Junio de 1993… Una (primera) captura bajo sospecha

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Ni los tropezones del boletín oficial que leyó Jorge Carpizo McGregor le borraron la euforia del rostro
La mañana del jueves 10, en Los Pinos, un entusiasta procurador General de la República sujetaba en la diestra un texto lleno de tachaduras, múltiples borrones y un sinnúmero de anotaciones Lejos de la imagen del funcionario concluyente, a veces impulsivo y enérgico que habla en las oficinas de la PGR, Carpizo dio a conocer la captura de Joaquín El Chapo Guzmán, en Guatemala, con cinco personas de su grupo más cercano.

Más tardó el Procurador en dar a conocer esta versión oficial, que diversas autoridades guatemaltecas en desmentirla: Allá, hasta el viernes 11, nadie sabía nada del asunto, ni querían saber.

Los organizadores del que se pretendió espectacular anuncio abarrotaron el Salón Carranza de la residencia oficial de Los Pinos con reporteros nacionales, fotógrafos y camarógrafos de todos los medios.

Pero aun por encima del anuncio de la captura del narcotraficante, Carpizo puso todo el énfasis en la “confirmación” de la que ha sido la tesis oficial sobre la muerte del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, basada en la “confesión” de El Chapo Guzmán Tesis que ya estaba impresa —dos días después de la balacera— en un discurso del presidente Salinas, muchas horas antes de que oficialmente la sustentara la PGR: “Fue una confusión”.

En Tapachula, Chiapas, un impresionante operativo de la Policía Judicial Federal cercó las calles 3a y 1a Los elementos de la corporación se dirigieron a la calle 5a Oriente e irrumpieron en la residencia marcada con el número 10 Los vecinos del lugar aseguraron que ahí fue detenido Joaquín El Chapo Guzmán, después de que éste se paseó tranquilamente por las calles de esta ciudad y de San Cristóbal de Las Casas durante varios días, según informes enviados por los reporteros locales Roberto del Solar Peña y Julio César López.

El viernes 11, la columna “Pesquisa”, del vespertino Cuestión, manejó la versión de que El Chapo habría sido capturado no en Guatemala, como dice Carpizo, sino en un rancho de Javier Coello Trejo, el exsubprocurador de la Lucha Contra el Narcotráfico de la PGR.

TRIUNFALISMO

La noticia de la captura de El Chapo Guzmán comenzó a filtrarse desde la noche del miércoles 9, y el jueves 10 por la mañana se ofreció en radio y televisión “Es extraoficial”, subrayaban los locutores, pero ya daban por hecho una conferencia de prensa a las 10:30 de la mañana, aunque todavía dudaban si sería en la PGR o en Los Pinos.

A las 11 de la mañana, Carpizo apareció flanqueado por el director de Comunicación Social de la Presidencia de la República, José Carreño Carlón El Procurador informó que El Chapo Guzmán fue detenido a las 12:00 horas del miércoles, “cuando autoridades de Guatemala lo entregaron, junto con cinco personas de su grupo más cercano, a la Procuraduría General de la República, apoyada por miembros del Ejército Mexicano, quienes colaboraron con gran eficacia y compromiso”.

Carpizo abundó en detalles: La entrega de Guzmán Loera fue en el puente internacional de Talismán, sobre el Río Suchiate Con él fueron detenidos los miembros más importantes de la banda: Martín Moreno Valdés, Manuel Castro Meza, Baldemar Escobar Barrasa, Antonio Mendoza Cruz y María del Rocío del Villar Becerra, dijo.

El Procurador habló de una buena coordinación entre PGR y Ejército y de la eficacia de ambas instituciones en la lucha contra el narcotráfico.

Las autoridades, dijo, habían detectado, el 31 de mayo, que el capo y su banda se encontraban en la zona fronteriza de Chiapas, y que al ser perseguidos mediante un gran operativo pasaron a territorio guatemalteco, donde fueron detenidos por autoridades de ese país.

MORTAL “CONFUSION”

Fuera de un par de trastabilleos en la lectura, el Procurador sólo cambió el tono de su voz cuando reiteró la tesis oficial de la muerte del cardenal Posadas.

Leyó Carpizo: “(En) el avión en que se les trasladó rumbo a la ciudad de Toluca, El Chapo Guzmán, enfrente de funcionarios de la Procuraduría General de la República y del Ejército Mexicano, manifestó ante ellos y posteriormente lo ha ratificado en declaración ministerial, que el día 24 de mayo sí estuvo en el aeropuerto internacional de Guadalajara, porque iba a volar a Puerto Vallarta Señaló que cuando bajaba de su vehículo Buick, un Century azul intentó pasar por el lado derecho, pero como estaba abierta la portezuela del Buick, ésta obstruía el paso; que le hizo una seña al chofer de ese vehículo para que se esperara; que en ese momento Martín Moreno Valdés, quien lo acompañaba, le avisó que gente armada se estaba bajando de varios vehículos, los que de inmediato empezaron a disparar sobre ellos, y que, dentro de la confusión, posteriormente logró escapar en un taxi.

