A Natalia y Renata no les reconocen su existencia jurídica… por tener dos mamás

martes, 18 de julio de 2017
MANZANILLO, Col. (apro).- Las gemelas Natalia y Renata nacieron el pasado 3 de febrero, pero a la fecha no se ha reconocido jurídicamente su existencia y, por tanto, no han podido acceder a los derechos civiles y sociales que les corresponden, como la identidad y la protección del sistema público de salud. El motivo: son hijas de un matrimonio formado por dos mujeres, quienes desde el pasado 8 de marzo iniciaron los trámites de las actas de nacimiento de las niñas en este ayuntamiento. Sin embargo, el oficial del Registro Civil, Victorio Jesús Ciprián Jacobo, argumentó “que no se podía (registrarlas), porque el formato para el acta de nacimiento incluía los datos de un papá y una mamá, no de dos mamás”, narró la pareja en una queja presentada ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima (CDHEC). A casi dos semanas de que las menores cumplan seis meses de edad, Claudia y Haydé, sus madres, se manifiestan preocupadas porque la legislación establece que si el registro se realiza después de 180 días del nacimiento las actas deben expedirse con carácter extemporáneo, con las desventajas que ello implica para sus titulares. Inconformes con los obstáculos, el pasado jueves 6 las mujeres enviaron un escrito al titular del Registro Civil de esta ciudad, donde le advirtieron que si no cumplía su obligación, solicitarán que se aplique la Ley Estatal de Responsabilidades de los Servidores Públicos y la intervención del Ministerio Público “para dar cuenta de la negativa injustificada y de los posibles actos de discriminación en que se incurre al negarse a cumplir, negligente e infundadamente, con la atribución de asentar la partida de nacimiento de nuestras menores hijas”. El miércoles 12, Ciprián Jacobo envió al titular de la Dirección General del Registro Civil del Estado, Arturo Díaz Rivera, un oficio en el que le solicitó proveer el formato para el registro de las menores, pero hasta el lunes 17 este último funcionario no había respondido, informó Claudia. Pero las trabas no sólo se han presentado para el registro legal de las niñas. Sus mamás se han topado con dificultades para el reconocimiento pleno de su matrimonio. Claudia, responsable del área de recursos humanos en una empresa, y Haydé, quien renunció a su empleo como contadora para dedicarse al cuidado de las pequeñas, se casaron el 18 de abril de 2015 en este municipio, mediante la figura de “enlace conyugal”. Creado en 2013 en el estado de Colima para las uniones del mismo sexo, casi dos años después el “enlace conyugal” fue declarado inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al considerarlo discriminatorio, por lo que en mayo de 2016 el Congreso local tuvo que aprobar el matrimonio igualitario, y a través del Decreto 103, promulgado el 11 de junio siguiente, reconoció la plena validez legal de los enlaces conyugales celebrados con anterioridad, para los que determinó que los oficiales del Registro Civil debían sustituir el acta respectiva por una de matrimonio. En entrevista, Claudia relata que con base en esa disposición, en octubre de 2016 iniciaron las gestiones para la sustitución del acta, pero el oficial del Registro Civil les manifestó que en esa oficina no se podía hacer el trámite y debían recurrir a la Dirección Estatal del Registro Civil en la capital colimense. A finales de ese mismo mes, el titular de esta última dependencia, Arturo Díaz Rivera, “nos refirió que esto todavía no estaba aplicándose, a pesar de que ya tenía varios meses de haberse publicado el decreto; argumentó que el Congreso había dicho que se hiciera, pero no había dicho cómo, por lo que el asunto se estaba revisando, pero a final de cuentas nos dijo que el oficial del Registro Civil de Manzanillo tendría que resolvernos el problema, que él daría la instrucción de que se resolviera y nos sugirió presentar por escrito la solicitud del trámite”. Sin embargo, a la fecha las madres de las gemelas tampoco han recibido su acta de matrimonio. Una de las consecuencias de esta situación es que Claudia --la única que trabaja en la familia-- no ha podido inscribir en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a su esposa Haydé ni a las hijas de ambas, que carecen de acta de nacimiento. Aunado a lo anterior, Claudia destaca la inseguridad jurídica en que se encuentran las menores desde su nacimiento hasta la actualidad. “Si en este momento nos pasara algo a nosotras, nuestras hijas