Ciclismo

Crisis interna en la Femeci: La última pirueta de Hernández Chagoya

Edgardo Edelberto Hernández Chagoya se separó, de palabra, de la Federación Mexicana de Ciclismo (Femeci) el 15 de octubre, luego del portazo del nuevo titular de la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), Francisco Cabezas, para impedirle la celebración de la asamblea de elecciones.
sábado, 20 de noviembre de 2021

Lleva 12 años frente a la Federación Mexicana de Ciclismo, pero en las últimas semanas las cosas se le complicaron a Edgardo Edelberto Hernández Chayoga: a finales de septiembre la Unión Ciclista Internacional desafilió temporalmente a su federación y el 15 de octubre Francisco Cabezas, nuevo titular de la Confederación Deportiva Mexicana, le impidió celebrar una asamblea. Molesto, Hernández anunció que se ausentaba “para que el vicepresidente Christian Valenzuela asuma como presidente en funciones”. Pero no ha hecho efectiva su dimisión, lo que hunde en la zozobra a la federación.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Edgardo Edelberto Hernández Chagoya se separó, de palabra, de la Federación Mexicana de Ciclismo (Femeci) el pasado 15 de octubre, luego del portazo del nuevo titular de la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), Francisco Pancho Cabezas, para impedirle la celebración de la asamblea de elecciones.

Tras el desaire, Hernández Chagoya se reunió horas después en el Comité Olímpico Mexicano (COM) con 21 presidentes de las 33 asociaciones estatales afiliadas y los dos titulares de las planillas contendientes y les anunció: “Me ausento, pero no renuncio, para que el vicepresidente (Christian Valenzuela Zamudio) asuma como presidente en funciones”.

Semanas antes de ese desaguisado con Cabezas, la Femeci fue sancionada a finales de septiembre por la Unión Ciclista Internacional (UCI) “por infracciones graves, en particular en lo que respecta a la gobernanza y los procesos electorales”.

Hernández Chagoya no se ha ido ni se ha ausentado del cargo, que ocupa en la Femeci desde hace 12 años; al parecer tampoco tiene intenciones de abandonar la silla principal de esa federación. En realidad se trata de una simulación. Los hechos lo confirman: sin consultarle siquiera al presidente en funciones ni tener la aprobación de los agremiados, desafilió a la Femeci de la Codeme, contraviniendo así los estatutos de la federación, de que nada se hace por encima del organismo.

A su manera, y aun sin digerir la afrenta de Cabezas y del consejero jurídico de la Codeme, Alejo Manzo –quienes le cerraron las puertas de esa asociación civil–, Hernández Chagoya pidió la votación de sus afiliados en el salón del COM; sólo obtuvo el consentimiento de nueve, los demás no se pronunciaron.

Por “la manera en que fuimos corridos, antes de seguir adelante les pido a la asamblea –que no fue instalada– que levante la mano quienes quieran que nos desafiliemos. No es posible que traten a la federación de esta forma. Lo único que va a pasar es que vamos a abandonar la Confederación Deportiva Mexicana porque tenemos oficina en el Comité Olímpico Mexicano”, dijo Hernández Chagoya.

Y añadió: “La Codeme está para velar por los intereses de las federaciones. Además, es una institución que no está reconocida por el gobierno federal, pero siempre la hemos respetado porque de ahí emanan los reglamentos de las federaciones. Por la manera en que fuimos corridos… vamos a levantar la mano para pedir la desafiliación…

“¿Vamos a seguir ahí, a expensas de que nos sigan pisoteando de esta manera? Yo ya termino (la gestión), pero depende de ustedes. Punto. Si no quieren, pues no le entramos...”

“No soy tapadera de nadie”

El 22 de octubre, una vez perpetrada la fractura entre la Femeci y la Codeme, por decisión personal Hernández Chagoya rentó un camión de mudanzas para vaciar las oficinas y la bodega llena de bicicletas, herramientas, equipo de oficina y, en general, de productos de la federación almacenadas en el edificio de la Codeme.

