Mossack Fonseca: La conexión Miami

sábado, 30 de abril de 2016
El bufete panameño Mossack Fonseca solía ofrecer una misma ruta a sus clientes mexicanos: desde Panamá se contactaba una empresa en Miami que, a su vez, creaba compañías offshore en paraísos fiscales, como Bahamas e Islas Vírgenes Británicas. Así, empresarios del mundo de la comunicación, como algunos ejecutivos de los periódicos Por Esto!, Ovaciones y Grupo Radio Centro, además de la actriz Edith González, emplearon este esquema, que les permite ocultar el origen y la propiedad de sus fortunas. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El despacho de abogados Mossack Fonseca creó compañías offshore para mexicanos a través de una firma de Miami, Estados Unidos. La mayoría fue para empresarios que acudieron al despacho establecido en Panamá, le compraron nombres de firmas en Bahamas, manifestaron su dirección en las Islas Vírgenes Británicas y algunos trasladaron su contabilidad a Ginebra, Suiza. La identidad de los beneficiarios de esas sociedades quedó oculta en esos esquemas, que hacen difícil conocer los nombres de los verdaderos accionistas. Sólo Mossack Fonseca y la intermediaria en Estados Unidos, JTC Group Miami, sabían quiénes eran esos mexicanos. Entre ellos, hay gente vinculada a los periódicos Por Esto!, el exdirector general de Grupo Radio Centro y un exgerente de Finanzas del diario Ovaciones, según los archivos de Mossack Fonseca que forman parte de la investigación periodística global conocida como #PanamaPapers. Otros de los mexicanos que compraron empresas offshore, sobre todo durante el año pasado, son los empresarios de Yucatán Alberto y Ricardo Antonio Ponce Gutiérrez; el presidente ejecutivo de Unifin Financiera, Luis Gerardo Barroso González; la familia Ballesteros Franco, dueña del Grupo Mexicano de Desarrollo; la actriz Edith González, y Carlos Alberto Rojo Macedo, director del grupo Financiero Interacciones, de Carlos Hank Rhon. Hay también empresarios de la industria informática, como Luis y Rodrigo Díaz Torre y Fernando Franco Bustillos; la propietaria de la Escuela Mexicana Americana, en la Ciudad de México, Tamara Adriana de Pelsmaeker, y la familia de empresarios Negrete Franco. Todos ellos contaron con el apoyo de la firma JTC Group Miami, que lo mismo ayudó a pequeños y medianos empresarios que al vicepresidente de Finanzas de Grupo Televisa, Alfonso de Angoitia, en la creación de firmas offshore a través de Mossack Fonseca, una de las cinco empresas más importantes del mundo en la creación de ese tipo de tinglados (proceso.com.mx, 3 de abril). Mediante sus oficinas en Nueva York, también le dio servicios a la familia González Zabalegui, que junto con Guillermo González Novoa, en enero de 2015, vendió a la tienda de autoservicio Soriana la cadena de supermercados Comercial Mexicana por 39 mil 194 millones de pesos. El arte de ocultar JTC Group Holding Limited es una empresa que ofrece servicios a clientes privados, corporativos y fondos. Su especialidad son los servicios de administración, manejo de recursos, bienes raíces, registros accionarios, administración de fondos y de cumplimiento de regulaciones, entre otros, a las sociedades que se abren en paraísos fiscales. El holding mismo surgió desde un paraíso fiscal. Se creó en 1987 en las islas del Canal de la Mancha, al oeste de Normandía, en Francia. Pero gracias a las facilidades en la creación y registro de empresas se estableció en años recientes en Estados Unidos. Con Mossack Fonseca ha hecho mancuerna para darle servicio a decenas de mexicanos con empresas offshore. Sus oficinas en Miami y Nueva York les han dado servicios complementarios a los del despacho panameño, según los propios archivos del bufete que fueron filtrados al periódico alemán Süddeutsche Zeitung (www.sueddeutsche.de). Los documentos, que