“Asimismo —continuó Carpizo—, declaró que durante el enfrentamiento observó que estaban presentes dos de los hermanos Arellano Félix y que atrás de su coche se encontraba un Grand Marquis blanco Ahora sabe que en él viajaba el señor Cardenal Posadas Ocampo Afirma que de ello se enteró posteriormente por los medios”.

El Procurador dejó entrever el ánimo de las autoridades por defender sus tesis iniciales —apresuradas y de alguna manera irresponsables, según opinión del Episcopado mexicano—: “Las declaraciones ministeriales de El Chapo Guzmán confirman, en lo esencial, las investigaciones y resultados de esos hechos que sobre la muerte del señor Cardenal y seis personas más, la Procuraduría General de la República ha venido dando a conocer a la opinión pública”.

Con la detención de Joaquín Guzmán Loera y sus secuaces, dijo Carpizo, “el gobierno de la República está cumpliendo el compromiso que hizo al pueblo mexicano de que las investigaciones se harían con seriedad y profundidad y que se aplicará estrictamente la ley a todas las personas involucradas en esos homicidios”.

SORPRESA CHAPIN

En Guatemala, es como si nadie supiera nada del asunto, aunque formalmente ya ha sido desmentida la participación de diferentes corporaciones chapinas.

La misma noche del jueves, después del anuncio oficial de Carpizo sobre la captura de El Chapo Guzmán, y de que aseguró que “autoridades de Guatemala lo entregaron”, las principales corporaciones de este país lo negaron en entrevistas telefónicas con el corresponsal Francisco López Vargas.

De plano, aseguraron que no hubo tal aprehensión y que nunca se trasladó a El Chapo Guzmán desde territorio guatemalteco a suelo mexicano.

Elementos de la Dirección de Información y Difusión del Ejercito de Guatemala (Dideg) negaron tener conocimiento del operativo y aseguraron que “si lo hubo”, la información podría ser proporcionada por la Secretaría de Relaciones Públicas de la Presidencia, donde nadie pudo informar debido a que, con el cambio de gobierno, permanecía acéfala hasta la tarde del viernes.

Jorge Fernández Paredes, responsable de la garita de Migración en Carmen, Guatemala, aseguró que nunca cruzó ningún efectivo militar a Talismán, Chiapas, para entregar a ningún detenido, como asegura Carpizo que ocurrió Expuso que su oficina no tuvo participación y que nunca fue notificado del operativo ni de si se realizó, pero que él no presenció la supuesta entrega de los delincuentes.

“El responsable de la oficina de Migración de Guatemala, Angel Conté Cohulum, sostuvo que, ‘legalmente’, no hubo la aprehensión, y nadie con el nombre de Joaquín Guzmán Loera ha cruzado la frontera de Guatemala con México
“Para nosotros, es falso que hayamos entregado a nadie, porque ese personaje nunca entró al país”, reiteró
Incluso la oficina responsable del combate al narcotráfico en Guatemala, vinculada estrechamente con la DEA, con la que trabaja coordinadamente, negó saber qué sucedió en el caso de El Chapo Guzmán.

Leonel Díaz, agente de la Guardia de Hacienda, dijo que no tenían ningún indicio de El Chapo Guzmán, ni se enteraron de que estuviera en Guatemala También negó que hayan tenido participación en la captura del delincuente, “si es que se dio”, de lo que no fueron notificados.

“Nosotros trabajamos coordinadamente con la DEA, y le puedo garantizar que no hubo aprehensión, ni mucho menos entrega, de nadie”, dijo.

Por su parte, Gonzalo Figueroa, subcomisario de la Policía Nacional, asentó que en todo el jueves no tuvo ningún informe.

“Mire, aquí nadie sale del país si no hay nuestra anuencia”, advirtió.

En eso coincide Absalón Cardona Cardona, jefe de la Policía Nacional de El Carmen, quien sostuvo que la franja fronteriza con México registró actividades normales Más aún, calificó de “falsas” las versiones del Procurador mexicano.

Para algunos funcionarios guatemaltecos, lo que pudo haber ocurrido es que las autoridades mexicanas cruzaron ilegalmente su frontera sur, al igual que el delincuente y sus secuaces, e hicieron la aprehensión, si la hubo,
también de manera ilegal.

Texto publicado originalmente en la edición 867 de la revista Proceso del 14 de junio de 1993 y publicada también en la Edición Especial número 36 de este semanario.

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