Luis H. Álvarez: su historia lo condena

miércoles, 25 de mayo de 2016
Javier Livas Cantú disiente de los elogios que la clase política le rindió al fallecido líder panista Luis H. Álvarez. En entrevista, el expanista nuevoleonés afirma que Álvarez “traicionó” al PAN al desechar la propuesta panista de reforma electoral de 1989 y adoptar –con Diego Fernández de Cevallos y Carlos Castillo Peraza como acompañantes– la del presidente Carlos Salinas de Gortari, que garantizó el dominio del PRI durante décadas y sentó las bases para la actual “partidocracia”. MONTERREY, NL. (Proceso).- El dirigente panista Luis H. Álvarez fue un traidor de la democracia, pues en 1989 pactó en secreto un arreglo con el entonces presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, para que se consumara la reforma política que sigue beneficiando al PRI, acusa el expanista Javier Livas Cantú. Su crítica resuena en medio de las alabanzas generales que en Acción Nacional se dedican al chihuahuense Álvarez, fallecido el miércoles 18, como un demócrata bajo cuyo liderazgo el blanquiazul obtuvo sus primeras gubernaturas: la de Baja California, en 1989, y la de Chihuahua, en 1992. Para Livas Cantú, Álvarez ignominiosamente legitimó el triunfo fraudulento de Salinas de Gortari en los comicios de 1988 y un año después, como presidente nacional del PAN, permitió que se consumara la reforma política que creó el Instituto Federal Electoral (IFE) con el formato que el régimen quiso. “Más que el padre de la democracia es el padre de la partidocracia, que nos tiene peor que como nos tenía el PRI”, señala Livas. El abogado, activista y editorialista, retirado de la política de partido, reconoce que en sus inicios Luis H. Álvarez denunció las tropelías priistas y enfrentó con valor los embates del partido de Estado, lo cual acrecentó su prestigio en el PAN. Presidente municipal de la capital chihuahuense en 1983, tres años después Álvarez realizó una huelga de hambre de 40 días por el fraude electoral que le dio el triunfo al PRI en el estado. Algunos panistas lo llamaban “el Gandhi mexicano” por su activismo pacífico y la resistencia que desplegó contra la hegemonía política del PRI. Sin embargo, a decir de Livas Cantú, cuando Álvarez asumió el liderazgo del PAN mantuvo negociaciones con el PRI durante el que denomina “fraude patriótico permanente” de los ochenta... Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2064 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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