cubren los casi 40 años de existencia de Mossack Fonseca y que suman 2.6 terabytes, fueron conocidos también por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés, www.icij.org), que los compartió con más de 100 medios en todo el mundo, entre ellos la revista Proceso. La mayoría de los servicios de JTC Group para mexicanos clientes de Mossack Fonseca es a través de sus oficinas en Miami, donde se estableció en 2003 y desde donde participa en la administración de las empresas offshore de varios empresarios mexicanos o sus familias. En los registros de Mossack Fonseca, la mayoría de los clientes de las oficinas de JTC Group en Miami, Nueva York y las Islas Vírgenes Británicas son mexicanos. Los casos llegaron a Panamá y Bahamas a través de Olga Santini y Arianne Baullosa, las representantes del despacho en Miami. Algunos de los mexicanos certificaron sus documentos con notarios de Florida, pero la mayoría lo hizo con el despacho Verax Wealth Management, ubicado en Lomas de Virreyes de la Ciudad de México. José Luis Llamas, quien fundó este despacho en octubre de 2014, firmó personalmente los documentos. El asesor laboró durante más de dos décadas en la banca privada, incluso 13 años en Deutsche Bank en Nueva York. De acuerdo con el portal Funds Society, que dedicó una nota al nacimiento del despacho en noviembre antepasado, Verax Wealth Management es un bufete “orientado a clientes de Ultra High Net Wealth (UHNW)”; lo que, en la jerga financiera, define a los individuos cuya riqueza rebasa los 30 millones de dólares. En los archivos de Mossack Fonseca, el empresario tamaulipeco Juan Armando Hinojosa Cantú apareció definido como UHNW (proceso.com.mx, 3 de abril). Cuando Llamas abandonó las oficinas de Deutsche Bank en Park Avenue, en Nueva York, para instalar su despacho en la Ciudad de México, guardó en su base de datos contactos valiosos, entre ellos los de Mossack Fonseca. Prueba de lo anterior es que en los archivos del bufete panameño se encuentran varios correos de él como director del área de gestión de fortunas privadas latinoamericanas en el banco. Entre Mossack Fonseca y JTC Group, varios mexicanos han llegado a los paraísos fiscales. Es el caso de Mayan Investments Managment, abierta en la oficina de Mossack Fonseca en Bahamas apenas el 11 de diciembre pasado por los familiares del fallecido Mario Renato Menéndez Cámara, quien fue director de los periódicos Por Esto!, que se publican en Quintana Roo y Yucatán. De acuerdo con los archivos de la firma panameña, los accionistas son Mario Renato Menéndez Boehm y sus dos hermanos menores de edad, hijos de Menéndez Cámara y Nellie Rosa Boehm Rivero. Como director de la empresa aparece A&C Managment Group Ltd, con domicilio en Mérida, Yucatán. Pero fue registrada por JTC Group Miami. Nellie Rosa Boehm Rivero es además accionista de la compañía Hunborton Limited, también abierta en Bahamas por Mossack Fonseca, en septiembre de 2014. Fue la directora de la empresa hasta diciembre pasado, cuando pasó a manos de A&C Managment Group Ltd. En esa offshore participaron como directivos Daniel Fernando Ramos Cabello y Dora Leticia Sánchez de Ramos, quienes registraron un domicilio de Guadalajara, según los archivos. Ambos participaron también como directivos en la compañía V. P. Overseas Corp., que fue dada de alta en septiembre de 2014 por el despacho panameño en Bahamas y registrada por JTC en Miami, que en diciembre de 2015 se hizo cargo de la administración de la compañía. Las acciones están a nombre de Alberto Ponce Gutiérrez, uno de los empresarios más importantes de la Península de Yucatán y avalado por el banco Credit Suisse, de Nueva York. Es miembro del Consejo de Administración del grupo industrial y financiero Bepensa, que entre otros negocios embotella Coca Cola en la región. Su hermano Ricardo