Multipremiado, llega de Cuba "Conducta"

El realizador Ernesto Daranas Serrano (La Habana, Cuba, 1961), quien estudió pedagogía y fue profesor antes de filmar Los gaiteros de La Habana, Premio de Periodismo Rey de España 2004, y su primer largometraje Los dioses rotos (2010), habla acerca de su cinta Conducta (2012). Esta historia de ficción, que llega a México con un amplio bagaje de galardones a cuestas, ha sido reconocida como Mejor Película sobre la Niñez por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Para Daranas, “haber colocado el drama humano en el centro de todos nuestros propósitos” explica su éxito mundial.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Con más de 30 premios internacionales en varios países, Conducta, el segundo largometraje de ficción del cubano Ernesto Daranas Serrano surgió, según el realizador, “por su interés de hablar sobre los riesgos a los que está expuesta la niñez de los sectores más humildes de La Habana y de la importancia de la escuela para esos infantes”.

El largometraje se estrenará el 20 de este mes en el Distrito Federal (Cinemanía, La Casa del Cine, La Cineteca Nacional, Cinemagic y Cinemex Reforma) y nació en un taller que compartió Daranas Serrano con un grupo de alumnos de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes (ISA).

“Pero el aporte de estos estudiantes, sumado al de los propios niños de la película que no tenían experiencia como actores, porque fueron escogidos de La Habana y La Habana Vieja muchos de ellos con problemas muy similares a los que abordamos, resultó determinante en el cierre de la historia y el trazado de los personajes, aunque también contó con un excelente staff de profesionales”, destaca el cineasta desde Cuba, luego de regresar de la 29 edición de los Goya, efectuada el pasado 7 de febrero en Madrid, España, donde su filme fue nominado a Mejor Película Iberoamericana. Así ha sido su andar exitoso:

Obtuvo en el Festival de Málaga el Premio Biznaga de Plata galardón a Mejor Película, Mejor Director, Premio del Público, Mejor Actuación Femenina (Alina Rodríguez) y Mención de Actuación Masculina (Armando Valdés Freire); En el Habana Film Festival de New York ganó como Mejor Película y Mejor Actuación Femenina (Alina Rodríguez); en el Festival Internacional de Cine de Brasilia, premio a Mejor Guión (Ernesto Daranas) y Mejor Actuación Masculina (Armando Valdés); en el Festival de Cine de Lima logró el Premio del Público.

En el Festival Internacional de Cine de Mérida y Yucatán, México, venció como Mejor Largometraje de Ficción; en el Festival de Huelva, España, alcanzó la Carabela de Plata a la Mejor Película en la Sección Rábida, y fue reconocida por Mejor Película Sobre la Niñez por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Además, en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Conducta triunfó rotundamente. Su creador y asimismo guionista, simplemente dice:

“Todos los que hicimos la película pensábamos que era una historia demasiado nuestra. Lo que ha ido sucediendo rebasa por completo nuestras expectativas.”

Su historia está ubicada en La Habana Vieja, donde el muchacho Chala (Armando Valdés) tiene once años, y vive solo con su madre alcohólica y drogadicta. Él entrena perros de pelea para ganar dinero y ayudarla. Este entorno de violencia sale a relucir en la escuela: La profesora Carmela es su maestra en sexto grado, por ella él siente gran respeto; pero cuando enferma y se ve obligada a abandonar el aula, Chala es trasladado a una escuela de conducta, por su comportamiento. A su regreso, Carmela se opone a esa medida y a otras transformaciones ocurridas en su clase durante su ausencia.

Los actores son Alina Rodríguez (Carmela), Armando Valdés Freire (Chala), Silvia Águila (Raquel), Yuliet Cruz (Sonia), Armando Miguel Gómez (Ignacio), Amaly Junco (Yeni), Miriel Cejas (Marta), Idalmis García (Mercedes) y Tomás Cao (Carlos), entre otros.

–¿Era su objetivo exponer la violencia y la descomposición familiar que enfrentan los infantes en la capital de la isla?– se le pregunta.

–Nuestra mirada se centra en el modo en que las condiciones sociales y económicas afectan a la familia y a la escuela. De nada valen los discursos y pretextos frente a lo que la realidad nos muestra. La maestra Carmela desea que su aula sea un espacio diferente donde el criterio de cada niño cuente pero sin idealismos, con las virtudes y defectos que cualquier obra humana entraña.

“Cada uno de los personajes de Conducta se mueve entre escalas de valores diferentes y en todos hay una ética de acuerdo a la realidad que les toca vivir.”

–Sin embargo, esos conflictos de violencia, drogadicción, la pobreza, en fin, están presentes no sólo en Cuba, sino en casi todos los países, y los niños son los más vulnerables. ¿Qué ha causado la película en todos los países y festivales en los que se ha proyectado?

–Mientras creábamos la cinta pensábamos que era una historia muy local, nos ha sorprendido la tremenda acogida que ha tenido en culturas tan diversas. Creo que en eso ha tenido mucho que ver la autenticidad de los niños y el haber colocado al drama humano en el centro de todos nuestros propósitos.

