"Huipiles guatemaltecos": Un símbolo de resistencia

viernes, 15 de agosto de 2014

Con más de tres décadas de estudio de las culturas mayas de Guatemala y el sur de México, el antropólogo René Bustamante plantea que la migración actual, que ha adquirido visos de crisis humanitaria, es resultado de un largo proceso histórico que inició hace más de quinientos años con la llegada de los españoles y pasa por las dictaduras militares del vecino país del sur.

El problema se ha agudizado no sólo por cuestiones económicas, sino culturales. Nada es estático, la cultura siempre está en constante transformación, admite. Pero considera al mismo tiempo que hay ahora una destrucción deliberada, una especie de etnocidio cultural para borrar la memoria de la gente, a través de la invasión de grupos evangélicos que imponen nuevos usos y costumbres.

A Guatemala le pega además ser un país de pequeñas dimensiones donde lo que ocurre en los estados mexicanos vecinos como Oaxaca y Chiapas, se magnifica. Egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Bustamante advierte que para completar el avasallamiento, México creará las condiciones para que los efectos del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) también le lleguen.

Nacido en el estado de Oaxaca, el antropólogo está preparando, para el próximo Festival Internacional Cervantino (FIC), una exposición con textiles guatemaltecos que llevará tentativamente el título de Textiles de Guatemala, un arte en resistencia frente a las conquistas o un arte en vías de extinción, pues dará cuenta de cómo este arte de tradición milenaria se ha visto afectado por todos los aspectos antes señalados, pero en la actualidad más por la incursión de los grupos evangelistas que de plano han prohibido a sus seguidores utilizarlos porque consideran que sus motivos bordados son paganos.

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 1971 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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