Antonio Ponce Gutiérrez aparece en los archivos de Mossack Fonseca como dueño de dos empresas offshore: Ponto Holding Investments Ltd. y Ponto Marine Ltd. Ambas fueron abiertas en Bahamas, el 15 y el 16 de julio de 2015, respectivamente; y comparten como directivo al fideicomiso Ponto Trust, con dirección en Mérida. Sus registros contables quedaron domiciliados en Miami, en el número 1000 de Brickell Avenue, suite 410, que pertenece a la empresa SMX Services & Consulting Inc.; aunque el empresario manifestó su dirección de la capital yucateca. De acuerdo con los documentos, Ponto Holding Investments Ltd. se encargará de “administrar e invertir en seguros. Mantendrá y administrará efectivo e invertirá ese efectivo en seguros y otros activos, diariamente”, y estará comprometida en negocios en Estados Unidos. En el caso de Ponto Marine Ltd., los archivos de Mossack Fonseca dicen que la compañía “tendrá y administrará un barco”; además de que “mantendrá y administrará efectivo para cubrir sus costos y mantenimiento”. Otro empresario de medios Otro de los mexicanos que abrió una offshore en Bahamas vía el despacho panameño fue Carlos de Jesús Aguirre Gómez, hermano de Francisco Aguirre, dueño de Grupo Radio Centro. En julio de 2014, a los cuatro meses de que salió del Consejo de Administración y de la Dirección General del grupo, Carlos de Jesús Aguirre adquirió en Bahamas la compañía Carro Ltd. Como único accionista de la offshore quedó el fideicomiso Oyamel, que dio una dirección de Las Lomas, en la Ciudad de México, aunque Carro Ltd. quedó registrada por la empresa de Miami. El nombre de Carlos de Jesús Aguirre se pudo conocer por los PanamaPapers. Como clientes de Mossack Fonseca y compradores de los servicios de JTC Miami destacan miembros de la comunidad financiera de México. Uno de ellos es Carlos Alberto Rojo Macedo, director general de Grupo Interacciones, propiedad de Carlos Hank Rhon, quien de manera infructuosa intentó abrir una offshore con la firma panameña, pero ésta lo rechazó por el pasado de su familia (proceso.com.mx). Rojo Macedo adquirió la offshore Arise Regent Group Inc. y quedó registrada en septiembre de 2015 en Bahamas. Él aparece como único accionista. En declaraciones a Proceso aseguró que la sociedad no cuenta con patrimonio, “por lo cual a la fecha no ha efectuado, ni efectuará en el futuro, operación alguna”. Luis Gerardo Barroso González, director de Unifin Financiera, una Sociedad Financiera de Objeto Limitado, adquirió en mayo pasado la empresa Roseveare Limited, también registrada en Bahamas por Mossack Fonseca. Sin embargo, la compañía aparece como uno de los directivos de JTC Corporate Services Limited, establecida en Suiza, y registrada por JTC Miami. Barroso Gómez trabajó en Arrendadora Somex, Multivalores Arrendadora y fue miembro del consejo directivo de la Asociación Mexicana de Arrendadoras Financieras. En Unfin está al frente de esa intermediaria financiera encargada de captar y prestar recursos, que tiene presencia en todo el país. Barroso fue requerido por Proceso sin que se reportara hasta el cierre de esta edición. Un representante más del sector financiero que es cliente de Mossack Fonseca vinculado con JTC Miami es Humberto Zesati González, quien fue gerente de Finanzas del periódico Ovaciones. Ahora es socio de Adventures Latin Ideas, y adquirió en agosto del año pasado la offshore Ficus Corporate Group Inc., en Bahamas. En esa empresa, que manifestó haber creado con recursos provenientes de una herencia y de la operación de un fondo de inversiones, aparece como uno de los ejecutivos, junto con Cynthia Negrete Franco, quien pertenece a una familia empresarial. En mayo de 2014, Zesati González y su firma fueron acusados por los hermanos Carlos y Daniel Mastretta de haber administrado mal la compañía que se dedicaba a