“El bloqueo, un absurdo”

Daranas Serrano (La Habana, 1961) fue guionista de radio, luego pasó por la televisión. Su ópera prima, Los dioses rotos, fue propuesta por Cuba al Óscar del 2010, y lo mismo sucedió con Conducta.

–Hay quienes piensan que la educación es lo único que salvará a las nuevas generaciones en el mundo, ¿qué dice al respecto?

–A veces se tiende a simplificar la educación como la escuela. Pero la educación en su sentido más amplio y verdadero proviene de la familia, la escuela, la cultura, los valores, las condiciones sociales y otros muchos factores que moldean al niño. Los conflictos del presente tienen su fuente en la ausencia de una educación tolerante e inclusiva.

“La pobreza, la ignorancia y los fundamentalismos ganan terreno donde esto no se entiende y los niños son las primeras víctimas de eso.”

–Es interesante el papel del maestro que aquí muestra con el personaje de Carmela, ¿cómo se le ocurrió?

–Es un personaje de ficción creado a partir de muchos referentes, desde los maestros de mi infancia hasta los que entrevistamos en nuestra investigación, pasando por una maestra de ese mismo nombre que dio clases a uno de mis hijos y que me ayudó desde el proceso previo al guión.

“Ella escribió lo que hay en cada una de las pizarras de la película y eligió las frases de nuestro poeta nacional José Martí; sus verdaderas clases comienzan siempre así. Pero también ese personaje se nutrió del levantamiento previo que realizaron los estudiantes de la Facultad de Cine del Instituto Superior de Arte de La Habana.”

Siempre quiso trabajar con la actriz Alina, agrega, “pero la verdad cuando escribía el guión a quien tenía en mente era a la verdadera Carmela, y Alina trabajó mucho y muy duro su personaje, y llenó de sentido cada detalle de su Carmela”.

–¿Qué papel debe tener el profesor en Cuba y en el mundo en general?

–Estudié pedagogía y ejercí la profesión durante algunos años antes de dedicarme al cine. En cualquier latitud el papel del maestro es difícil y hermoso a la vez.

“Siendo uno de los pilares éticos de la sociedad, debe fomentar los valores que acompañan al ser humano en su camino por la vida; pero también se impone actualizar este rol de acuerdo con las exigencias del presente.”

–¿Qué le preocupa de las nuevas generaciones en Cuba?

–Que no han visto otra cosa que la crisis que, en todos los órdenes, Cuba ha vivido en el último cuarto de siglo.

Daranas ha tratado problemas de la sociedad habanera como la prostitución, la pobreza o la ausencia de los padres; e incluso en esta historia, la drogadicción. Se le pregunta el porqué y si resulta fácil hacer cine en Cuba con estos tópicos, a lo que responde:

“Nunca pusimos los temas sociales o la pretensión de una denuncia por delante. Nos centramos en armar una historia y en conformar personajes que se movieran con eficacia dentro de ella. Pero como es lógico, todo eso está inmerso en un grupo de problemáticas humanas y sociales que tienen un impacto inevitable en la infancia, en la familia, en la escuela y en la sociedad misma.

“Ya en un plano más personal, he residido toda mi vida en los mismos barrios donde transcurre la trama de Conducta, así que me refiero a algo que conozco y que he aprendido a mirar a mi manera. Es inevitable que no hable de eso en mis películas y debo reconocer que he podido hacerlo sin interferencias de ningún tipo, incluso con el apoyo de diferentes instituciones.”

Pero no puede dejar de mencionar que “otros cineastas sí han tenido que lidiar con diferentes modalidades de censura al abordar diferentes aristas de la realidad cubana”.

Conducta es una producción de Mincult, ICAIC y RTV Comercial, con la colaboración de la Asociación Cubana del Audiovisual y la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual del ISA.

“Cada nueva obra nos descubre cosas nuevas del oficio y, sobre todo, de nosotros mismos como personas y como creadores. Conducta ratificó mi convicción de que no se debe abordar un tema sobre el que no estemos dispuestos a cambiar nuestro punto de vista.”

–¿Qué opina de que Conducta estrene en México?

–México es la principal plaza para el cine de Hispanoamérica y un lugar entrañable para mí. De hecho, parte de la posproducción de Conducta y de mi anterior película las hicimos en el Distrito Federal, así que también tienen algo de mexicanas. Ojalá sea bien acogida.

Al final, se le plantea su opinión de la nueva relación de Cuba y Estados Unidos, y contesta sin problema:

“El bloqueo ha sido un absurdo con graves consecuencias para ambas naciones y, sobre todo, para los cubanos que viven dentro y fuera de la isla. La verdadera meta debe ser que nuestras relaciones se normalicen por completo. El deseo de la mayoría de los cubanos es que esto vaya acompañado de una mejora real de las condiciones de vida, sobre todo para los sectores más humildes y que sea el fin de otras muchas restricciones internas que han limitado durante años nuestras opciones de autorrealización y desarrollo.”

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