Sin embargo, ocultó a su comité ejecutivo y a los presidentes de las asociaciones el oficio de la UCI recibido un mes atrás, en el cual le notificó la suspensión provisional de la Femeci. En el documento la unión le advierte a Hernández Chagoya que no reconocerá la asamblea de elecciones por no haber entregado en tiempo y forma las adecuaciones a los estatutos que el organismo internacional le solicitó. De efectuarse esa reunión, la Femeci corría el riesgo de una sanción ejemplar.

Tampoco les comunicó a sus afiliados el documento que le hizo llegar Cabezas, con fecha 13 de octubre, en el que le avisó que le retiraba el aval que le fue otorgado para la celebración de la asamblea con carácter electivo, programada para el 15 de octubre, a raíz de la sanción impuesta por la UCI a la Femeci.

“En consecuencia, se cancela el acceso a la sala asignada”, sentenció Cabezas en su misiva, al considerar que la decisión sólo busca salvaguardar los derechos de los deportistas que participan en los eventos internacionales avalados por la UCI.

El 26 de octubre, cuatro días después, Hernández Chagoya fue recibido por la titular de la Comisión del Deporte de la Cámara de Diputados, Marijose Alcalá. Ese día también apareció entre el grupo de dirigentes deportivos invitados por la legisladora en la instalación de esa comisión.

Al cierre de edición aún no se define quién estará al frente de la Femeci. Christian Valenzuela, envalentonado, se asume como titular de esa asociación civil, pero el presidente del COM, Carlos Padilla Becerra, ya toma previsiones.

Ante las dudas, Padilla Becerra turnó un oficio el 26 de octubre a la UCI en el que solicita se le informe de la situación actual que guarda la Femeci. Asimismo, le requiere su pronunciamiento respecto a la persona que reconoce como presidente de la citada asociación civil.

El COM es la asociación civil que, entre otras cosas, se encarga de otorgar el aval a los atletas locales que participan en las competencias internacionales.

En entrevista, Valenzuela, a quien se le señala de haber recibido el nombramiento sólo para encubrir las irregularidades de su antecesor, se desmarca. “Vine a trabajar, no a ser tapadera de nadie. Por ello, necesitamos arreglar este problema”.

Convencido de su responsabilidad, Valenzuela se asume como el legítimo titular de la Femeci y acusa a Hernández Chagoya de usurpar funciones, asumir atribuciones y tomar decisiones que no le corresponden, porque éstas, dice, son facultades del consejo directivo.

Incluso anuncia que iniciará un proceso legal contra Hernández Chagoya por presunta usurpación de funciones, en un intento por deslindarse de él. Y se justifica: “He tenido mucho cuidado en hacer bien las cosas y entrar en funciones, aprobado por el consejo y las asociaciones”.

Titular de la Asociación de Ciclismo de Baja California Sur, Valenzuela formó parte del consejo directivo de la Femeci que durante 12 años ha encabezado Hernández Chagoya; incluso fungía como vicepresidente de la federación.

Ahora, dice, una de sus encomiendas es establecer contacto a la brevedad con las autoridades de la UCI para solventar las irregularidades por las que fue suspendida la Femeci, además le urge fijar la fecha de la nueva asamblea en la que deberá elegirse al nuevo comité directivo.

Para que esto último ocurra se requiere que Hernández Chagoya entregue toda la documentación requerida, pero él sigue sin aclarar la situación; tampoco responde las llamadas telefónicas ni los mensajes electrónicos de Valenzuela.

Aun cuando el propio Hernández Chagoya anunció que renunciaba al cargo de presidente y que “yo me quedaba al frente de la federación –dice Valenzuela–, hasta el día de hoy le estoy solicitando la información en mi carácter de presidente de la federación para empezar con las gestiones ante la UCI. Ni siquiera sabemos si la sanción sólo fue para Edgardo Hernández o involucra a todo el consejo directivo”.