producir el carro deportivo Mastretta, un vehículo de alto rendimiento en el que Zesati González se había comprometido a aumentar la inversión para producir más unidades. Para la creación de Ficus Corporate Group Inc., Zesati González y Negrete Franco dieron una dirección en la Ciudad de México, la misma que reportaron la propia Cynthia y sus hermanos Gervasio, María Magdalena y Eduardo Negrete Franco para crear la offshore Roseport Group Ltd., abierta en septiembre de 2015 también por Mossack Fonseca, pero administrada por JTC Suisse S. A. El director de Roseport Group Limited es JTC Corporate Services, Suiza, con dirección en las Islas Vírgenes Británicas. Los registros contables de la offshore están asentados en Ginebra, Suiza. En junio pasado, Arianne Baullosa envió a sus colegas de Bahamas las solicitudes de incorporación de Caribou Bahamas GP Ltd., Aramis Bahams GP Ltd. y St. Lawrence GP Ltd., tres empresas por crear en el paraíso bancario en las que JTC Corporate Services (Suisse) Ltd. aparecería como director. Las solicitudes para crear esas compañías se hicieron el mismo día, el 29 de mayo de 2015. Sin embargo, los beneficiarios de estas firmas eran, respectivamente, Carlos Mauricio y Josefina Ballesteros Franco y Edith González Fuentes, la actriz que inició su carrera a los siete años de edad en la telenovela Lucía Sombra, producida para Telesistema Mexicano –ahora Televisa– en 1971. Carlos y Josefina Ballesteros Franco son dos de los hijos de Crescencio Ballesteros Ibarra, el fallecido fundador de Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD), que a lo largo de los últimos 40 años se convirtió en uno de los gigantes de la construcción en México. Obtuvo, entre otras, la concesión de un tramo de la Autopista del Sol en 1989, y la suya fue una de las empresas más beneficiadas por los fondos de rescate bancario y carretero que adoptó la administración de Ernesto Zedillo. En los documentos en que solicitaron la creación de sus respectivas sociedades en Bahamas, los hermanos Ballesteros Franco indicaron, como origen de los fondos: “herencia”. En ese lugar, Edith González Fuentes indicó “ganancias de negocio”. Denominador común Una de las características de las empresas que vende Mossack Fonseca en Bahamas es que se abren con acciones por 50 mil dólares. Mientras se cumpla el requisito, el despacho panameño presta sus servicios. Junto con JTC Group ha vendido sus compañías a hombres de negocios medianos de México, como Luis y Rodrigo Díaz Torre Forcen, de la empresa Computadoras, S. A. de C. V. El 19 de febrero de 2015 Luis compró la offshore DTA International Ltd. y una semana antes, Rodrigo Díaz compró DTAINV Manager Ltd. Las dos fueron establecidas en Bahamas y certificadas por JTC Miami. Proceso los buscó en los teléfonos que manifiestan en los directorios empresariales, pero uno no corresponde y el otro no responde. En los registros de Mossack Fonseca también aparece como cliente Fernando Franco Bustillos, de Procesadora Cúbica de México, dedicada al procesamiento electrónico de información e integrante del Consejo de Administración de The American School Foundation, el Colegio Americano, de la Ciudad de México. Franco Bustillos compró en junio del año pasado la offshore Oxus Overseas Inc., en Bahamas, también certificada en Miami por JTC. Tampoco se reportó a la llamada de la revista. En el mismo ámbito escolar, en los archivos de Mossack Fonseca también aparece la empresa Oxholm Trade Equities Ltd., establecida en agosto de 2005 en Bahamas a nombre de Tamara Adriana de Pelsmaeker, dueña de la Escuela Mexicana Americana, en la Ciudad de México. Consultada por Proceso, aseguró a través de su secretaria que no tiene ninguna empresa offshore y que la información sobre ella “está equivocada”.

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