El basquetbol pende de un hilo por la grilla de sus directivos

jueves, 27 de agosto de 2020
La sonorense Xóchitl Lagarda llegó a la Asociación Deportiva Mexicana de Basquetbol porque se presentó como una persona ajena a grupos de interés, capaz de reordenar esa disciplina en el país. Sin embargo, en la percepción de la dirigente, aquellos grupos se sintieron decepcionados de no poder controlarla y comenzaron a operar con la Federación Internacional de Basquetbol para sacarla del cargo. Lo cierto es que el pleito, que ya está en tribunales, tiene en suspenso la participación de las selecciones mexicanas en torneos importantes. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- A la espera de un fallo del Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), que resolverá si es válida o no la suspensión que el 5 de febrero último la Federación Internacional de Basquetbol (Fiba) impuso a la Asociación Deportiva Mexicana de Basquetbol (Ademeba), el baloncesto mexicano pende de un hilo. La presidenta de la Ademeba, Xóchitl Lagarda Burton, desafió al organismo rector del baloncesto mundial y lo acusó de tener intereses muy fuertes para controlar este deporte en México, de tal suerte que protege a directivos mexicanos, algunos de los cuales fueron sancionados por ella. “No se puede permanecer impasible ante una suspensión injusta ni callar ante una decisión sin fundamento. Es una intromisión en la autonomía y la vida interna de una federación. Quieren ver a la Ademeba en la sumisión. Las decisiones las debemos tomar nosotros. Pensaron que por mi condición de mujer y persona independiente de la industria del basquetbol iban a hacer lo que quisieran, que por ser los representantes de la Fiba en México (se refiere a Modesto Robledo, uno de los sancionados) tienen licencia para seguir haciendo y deshaciendo en beneficio personal”, declaró Lagarda en conferencia de prensa el lunes 17. La Fiba suspendió a la Ademeba porque acusa a Lagarda de haber modificado los estatutos de forma unilateral –sin autorización de Fiba ni de la asamblea– con el propósito de otorgarse a sí misma mayores facultades, así como “la capacidad ilimitada de suspender a un miembro de una asociación y reducir el número de votos necesarios por debajo de la mayoría simple para eliminar a los miembros del consejo directivo”. Lagarda alega que las mencionadas modificaciones fueron hechas en la asamblea del 23 de marzo de 2019 –en la cual ella misma fue electa presidenta hasta terminar el ciclo olímpico de Tokyo 2020– con el consenso de todos los presentes. Agrega que la Fiba está siendo desinformada por Robledo con la ayuda del español José Luis Sáez, representante de la Fiba en México, con la finalidad de quitarla del cargo para que ellos se apoderen nuevamente del basquetbol mexicano, donde han hecho un negocio particular prácticamente desde que nació la Ademeba, en 2008. De acuerdo con lo que Lagarda ha informado a la Fiba, cuando tomó las riendas de la Ademeba encontró un organismo en bancarrota, con deudas millonarias, desorganizado administrativamente y con marcados rasgos de división entre los miembros. Sobre esto informó en mayo de 2019 a Horacio Muratore, entonces presidente de la Fiba, y a Sáez, quien desde 2016 fue nombrado por la federación internacional como responsable en México para reordenar ese deporte, pese a que fue expulsado del baloncesto español por malos manejos. Lagarda también avisó a la Fiba que en los archivos de la Ademeba no encontró actas de asambleas ni de sesiones del consejo directivo, estados financieros, ni un informe relativo al trabajo que realizó el Task Force México (Fiba, Ademeba, Comité Olímpico Mexicano y Conade) durante los tres años que operó para reorganizar ese deporte: de marzo de 2016 a marzo de 2019. A pesar de que solicitó esa documentación al expresidente de la Ademeba, Gilberto Hernández Oseguera, y a Sáez, aseguró que ninguno le entregó nada. [caption id="attachment_645475" align="aligncenter" width="1200"] Robledo