Patricia Aridjis y las horas negras

Luego de trabajar en diversos reportajes sobre la vida en reclusión, para un periódico del país –desde personas de la tercera edad hasta gente con problemas mentales–, Patricia Aridjis se topó con una situación con la cual se engancharía profundamente: las mujeres recluidas que viven con sus hijos dentro de las cárceles
“Llegué a un reclusorio femenino y me conmovió mucho saber que las mujeres vivían con sus hijos Eso me pareció una disyuntiva muy fuerte para ellas, pues tener a los hijos dentro no es el mejor lugar para que ellos estén, pero afuera no hay con quien; en el mejor de los casos, se quedan con las familias, o si no, con fundaciones, pero, más que físicamente, afectivamente se rompe el lazo entre la madre y el hijo”, explica
En ese momento, la idea inicial de Patricia era hacer algo sobre la maternidad, pero mientras fue adentrándose más y más, se dio cuenta de que había otros aspectos importantes que la sociedad debía conocer, aspectos que normalmente, la gente no tiene acceso Sin embargo, al final terminó haciendo un proyecto fotográfico sobre la vida en los reclusorios femeninos: Las horas negras, un proyecto que duró casi siete años en prepararse
–Tomando en cuenta que este tipo de proyectos no cambian al mundo, ¿con qué te sentirías satisfechas?

–Sebastián Salgado, el reconocido fotógrafo brasileño, tiene una frase con la que yo coincido: “Ninguna fotografía puede cambiar al mundo pero, por lo menos, muestra que es susceptible de ser cambiado”, que hay que hacer algo para cambiarlo También hay otra frase de un fotógrafo de guerra, que ahora no recuerdo el nombre, él decía: “Si con una de mis imágenes puedo tocar una fibra sensible, conmover a quien la observa, yo con eso me doy por satisfecho” Coincido con esa frase, no podemos cambiar las cosas pero si logramos conmover a alguien, ya es ganancia
–¿Fue difícil obtener el acceso a los reclusorios para hacer tu proyecto?
–Tuve que hacer una serie de trámites, solicitarlo por escrito, explicar por qué quería entrar no fue tan complicado, pero había unos menos complicados que otros; en otros, de plano, me impidieron el acceso, pero finalmente, con mucha tenacidad, logré siempre los permisos
“Una vez estando adentro, lo que yo quería era mostrarles a las internas que el motivo de mi fotografía era pues legítimo, no era tanto estar ahí un par de veces e irme, la idea era involucrarme, comprometerme y a través de mis ojos decir lo que estaba sucediendo allá adentro Y mostrarle a la mayor parte de la sociedad, que no está muy sensibilizada, o que juzga muy severamente, que el encierro tiene muchas facetas”
–¿Las internas lo vieron ya?
–Lo vieron en el reclusorio, bueno hubo dos exposiciones, una en el Reclusorio Oriente y otra en el de Tepepan: en el Oriente fue un trabajo colectivo porque las fotos iban acompañadas de textos de las propias internas
–¿No se sacaron de onda?
–Hasta el momento no lo que sí es que algunas me reclamaron porque no estaban en la exposición, tomé muchas fotografías y al final tuve que hacer una selección, obviamente excluyes muchas imágenes
–Y las autoridades correspondientes, ¿Ya lo vieron? ¿Se molestaron? Es decir, es una realidad dura y ellos son en parte responsables
–Han visto una parte, pero espero que no haya respuestas negativas porque quiero seguir consiguiendo los permisos El actual director de reclusorios es bastante sensible, y ha sido positivo con el poco trabajo que ha visto Él es una persona que está empapada del tema y tiene presentes muchas cosas que deben de cambiar
–¿Qué es lo que más le llamó la atención de la situación de las internas?
–Me llamó la atención la reincidencia: hay un fuerte anhelo de salir y muchos planes para cuando estén afuera, pero pasan algunos meses y vuelven a entrar al reclusorio He llegado a la conclusión de que esto tiene que ver con las pocas alternativas que hay afuera: las mujeres salen estigmatizadas con muy pocas posibilidades de conseguir un empleo, y vuelven a los mismos grupos sociales que las orillaron a delinquir Y entonces regresan a un espacio donde tienen su lugar, donde hay un émulo de familia, para algunas
–¿A qué se refiere con “las orillaron”?
–La mayoría de las internas proviene de familias disfuncionales, de familias donde ha habido maltrato, muchas de ellas, las más jóvenes son mujeres que han vivido en la calle, entonces la propia sociedad ha sido partícipe
–¿Cree que son víctimas?
–Yo creo que son un reflejo de nuestra sociedad porque la mayoría de las mujeres que están en el reclusorio son mujeres con pocos recursos económicos Las cárceles están llenas de gente pobre Los casos más recurrentes son robo o daños a la salud Algunas tiene problemas de adicción y para conseguir la droga se prostituyen o roban también están las que roban en centros comerciales, las “farderas”
–¿Cómo sobrellevan su encierro? ¿Qué hacen para darle sentido a su vida?
–El encierro tiene una parte dolorosa y de soledad, pero también se da la solidaridad y el amor Para hacer más llevadera la vida ahí adentro llevan una vida cotidiana mas o menos normal, o sea, tienen actividades… hacen deporte, van a la escuela, algunas han hecho licenciaturas pero también hay mucho ocio, por ejemplo, en los penales masculinos, hay talleres, en el caso de las mujeres no hay mucha actividad en ese sentido
–¿No siente una especie de vacío ahora que el proyecto concluyó?
–He tenido la imperante energía para regresar y ver qué ha sucedido con muchas de ellas que conozco desde su ingreso a la cárcel De saber que ha sucedido con algunas que están enfermas, con otras que tenían un amor tormentoso De pronto pienso ¿qué sentirán ahora que no estoy ahí?
“En la película Capote, hay una parte con la que me enganché muchísimo No sé si lo dijo realmente o fue parte de la película, lo que Capote dice sobre uno de los asesinos: Me da la impresión de que vivimos en la misma casa, pero yo salí por la puerta de adelante y él por la puerta de atrás
“Las historia de las mujeres de ahí se tocan con algunas circunstancias de mi vida, pero yo tuve la oportunidad de salir por la puerta de enfrente Y ellas, por alguna circunstancia, no, es suerte, pero creo que si tú tienes una vida con tantas circunstancias en contra, es muy difícil encontrar la salida, se vuelven historias en espiral
(Más información en: https://zonezerocom/EXPOSICIONES/fotografos/aridjis)

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