De poeta a poeta: David Huerta valora a Efraín Huerta

miércoles, 18 de junio de 2014

“No lucho contra la superioridad poética de mi padre. En esto tengo dos posibilidades: Si la reconozco dejo de escribir, o hago lo mío, y he preferido lo segundo”, expone tranquilamente David Huerta al reconocer que siempre buscó una distancia con la obra de Efraín Huerta. El poeta de Incurable ubica la obra del creador de Absoluto amor en la literatura mexicana, a la vez que sitúa la suya propia en relación a la de El Gran Cocodrilo, de quien se celebra el centenario de su nacimiento este miércoles 18.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- David Huerta le llama siempre Efraín. Sin duda porque la relación con su padre, a pesar de disgustos o desacuerdos, nunca tuvo “distanciamientos serios”. A pesar incluso de que cuando David tenía ocho años sus padres se separaron y el poeta de Absoluto amor dejó de residir en casa de Mireya Bravo, y las hijas Eugenia y Andrea, además del benjamín.

David, como Efraín, también se hizo poeta. Y de su relación con el padre y de sus esfuerzos para no emularlo está hablando en el café de la librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica el miércoles 11, minutos antes de que se presenten tres libros de la casa: Efraín Huerta. Iconografía, 150 fotos inéditas gracias a la investigación y estudio introductorio de Emiliano Delgadillo en la Colección Tezontle; El otro Efraín. Antología prosística, 176 textos seleccionados por Carlos Ulises Mata para la Colección Letras Mexicanas; y El Gran Cocodrilo en treinta poemínimos, con presentación de Socorro Venegas e ilustraciones del Dr. Alderete en la colección infantil Los Especiales de la Orilla del Viento. Un par de semanas atrás se dio a conocer la tercera edición corregida y ampliada, a cargo de Martí Soler, de la Poesía Completa de Efraín, con prólogo de David.

A un lado de la exposición fotográfica en la Galería Luis Cardoza y Aragón del que fuera el cine Bella Época, dice el hijo de El Gran Cocodrilo:

“Me siento tranquilo porque sé que nunca lo voy a superar...”

Fragmento de la entrevista que se publica en la edición 1963 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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