y Sáez. Conspiración en la duela. Foto: Omar Martínez y Especial[/caption] Intereses externos Lagarda se convirtió en la presidenta de la Ademeba el 23 de marzo de 2019 en una asamblea realizada en la Ciudad de México a la cual también asistió la directora de la Conade, Ana Guevara. Ambas son sonorenses. Lagarda fue elegida supuestamente porque como empresaria tiene relaciones con la iniciativa privada y porque al ser externa al baloncesto no tiene compromisos con los grupos de interés. Así, en una asamblea donde previamente se cabildeó para que los asociados la votaran de forma unánime, fue elegida en sustitución de Hernández Oseguera (abogado del deporte, cercano colaborador del exdirector de la Conade Jesús Mena y luego de Alfredo Castillo), quien de facto se apoderó de la presidencia de la Ademeba en diciembre de 2016 a pesar de que la asamblea había elegido al empresario regiomontano Carlos Bremer (Proceso 2213). Reportaje relacionado: Operación Sonora, otro “remedio” para el basquetbol mexicano Antes de la asamblea del 23 de marzo de 2019, el 20 de marzo, el gerente general de la Ademeba, José Reyes Ronfini, envió por correo electrónico a las 32 asociaciones y tres instituciones afiliadas (IPN, UNAM e IMSS) los estatutos que habían sido preaprobados por la Fiba para que los presidentes los revisaran e hicieran algún comentario antes de que los votaran en la mencionada asamblea. Una vez aprobados dichos estatutos, se designó a dos personas como delegados especiales para que cualquiera se hiciera cargo de protocolizar el acta de la asamblea y los estatutos ante un notario de su elección: Raúl Arturo Amador Casillas y Giorgio Simone Tarrab Poli. Fue Casillas quien así lo hizo el 8 de junio de 2019 en la notaría 11 de Hermosillo. Pero los estatutos que Casillas llevó a la notaría contienen 32 modificaciones a varios de los 106 artículos. Los ajustes más importantes se hicieron en dos transitorios que se añadieron al final del documento: El primero de ellos dice: “Por esta única ocasión el presidente de la federación continuará ejerciendo su cargo al concluir el próximo ciclo olímpico, de tal manera que su nombramiento continuará teniendo vigencia y se entenderá prorrogado hasta concluir el ciclo olímpico de 2024”. El segundo transitorio establece: “También por esta única ocasión el presidente quedará facultado para designar al titular de la secretaría general y demás miembros del consejo directivo que no sean designados­ en la asamblea general extraordinaria del 23 de marzo de 2019, concediéndosele un plazo de un año contado a partir de que sean aprobados los presentes estatutos sociales para que lleve a cabo esas designaciones o nombramientos”. Este es el meollo del conflicto que llevó a la Fiba a suspender a la Ademeba. Mientras Lagarda insiste en que esos transitorios fueron avalados por quienes asistieron a la asamblea, la federación internacional le replica que ninguno de sus enviados (Sáez y el presidente de Fiba Américas, Carlos Alves) le informó sobre esos cambios. “Por lo tanto, la Fiba no puede aceptar que los cambios realizados hayan sido aprobados por los miembros de la federación. Además, los cambios no se enviaron a la Fiba para su aprobación (…) incluso si dichos estatutos se nos hubieran presentado para su aprobación, como están no cumplirían completamente con los estatutos generales y regulaciones internas de la Fiba, dado que las enmiendas amplían el papel del presidente”, le explicó Andreas Zagklis, secretario general de Fiba a Lagarda en una carta el 27 de marzo de 2020. “Además, los transitorios colocan a la presidenta en el cargo hasta después de los Juegos Olímpicos de 2024, lo cual viola el artículo 9.7 de los estatutos generales de la Fiba, que indica que elecciones democráticas se celebrarán cada cuatro años”, añadió Zagklis. En la conferencia del 17 de agosto, donde por primera vez Lagarda habló públicamente sobre la sanción, se le preguntó si la decisión de la Fiba tiene que ver