Detienen al coordinador de la Caravana por la Paz en Chihuahua

CHIHUAHUA, Chih.- (apro) Más de tres mil personas realizaron una marcha por las calles de esta ciudad en exigencia de paz y justicia, con mensajes de “alto a la guerra” y “no más sangre”.

Javier Sicilia, quien encabeza la Caravana por la Paz, instaló una nueva placa frente al Palacio de Gobierno en honor a Marisela Escobedo, asesinada frente a este edificio en enero de 2010.

Después de cinco días de que salió de Morelos, la caravana llegó a la ciudad de Chihuahua en la madrugada luego de una viaje de más de diez horas desde Torreón, donde fueron masacrados 13 jóvenes en un centro de rehabilitación.

Al llegar, el poeta Javier Sicilia habló ante decenas de hombres y mujeres que por más de cinco horas esperaron en la Plaza de Armas y ahí  reitero que la caravana viene hasta el epicentro del dolor para impulsar la refundación del país y la justicia para miles de victimas.

En la mañana, al momento de iniciar la marcha, Sicilia informó que en Ciudad Juárez la Policía Federal detuvo por supuestas violaciones a la ley de tránsito a Laurencio Barraza, coordinador de los trabajos de la Caravana por la Paz en esa ciudad.

Sicilia dijo que nuevamente el gobierno federal está enviando mensajes contradictorios a la caravana en su ruta a Ciudad Juárez y a la propuesta de un diálogo por la paz al que fue emplazado desde el 8 de mayo.

Al llegar frente al Palacio de Gobierno, luego de escuchar una larga lista de testimonios de muertos y desaparecidos –la mayor parte de estos ocurridos en los últimos dos años — Sicilia dijo que después de una larga caminata, custodiado por las Mujeres de Negro, “traemos muchos dolores”.

“Le pregunto a Calderón si su guerra ha valido la pena. Le digo que está equivocada, porque las instituciones son cómplices, llenas de corrupción”, aseveró.

Pidió la unidad a todos, para reestructurar las instituciones e impulsar el Pacto para la Paz “y tener ese suelo, para terminar con esta guerra atroz, de impunidad y de sometimiento.”

“Juntos somos más fuertes que todos ellos y recuperar el Estado para hacerlo ciudadano”, manifestó para luego instalar una placa frente al Palacio de Gobierno con el nombre de Marisela Escobedo.

“Le recuerdo que esta plaza es del pueblo, el palacio, las calles; si la quita será un criminal, si lo hace lo demandaremos”, dijo Sicilia al pedir que todas las familias de deudos coloquen los nombres de sus muertos en placas frente al palacio de gobierno.

Por su parte, la defensora de derechos humanos Lucha Castro dijo que la delincuencia se está apoderando del estado porque no sólo trafica drogas, armas y personas,  sino que controla pueblos, comunidades, la tala de árboles y domina el comercio.

En  2007, cuando empieza el programa de seguridad del gobierno, había 469 asesinatos en el estado, ahora son más de 5 mil.

Habló del peligro que representa defender los derechos humanos en el estado, porque no sólo enfrentan secuestros y asesinatos, sino también campañas de desprestigio.

Estela Ángeles, del ejido Baquiachi, al iniciar la participación de las víctimas dijo que por ser asesora de los tarahumaras mataron a su esposo Ernesto Rabago. Reconoció que la caravana es una luz de esperanza ante tanta violencia y muerte.

“Nos llena de fortaleza saber que no estamos solos, somos más fuertes que ellos. No más violencia, no más sangre, queremos un México en paz” exclamó ante las puertas del palacio de gobierno.

Yuriana Armendaris, de Creel,  recordó que el 16 de agosto del 2008 fue la matanza de 13 personas, entre ellas un niño de año y medio,  y a la fecha no ha habido justicia, ni una explicación.

“Ahora lo que queremos ya es vivir en paz y tranquilidad, no vivir corriendo por la balacera, de tener miedo, de ser ignorados, de que ya no somos noticia. Mis primos y mi hermano asesinados no merecen esto, este olvido a la primer masacre del estado” dijo Yuriana.

Norma Ledezna, madre de Paloma, muerta en Chihuahua hace nueve años, coordinadora del grupo Justicia para nuestros hijos, les mandó un mensaje a los secuestradores, a los asesinos: “¿cómo pueden vivir?, ustedes están amparados por la impunidad del gobierno”.

Mientras que al gobierno del estado, le recordó su compromiso de resolver los casos del feminicidio constante en todo el estado. “Luchare por esta causa hasta el final” aseguró, al mencionar a una decena de mujeres asesinadas y que siguen esperando justicia.

Selene Galindo, indígena de Durango, denunció que en su entidad la Policía Estatal viaja en autos sin placas, las armas salen de las cárceles del estado, los pueblos son quemados y hay un terror que los tiene dominados. “Durango sin ley” denunció al mencionar una larga lista de secuestros y del miedo en calles, montañas y pueblos.

Olga Reyes, de Ciudad Juárez, a quien le asesinaron seis de sus familiares, pidió que la gente se atreva a salir y romper el silencio para denunciar sus casos.

Julián Lebaron, por su lado, dijo que después del largo recorrido de la caravana, nunca pensó venir a su propia tierra como victima.

“He tenido que cruzar el país con otras victimas buscando justicia” manifestó lanzando un Yo acuso:

“Acuso al gobierno federal por la muerte de Marisela Escobedo, también a todos los panistas, a los priistas, a los perredistas y a quienes no tiene partido, a las Iglesias, a quienes no creen en Dios, a los presidentes municipales, los acuso a todos ustedes por la muerte de Marisela Escobedo, a mi también.

“Su sangre mancha mis zapatos, mis manos, todos debimos haber estado con ella, pero la dejamos sola y por eso la mataron. Por eso siguen matando a todos. Por eso he decidido mirar al futuro para detener esta guerra. Hoy me guardo el dolor, me bajo del autobús de las victimas, quiero ser promotor de la paz”.

 

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