Nuevo aeropuerto ocasionará graves daños ambientales, alertan ONG

Un tractor remueve la tierra en los terrenos del nuevo aeropuerto. Foto: Hugo Cruz Un tractor remueve la tierra en los terrenos del nuevo aeropuerto. Foto: Hugo Cruz

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) es un proyecto “absurdo” que conllevará importantes daños ambientales y afectará a las comunidades aledañas, aunado a la sobreexplotación hidrológica que sufre la zona oriente del área metropolitana.

Así lo plantearon este jueves las más de 70 organizaciones de esa zona de la capital y de los estados de México e Hidalgo que conforman el Frente Amplio No Partidista en Contra del Nuevo Aeropuerto y Otros Megaproyectos en la Cuenca del Valle de México, que hizo su presentación hoy y cuyo objetivo principal es frenar las obras que afectarían la región.

De acuerdo con Rafael Huízar Álvarez, doctor en Geología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el aeropuerto y los proyectos conexos se erigirán sobre un área lacustre ubicada en una zona sísmica, por lo que la obra se hundirá de manera cada vez más rápida debido a que deben extraerse grandes cantidades de agua.

En su edición 2047 de la semana pasada, la revista Proceso publicó un reportaje donde el exdirector de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege Tamargo, asegura que los terrenos sobre los cuales el gobierno federal quiere edificar el aeropuerto “no son aptos para ninguna construcción” y que incluso la zona regula “inmensos volúmenes de agua de lluvia y drenajes” para proteger a la capital de inundaciones.

En ese trabajo periodístico el reportero Álvaro Delgado reprodujo extractos de un estudio que realizó la Conagua en 2011, en el que la institución advertía de los “grandes riesgos hidrológicos para la propia infraestructura y para la ciudad” que representaría un aeropuerto en el lago de Texcoco.

El estudio fue entregado a la administración de Enrique Peña Nieto en una reunión celebrada el 18 de octubre de 2012.

Al respecto, Huízar destacó que “esta ciudad ya no debe crecer”, y subrayó que la sobreexplotación de los mantos acuíferos se ilustró la semana pasada con el recorte de agua que operó el Sistema de Aguas de la Ciudad de México para realizar obras en el Cutzamala.

Según el Frente Amplio, el aeropuerto Benito Juárez se convertirá en “chatarra” con el NAICM, pese a los altos costos que implicaron las sucesivas obras de remodelación, entre ellas la construcción de la Terminal 2 o del Hangar Presidencial.

Las organizaciones también plantearon que las multimillonarias inversiones en el proyecto provocarán un “endeudamiento público irresponsable” en un periodo de “estancamiento de la economía”, marcado por “el retroceso en el crecimiento del PIB, la devaluación del peso, la caída del precio de las materias primas, el alza de las tasas de interés” o “el crecimiento de la deuda pública”, entre otros.

El pasado 21 de enero el Frente Amplio hizo llegar diversas misivas a las oficinas mexicanas de HSBC, Citigroup y JP Morgan, tres de las instituciones financieras más importantes del mundo, donde expresaron su inconformidad con el proyecto y advirtieron sobre “los graves riesgos que corren sus inversiones”.

De acuerdo con el ingeniero José Luis Arias Chávez, el NAICM desembocará en un “ecocidio” al destruir “el poco equilibrio del ecosistema en el Valle de México”, en particular para los cientos de miles de aves que ahí se refugian.

Y el atequense Heriberto Salas, integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, aseguró que la magna obra “ya está causando daños” en la región, pues además del aeropuerto se planea la construcción de autopistas y zonas habitacionales, y para ello los actores políticos de la región “engañan” a los pobladores con “contratos leoninos”.

Los integrantes del Frente Amplio refrendaron que el colectivo tiene un carácter pacífico y rechaza las instituciones que “operan de acuerdo a los intereses de los grandes empresarios”.

Finalmente subrayaron que su lucha “no es coyuntural”, ya que se une “a todas las luchas y resistencias del país y del mundo en contra del gran capital”.

Cabe señalar que en la misma edición de Proceso mencionada anteriormente, el reportero Arturo Rodríguez García documentó que el primer paquete de licitaciones del NAICM –que abarca las obras preliminares– benefició a empresarios ligados con el priismo mexiquense y el gabinete de Enrique Peña Nieto.

Entre ellos destacan el tamaulipeco Rolando Cantú Barragán –primo de Juan Armando Hinojosa Cantú, quien construyó y financió las residencias de la primera dama Angélica Rivera y del secretario de Hacienda, Luis Videgaray–, el mexiquense Carlos Hank Rhon y José Andrés de Oteyza, presidente de OHL México.

Comentarios

Load More