Alcalde vs. diputado: La guerra de Amacuzac se encona

martes, 11 de febrero de 2014
Inmerso en pleitos añejos protagonizados por el alcalde Noé Reynoso y el diputado petista Alfonso Miranda –quien lo precedió en el ayuntamiento–, Amacuzac está custodiado desde el martes 4 por policías del Mando Único. Y si bien esa medida calma los ánimos, ambos personajes no dejan de lanzarse denuestos. El primero acusa al segundo de proteger a su sobrino Santiago Mazari del secuestro de su padre en 2012 y de otros ilícitos. En tanto, el legislador rechaza las imputaciones e incluso pidió ya un juicio político contra Reynoso.   AMACUZAC, MOR. (Proceso).- Obligado por la crisis política, social y de inseguridad en esta región dominada por Santiago Mazari Hernández, El Carrete, líder de la organización delictiva Los Rojos, elementos del Mando Único –integrado por policías estatales– desplazaron a uniformados locales y asumieron el control en este municipio. La intervención –instrumentada el martes 4 a petición del alcalde Noé Reynoso Nava, quien denunció que un día antes El Carrete lo amenazó de muerte– se da en medio de una nueva acusación del alcalde al diputado Alfonso Miranda, del Partido del Trabajo, al que responsabiliza de haber mandado secuestrar a su padre. El miércoles 5 el diputado Miranda respondió. Propuso ante el pleno del Congreso estatal un punto de acuerdo en el que solicita juicio político para el alcalde Reynoso. En entrevista con la reportera, asegura que prepara una demanda por daño moral contra el munícipe. En la edición 1943, fechada el 26 de enero último, Proceso publicó el reportaje “El Carrete: El azote del sur de Morelos”, en el que, con base en un documento confidencial del gobierno de Morelos, así como en testimonios del alcalde de Amacuzac y del señor Álvaro Valle, informó que tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva, en diciembre de 2009, Santiago Mazari se escindió de los hermanos Beltrán Leyva para liderar la banda de Los Rojos, dedicada a secuestrar y desaparecer personas.­ Hoy Los Rojos exigen el pago de derecho de piso, extorsionan a los lugareños y controlan el trasiego de droga en varios municipios, en complicidad con el Cártel de Sinaloa... Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1945 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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