Chilapa, el nuevo campo de batalla del narco

miércoles, 16 de julio de 2014

Chilapa, en el corazón del estado de Guerrero, es escenario de una brutal guerra entre tres bandas criminales que buscan el control geográfico y político de un corredor esencial para el trasiego de drogas. Grupos de la delincuencia organizada con raíces en Michoacán y Sinaloa tomaron por asalto esta zona guerrerense, y en su sangrienta disputa exhiben la presunta vinculación de la clase política con las actividades ilícitas.

CHILPANCINGO, GRO. (Proceso).- La confrontación entre bandas criminales en la región Centro de Guerrero vuelve a exhibir los presuntos nexos entre políticos y narcos y tiene prácticamente paralizada a la ciudad de Chilapa, donde sicarios presuntamente encabezados por familiares del presidente del Congreso de Guerrero, el perredista Bernardo Ortega Jiménez, pretenden desplazar a la banda de Los Rojos.

La captura de un líder del grupo local La Familia, José María Chávez Magaña, El Pony –el martes 1 en Pénjamo, Guanajuato–, y la del jefe del grupo Guerreros Unidos, Gonzalo Martín Souza Neves –el jueves 10 en Puebla–, marcan una nueva etapa de la disputa del corredor de drogas que conecta la sierra y la zona norte de Guerrero con el sur del Estado de México, donde se advierte un recrudecimiento de la violencia, la cual en Chilapa, plaza que conecta La Montaña con el Centro de Guerrero, dejó la semana pasada 14 muertos y nueve heridos.

Informes federales consultados por este semanario asientan que el grupo dirigido por Héctor Beltrán Leyva, El H –afincado en Acapulco–, aliado con las bandas locales pretende retomar el control de las plazas alguna vez dominadas por Arturo Beltrán Leyva, las cuales están ahora en poder de lo que queda de Los Rojos.

Esta situación tiene en jaque a las autoridades pues la batalla por la zona centro ha salpicado al gobernador perredista Ángel Aguirre Rivero y a los alcaldes priistas de los tres municipios en disputa: Mario Moreno Arcos, de Chilpancingo de los Bravo; Ignacio Bacilio, de Eduardo Neri, y Francisco García González, de Chilapa, quienes han sido públicamente acusados de pertenecer a Los Rojos...

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1967 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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