con que Robledo –quien desde 2008 ha sido presidente o vicepresidente de la Ademeba– y Sáez están conspirando en la Fiba para apoderarse nuevamente de la federación. Esta fue su respuesta: “Si preguntas si hay intereses de extranjeros de seguir controlando el basquetbol de México, hace unos meses o un año yo hubiera dicho que no; hoy digo que sí. Prueba de ello es la manipulación que se ha tenido para tergiversar la decisión de una asamblea, la manipulación que ha existido, palabras engañosas de amistad y compromiso de amor por México, que les preocupa mucho, pero no respetan la vida y la autonomía de una asociación. Sí, son muy fuertes los intereses que se tienen por controlar la agenda de México.” En una carta que entregó el 29 de enero último al presidente de la Fiba, Hamane Niang, y a Zagklis, Lagarda les dijo que Robledo y Sáez creyeron que como ella desconocía la realidad de lo que ocurre en la Ademeba entonces sería una persona fácil de manipular. Agregó que por eso ellos nombraron a personas afines en el consejo directivo, pero como no lograron manejarla, comenzaron una campaña en su contra. Lagarda les hizo saber a los federativos internacionales que desde mayo de 2019 Robledo y Sáez han conspirado para quitarla del cargo y crear una federación paralela a la Ademeba. Para lograrlo, un grupo de asociados encabezados por Robledo se reunió del 11 al 13 de octubre en la Ciudad de México. Por este motivo, en noviembre de 2019 Lagarda desconoció a las asociaciones de Sonora y Tamaulipas y destituyó a sus presidentes, Cristóbal Vargas y Robledo. Cuando esto ocurrió, la Fiba comenzó a solicitarle a Lagarda que entregara los estatutos protocolizados, los estados financieros de la Ademeba, los reportes del dinero que la Conade le asignó en 2017, 2018 y 2019, el presupuesto que tendrá para 2020 y los convenios que la Ademeba firmó tanto con la NBA como con la Liga Nacional de Baloncesto Profesional. Lagarda, vía correo electrónico, respondió, pero la Fiba insistió una y otra vez en que los estatutos que envió no son los que circularon el 20 de marzo, le recriminó que no es creíble que no tenga los estados financieros, pues aunque Hernández Oseguera no se los haya dado, Reyes Ronfini sigue siendo el gerente general de la Ademeba y él debe tenerlos. Así, a pesar de que Lagarda reitera que la Fiba tiene una percepción equivocada y se está poniendo del lado de Robledo y de Sáez porque ellos la han malinformado, el organismo internacional notificó la sanción a México el 5 de febrero, la hizo pública el 10 de ese mes y la confirmó el 27 de marzo. En tanto Lagarda no entregue puntualmente la lista de requisitos que la Fiba le ha pedido en tres ocasiones, la sanción no será levantada. Para defenderse, el 17 de abril último Lagarda apeló ante el TAS la sanción de la Fiba, en espera de tener un fallo favorable que le permita demostrar que tiene la razón y que el organismo rector está cometiendo un abuso. “No puedo anticipar si será en favor o no (el fallo). De cualquier forma, México gana porque hemos tenido la capacidad y el valor de hacer lo correcto. Confío en que en el máximo órgano internacional que rige el deporte van a ser limpios y transparentes los procesos. Ojalá y se resuelva favorablemente por el bien del basquetbol mexicano”, declaró Lagarda. La presidenta de la Ademeba dijo también que la Fiba le ha pedido “con saña” la información financiera tanto de su periodo como del de Hernández Oseguera, no así la de los años que Robledo fungió como presidente. Los dirigentes de las 20 asociaciones que no son afines a Lagarda temen que, aun si el TAS le da la razón a ella, la Fiba encuentre argumentos para imponer una sanción de entre cuatro y seis años a la Ademeba, lo cual impediría que las selecciones nacionales varoniles y femeniles participen en cualquier competencia avalada por el organismo mundial. CRONOLOGÍA Reportaje especial: Otro ultimátum al basquetbol nacional

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