Alcaldes tendrán que superar inercias partidistas, advierte “El Bronco”

MONTERREY, N.L. (proceso.com.mx).- El gobernador electo de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, consideró que los alcaldes emanados de los partidos, con los que se relacionará a lo largo de los próximos tres años, deberán superar sus inercias partidistas, pues trabajará con ellos relegando el enfoque político de las decisiones.

Las nuevas reglas para gobernar la entidad también deberán ser aceptadas por los diputados, dijo.

Al recibir esta noche constancia de mayoría de manos de la Comisión Estatal Electoral (CEE), que lo acredita oficialmente como gobernador de Nuevo León, a partir del próximo 4 de octubre, El Bronco dijo que en su forma de trabajar, al interior del gobierno dialogará con los alcaldes como personas, no como representantes de los partidos en los ayuntamientos.

“Si no se les quita a ellos (la inercia partidista) es bronca de ellos. No es cosa mía, ni me importa. No me interesan los partidos políticos. Yo voy a trabajar por los ciudadanos. Los partidos tienen que renovarse si quieren continuar”, afirmó en la sede del organismo electoral de la localidad.

Por ahora, aclaró, los alcaldes con los que se ha reunido han demostrado disposición a trabajar con él con el objetivo específico de beneficiar a los ciudadanos.

“Sí están receptivos, porque es muy simple. Es que ya olvidemos los rencores, como dice el himno agrarista: ‘Olvidemos los rencores, compañeros, y llenemos de trigo los graneros’. Es un rescate a las instituciones de gobierno, pero que dejemos las cosas partidistas”, propuso.

En el Congreso local, el virtual gobernador también se relacionará con los diputados en lo individual, pero no con sus partidos ni con las líneas que éstos den, pues el dictado de los organismos a las bancadas ha generado mucho daño a Nuevo León.

“Los voy a buscar de manera individual, no a través de sus partidos. Para mí son diputados del estado de Nuevo León, llegaron a ser diputados por que ganaron el voto popular y deberán responder a ello. Les voy a plantear el ejercicio del gobierno y les voy a pedir que encontremos solución a los problemas del estado y que trabajemos juntos, cada quién haciendo lo que les corresponde”, dijo.

Señaló que en los próximos días se reunirá con el gobernador priista Rodrigo Medina para planear los aspectos de la transición, y afirmó que revelará el contenido de ese diálogo.

También se comprometió públicamente a transparentar el estado en que encuentre la administración actual, para que la ciudadanía conozca en qué condiciones recibirá la entidad.

Consideró que en la etapa de transición, previa al inicio de su sexenio, no será necesaria una operación cicatriz con políticos que resultaron derrotados en las urnas o afectados por su llegada al poder en Nuevo León, pues hasta ahora ha percibido un ánimo receptivo entre los funcionarios y políticos con los que se ha encontrado.

“Ya pasó la campaña debemos olvidar eso y ponernos a trabajar. Pero no sólo el gobernador, sino los alcaldes y diputados, tienen que dejar de lado las competencias. No he percibido resentimiento de nadie, al menos con los que competimos en la elección”, dijo.

Mencionó que en su gobierno no habrá protocolos, ni inauguraciones, ni celebraciones de los primeros 100 días de gestión, pues esas costumbres son ocurrencias e inventos mediáticos “que han destruido el estado”, por lo que ya serán superados en su mandato.

Reiteró que, en su repudio a los partidos, ordenará que todos los trabajadores de su administración renuncien a sus partidos si quieren conservar el puesto o aspiran a ser contratados.

Pese a la amenaza de muerte que fue revelada ayer por el grupo de ciberactivistas Anonymous, que señaló que desconocidos amenazaron con atentar contra El Bronco si no renunciaba a la gubernatura, no hubo cambio de agenda del político, ni fue incrementado su dispositivo de seguridad.

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