no tienen derechos sucesorios y quedarían totalmente desprotegidas desde el punto de vista legal”, lamenta. En abril de 2016, un año después de que se unieron en enlace conyugal, como parte de su proyecto de familia Claudia y Haydé iniciaron la búsqueda de opciones de reproducción asistida para lograr juntas un embarazo. Para ello contrataron los servicios del Instituto Ingenes de Fertilidad y Genética de Guadalajara, Jalisco, cuyo servicio incluyó la donación anónima de gametos masculinos y tratamiento conjunto a las dos mujeres para que ambas participaran biológicamente en la gestación. Como resultado del tratamiento, el 3 de febrero de 2017 nacieron las mellizas Renata y Natalia, pero debido a complicaciones médicas en el último trimestre del embarazo, el parto ocurrió a las 34 semanas de gestación en la ciudad de Guadalajara y requirieron cuidados neonatales durante casi tres semanas. El 8 de marzo siguiente, ya instaladas nuevamente en esta ciudad, Claudia y Haydé acudieron a un “Miércoles ciudadano” organizado por el ayuntamiento para entregarle al titular del Registro Civil la solicitud formal por escrito del cambio de acta de enlace conyugal por la de matrimonio, y a la vez le expresaron verbalmente su intención de registrar a sus dos hijas, que en ese momento llevaban consigo. En su queja interpuesta el pasado 26 de mayo ante la CDHEC, las mujeres relatan que la primera respuesta de Ciprián Jacobo en esa ocasión fue que esto último no era posible porque primero se tenía que legislar al respecto. Tras señalarle que todo ello se encontraba ya considerado en las leyes estatales, adujo que “nunca hemos hecho un registro con dos mamás”, y añadió que los formatos disponibles no consideraban un caso como el de ellas. Las madres de las niñas hicieron ver al servidor público la necesidad de actualizar los formatos, con base en lo que establece el artículo 58 del Código Civil de Colima, en el sentido de que el acta de nacimiento debe contener “el apellido del padre, el apellido de la madre o los que le correspondan”, y en el caso de sus hijas les corresponden los de sus dos mamás. De acuerdo con el documento, la abogada Lorena Patricia Carmona Cernas, del área jurídica del Ayuntamiento, intervino y le dijo a una de ellas: “Lo que pasa es que… pues sí eres su mamá, pero no biológica”. Le respondieron que aunque sí pueden probar que ambas son madres biológicas, ninguna disposición legal indica que ello deba acreditarse, y que resulta discriminatorio mencionarles ese aspecto sólo por su orientación sexual, cuando eso no se hace en el caso de parejas heterosexuales. Según el texto de la queja ante la CDHEC, al cierre de la conversación Victorio Ciprián y Lorena Carmona les dijeron a las mujeres que revisarían el caso y posteriormente se comunicarían con ellas. Días después, Claudia y Haydé contactaron telefónicamente al director de la Diversidad Sexual del Ayuntamiento de Manzanillo, Efrén Pacheco Ávalos, quien se dijo interesado en llevar el asunto y las citó el 21 de marzo siguiente en su oficina, pero las dejó plantadas. Entonces se entrevistaron con la abogada Lorena Carmona, la cual les informó que ya había hablado de sus dos asuntos --el acta de matrimonio y las actas de nacimiento-- con el director estatal del Registro Civil, Arturo Díaz, quien la siguiente semana enviaría un oficio a todas las oficinas municipales del Registro Civil para unificar criterios y procesos en esos casos. Carmona les indicó que la alcaldesa Gabriela Benavides Cobos estaba al tanto del asunto y tenía interés en que se resolviera. Les pidió esperar una semana por la respuesta de la Dirección Estatal del Registro Civil, y que ella les llamaría cuando ésta se diera, pero desde entonces ya no las contactó. El pasado 23 de marzo recibieron una llamada de Pacheco Ávalos, quien les reiteró su interés en el caso y prometió darle curso legal. La siguiente noticia que tuvieron de él, dos semanas después, fue una invitación por Whatsapp a un evento político, y por esa misma vía le preguntaron sobre la evolución de su trámite, comentándole que ya estaban desesperadas porque pasaba el tiempo y su familia seguía desprotegida legalmente. “Nos dijo que debíamos ser prudentes y tener paciencia, entender que los funcionarios públicos tenían muchas ocupaciones. Que se iba a resolver y que había que esperar. Que al día siguiente nos llamaría. No volvimos a tener noticias suyas”. El 17 de mayo, Día Estatal contra la Homofobia, les llegó --también vía Whatsapp-- un mensaje de parte