Escandaloso silencio

Para Valenzuela, lo anterior es “algo muy delicado, porque en el momento que Hernández Chagoya renunció al cargo y me dejó al frente, su obligación es entregarme la documentación. También sigo a la espera de la entrega-recepción de la federación, pero hasta ahora no ha tenido ningún tipo de comunicación conmigo.

–¿Cómo entiende el silencio de Hernández Chagoya? –se le pregunta.

–Estamos en pláticas permanentes con el consejo directivo para avanzar en el tema, porque en el caso del contador Hernández Chagoya no se ve claro. Es algo muy delicado, principalmente porque está grabado en un video cuando él decidió hacerse a un lado.

“La verdad, me sorprendió que después de haber renunciado al cargo y me dejara al frente de la federación, a los pocos días apareció en la Cámara de Diputados haciéndose pasar como presidente de la Femeci. Todos se dieron cuenta, y hubo muchos comentarios en el sentido de qué es lo que está pasando en el ciclismo nacional. Quedé muy sorprendido.”

Valenzuela asegura que no llegó a la Femeci en condición de títere de nadie, como se ha ventilado en algunos medios. “En algún tiempo fui ciclista, y hay mucha gente que me conoce a nivel nacional e internacional. Soy una persona muy transparente y no me prestaría para ser tapadera de nadie. Tan es así de que estoy dando lo cara con señalamientos de lo que el señor está haciendo. No se vale.

“Quiero sacar a la federación de este problema en que la metieron, destrabar esos escollos para bien del ciclismo nacional y velar por el futuro de nuestros corredores. Es importante retomar las relaciones con los organismos internacionales por el bien de nuestro ciclismo, pero me parece que este señor lo sigue viendo diferente, otra de las cosas en la que tampoco estoy de acuerdo.

“El día de la reunión en el Comité Olímpico Mexicano dijo que la federación es autónoma y que no necesitamos a la UCI, a la que pidió no involucrarse en nuestros procesos, ni tampoco la Codeme. Es decir, quiere manejar a la federación como si fuera autónoma.”

Revela que el 15 de octubre los presidentes de las asociaciones, los dos titulares de las planillas contendientes –Jéssica Jurado, de la Asociación de Chihuahua, y Gerardo Langarica, de Jalisco– y el resto del comité directivo llegaron a la sede de la Codeme porque Hernández Chagoya nunca les avisó que, un par de días antes, esa asociación civil les retiró el aval.

De acuerdo con el presidente en funciones, todo iba normal hasta el día programado para las elecciones. “Nos llevamos la gran sorpresa luego de ver cerradas las instalaciones de la Codeme. En lo personal, formo parte del consejo de la Femeci, pero Hernández Chagoya no me mostró ningún documento oficial ni nos compartió cómo se estaban manejando las cosas”.

Valenzuela considera como un asunto muy delicado que, siendo parte del consejo directivo, Hernández Chagoya no le haya enviado la información para funcionar como un consejo directivo y, de esa manera, dice, asumir las mejores decisiones en apoyo a la federación para destrabar el problema.

–¿Cuáles fueron los motivos que detonaron la suspensión de la Femeci por parte de la UCI? –le pregunta el reportero.

–Eso es lo que quisiera saber en estos momentos, porque la información se la ha guardado solamente para él. Eso es lo más grave, que ni siquiera ha sido claro con su propio consejo directivo.

“De hecho, estoy sosteniendo reuniones con el consejo para tomar cartas en el asunto y ponernos en contacto directo con la UCI para que nos mande el oficio que nos requiere para salir de este problema.”

Proceso intentó sin éxito contactar a Hernández Chagoya.

El jueves 11, la UCI confirmó al COM la suspensión provisional a la Femeci en vísperas de la asamblea general ordinaria en la que fue electa María José Alcalá nueva titular del Comité Olímpico Mexicano, en reemplazo de Carlos Padilla Becerra. Por esta sanción,el Comité Electoral anuló las boletas correspondientes a la federación nacional de ciclismo en las recientes elecciones.

Reportaje publicado el 14 de noviembre en la edición 2350 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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