triunfo en varias capitales del país. Señala que el PAN-Quintana Roo, casi como el PRD, pertenece a uno o dos grupos y es un partido que se achica cada vez más. En el proceso electoral reciente, a pesar de lo que representa López Obrador en Quintana Roo, el sol azteca prescindió de su discurso, explica el exedil. Indica que, por ejemplo, a pesar de que la candidata a alcaldesa de la alianza de facto PAN-PRD, Graciela Saldaña, llegó a ser diputada federal de la mano de López Obrador, lo eliminó de su discurso. Apunta que en cambio Movimiento Ciudadano y PT sí echaron mano de la imagen del tabasqueño y obtuvieron “rendimientos” en Cancún y en Playa del Carmen. En particular destaca el caso del candidato de Movimiento Ciudadano a presidente municipal de Solidaridad (Playa del Carmen), Rubén Darío Rodríguez, quien “milagrosamente” logró convertirse en regidor plurinominal. “Rubén Darío valió menos que cero y sólo con tener un espectacular con López Obrador, ahora es regidor”, apunta Velazco. Pero al interior del PRD se ha empezado gestar una revuelta encabezada por Gabriel Sifri Jiménez, consejero estatal del Partido de la Revolución Democrática y exaspirante a la alcaldía de Tulum, quien convocó a una reunión de todos los comités municipales para este domingo, a fin de desconocer a la dirigencia estatal de ese partido. Velazco agrega que en las elecciones de hace dos semanas el PRD perdió todos los espacios que ocupaba y únicamente se hizo acreedor a regidurías, lo que mantiene inconformes a diversos líderes municipales y consejeros estatales, por lo cual empezarán a pedir que rueden cabezas en la dirigencia estatal.

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