de Efrén Pacheco, de la presidenta municipal y del ayuntamiento de Manzanillo, sobre la no discriminación y la igualdad de derechos de la diversidad sexual, invitándolas a darle difusión a través de las redes sociales. “Nos pareció inapropiado, poco profesional y sumamente indignante que sucediera esto cuando nos han negado nuestros trámites sin ningún sustento legal. Cuando la dependencia orientada a defender nuestros derechos no nos ha informado absolutamente ningún avance sobre nuestros trámites y cuando a final de cuentas, en la práctica, nuestra familia sigue violentada en sus derechos”, subrayan las afectadas. En su queja ante la CDHEC, presentada el 26 de mayo y clasificada bajo el expediente 182/17, Claudia y Haydé aclararon que no solicitan que se realice “ningún tipo de favor o excepción a nuestro caso, simplemente pedimos, de forma por demás respetuosa, que se nos indiquen los pasos a seguir para obtener, conforme a la ley vigente y como cualquier otra pareja unida civilmente, un acta de matrimonio que dé certeza jurídica y protección a nuestra unión; asimismo, un acta de nacimiento que otorgue a nuestras hijas toda la protección legal como menores integrantes de nuestra familia”. En su informe rendido con motivo de la queja, el oficial del Registro Civil de Manzanillo, Victorio Jesús Ciprián, dijo que en ningún momento se discriminó por su orientación sexual a ninguna persona, ya que en el caso del acta de matrimonio “simplemente se ha retrasado el procedimiento administrativo derivado de la imposible materialización del Decreto 103, emitido por el Congreso del estado, ya que es demasiado lacónico y no se pronuncia sobre el procedimiento administrativo a seguir por parte de los oficiales del Registro Civil”. Argumentó que en los términos legales actuales, si se pretende sustituir el acta de enlace conyugal a matrimonio “no se puede vaciar lo de un acta a otra, sino que debe celebrarse un nuevo acto de matrimonio (…) y al igual se requiere que el Poder Judicial o la Dirección General del Registro Civil emitan una resolución para anular el acta de enlace celebrada con anterioridad, sin embargo, es algo que al presente suscrito no le corresponde”. Insistió que no se están vulnerando los derechos de ninguna persona, sino que “sólo es un error burocrático al resultar imposible ejecutar el decreto expedido por el Congreso del estado”, que “es totalmente inconsistente, confuso y sin logística”. En relación con las actas de nacimiento de las niñas, el funcionario municipal negó que las quejosas le hayan solicitado registrarlas el 8 de marzo pasado. “Sí comentaron ante el presente suscrito la intención de registrar a sus menores hijas, mas comentaron que lo harían después, ya que el acta de enlace conyugal se cambiara por el acta de matrimonio”, expuso. No obstante, Victorio Ciprián precisó que no tiene ningún inconveniente en registrar a las niñas una vez que la Dirección General del Registro Civil del estado le facilite los formatos. Después de presentar la queja en la CDHEC, Claudia y Haydé realizaron gestiones ante la Secretaría de Desarrollo Social de Colima (Sedescol), donde mediante la intervención de la directora de atención a la Diversidad Sexual, María Elena González de la Torre, lograron que el Congreso local aprobara el pasado jueves 13 una reforma al Decreto 103 para corregir los errores y simplificar el trámite de reconocimiento de los enlaces conyugales como matrimonios. Sin embargo, dice Claudia, “ese aspecto es para nosotras en este momento secundario, porque lo que nos urge es el registro de nuestras hijas, y simplemente está haciendo falta que la Dirección Estatal del Registro Civil lo permita, porque lo está frenando al no emitir el formato que corresponde; los formatos actuales son limitativos a papá y mamá”. Y lanza: “ni siquiera tendrían que inventar un nuevo formato, porque la Secretaría de Gobernación emitió y está vigente en todo el país un formato único de acta de nacimiento, que no considera papá y mamá, sino primer registrante y segundo registrante, y en ninguna parte dice apellido paterno y apellido materno, sino primer apellido y segundo apellido”. Con base en ese formato, refiere, el registro de sus hijas podría ser realizado de un día a otro, porque “está disponible en internet y es perfectamente válido en cualquier parte de la República; muchos estados lo utilizan ya, y aquí en Colima lo único que falta es que la Dirección Estatal del Registro Civil les diga a los ayuntamientos que lo utilicen, es todo”.