Aumenta desplazamiento forzado en la Tarahumara en pleno proceso electoral

Mujeres en la Sierra Tarahumara. Foto: J. Guadalupe Pérez Mujeres en la Sierra Tarahumara. Foto: J. Guadalupe Pérez

CHIHUAHUA, Chih. (proceso.com.mx).- En las últimas semanas han huido del municipio de Chínipas más de mil familias y quienes se quedaron, viven secuestrados en sus propias viviendas y comunidades, luego de que dos grupos del cártel de Sinaloa intensificaron la disputa por el territorio, donde el proceso electoral ha puesto en evidencia la gravedad de la situación.

Esa situación se suma al desplazamiento forzado de miles de personas, principalmente indígenas, que se registra desde hace más de un año en los municipios de Urique, Guadalupe y Calvo, Guazapares, Uruachi, Moris y otras regiones de la Sierra Tarahumara y que se ha acrecentado durante el actual proceso electoral.

En el municipio de Chínipas, los mismos habitantes desplazados denunciaron que el comandante de Seguridad Pública Municipal, Martín Ramírez Medina, es sobrino de Cristina Ramírez, esposa de Adán Salazar Zamorano (uno de los delincuentes más buscados por la DEA y detenido en febrero de 2015 por delitos contra la salud) y aseguran que la corporación no actúa en defensa de las poblaciones.

“Siempre han sembrado mota, luego han ido cambiando los cultivos de marihuana por amapola pero ahora siembran también el terror”, dijo un hombre que logró huir de una de las comunidades tomadas y saqueadas por los sicarios.

Los poblados de Chínipas con mayor número de desplazados son Huicochi, donde vivían alrededor de mil 700 personas y ahora quedan unas 300; en La Lobera y Huicochi no queda nadie y las viviendas están saqueadas y vandalizadas. Los ranchos de habitantes que radican en la cabecera municipal están abandonados porque no pueden ingresar a ellos.

En septiembre del año pasado, huyeron en éxodo, alrededor de 700 familias de Milpillas y Las Chinacas principalmente, pero la mayoría regresó poco a poco los siguientes meses. Este año tuvieron que huir de nuevo de las comunidades mencionadas.

La mayoría han huido a municipios del estado de Sonora o a la ciudad de Chihuahua. “Hay lugares llenos de sicarios, hay huertas de durazno y pera abandonadas, cultivos de maíz. Hay otras personas que son obligadas a sembrar y nadie puede decirles que no, si alguien tiene tierras buenas para el cultivo, tienen que sembrar droga (principalmente amapola)”.

En los municipios de Urique, Uruachi, Guadalupe y Calvo y Guazapares, las principales víctimas de desplazamiento forzado son las comunidades indígenas que son obligadas a dejar sus tierras o a prestarlas para el cultivo de goma o amapola. Quienes se quedan, viven amenazados y obligados a sembrar enervantes en sus tierras y a cuidar ganado robado, por ejemplo.

De El Manzano, municipio de Uruachi, se encuentran desplazadas decenas de personas sólo de esa comunidad, 34 salieron en abril de 2015 y el resto este año. Los pobladores de ese poblado tienen medidas cautelares de la Comisión Interamerciana de Derechos Humanos, según el expediente CIDH:MC-106/15.

Entre la violencia, el proceso electoral

Los representantes de los partidos Acción Nacional y Movimiento Regeneración Nacional (Morena) han denunciado durante el proceso electoral, amenazas e intimidación hacia sus candidatos y brigadistas.

En el municipio de Balleza -la tierra del gobernador César Duarte-, hay preocupación por los mismo partidos, ya que han renunciado candidatas y candidatas para salvar su vida y la de sus familias.

La candidata suplente a la diputación del Distrito 22 con sede en Guachochi, Adela Varela Salinas, renunció por amenazas en Balleza. Ella es de ese municipio al igual que la candidata del PRI, Imelda Beltrán Amalla, quien fue secretaria particular de la esposa del gobernador, Bertha Olga Gómez Fong.

En el caso de Morena, de 67 municipios, sólo registraron candidatos a la alcaldía en 41, en 12 no tienen estructura de partido aún y en 14 ya tenían candidatas o candidatos, pero fueron amenazados por integrantes del narcotráfico, como en el caso de Bachíniva, donde unos hombres armados golpearon al hijo del aspirante, éste fue amenazado y tuvo que huir la familia de la región, dio a conocer Martín Chaparro, presidente estatal de Morena.

A quien sería el candidato de Morena por Bachíniva, un líder delictivo le dijo que no presentara y lo invitó a sumarse a la planilla de la candidata del PRI, confirmaron lugareños del municipio.

En los otros municipios donde no pudieron registrar por amenazas son Balleza, en donde acudieron a la casa del aspirante para amenazarlo y pedirle que ni se registrara; en Batopilas, Bocoyna, Huejotitán, Manuel Benavides, Rosario, Satevó, El Tule, Valle de Zaragoza, entre otros.

La panista Adela Varela fue amenazada por integrantes de un grupo delictivo y determinó renunciar a su aspiración y explica en una carta fechada el 28 de abril: “Por este medio me dirijo a ustedes para presentarles mi renuncia a la candidatura suplente por el Distrito 22, con cabecera en Guachochi, Chih. Es mi decisión renunciar a este cargo, ya que últimamente se han presentado diferentes anomalías, por lo tanto no quiero poner en riesgo mi seguridad ni la de mis seres queridos. Les doy las gracias por haberme tomado en cuenta. Sin más por el momento, Adela Varela”.

José Luévano, dirigente del Comité Directivo Estatal del PAN, confirmó la renuncia de Adela Varela Salinas, quien era suplente de la candidata a diputada, Gladis Chaparro, y advirtió que no es la única persona del partido que ha sido amenazada en el municipio de Balleza, ya que han amenazados a los brigadistas, a quienes les arrancan playeras y gorras de la campaña.

El panista denunció que Enrique Rodríguez, comandante de la Policía Municipal de Balleza y coordinador de campaña del candidato a la alcaldía por el PRI, Arturo Medina Aguirre y éste es hermano del actual alcalde Jesús Augusto Medina Aguirre, también priista.

Adela Varela fue intimidada por integrantes del crimen organizado, “no se compone la situación, detienen a brigadistas, les arrancan playeras y les quitan las gorras. Son detenidos por el comandante de Policía que es coordinador de la campaña del candidato a alcalde del PRI (…) es una preocupación este tema, a la candidata suplente la levantaron dos veces, fueron demasiadas amenazas e le hicieron pegar propaganda del PRI en sus vehículos, para que la gente la viera, cuando era coordinadora de la campaña de Javier Corral (candidato a la gubernatura por el PAN)”, denunció Luévano.

Los poblados de Balleza con mayor riesgo, hasta ahora, son Tepichique, Tehuerichi y en El Vergel ya hay indicios de violencia, porque simulan actos de opresión con asaltos, abundó.

El candidato a la gubernatura por el PAN, Javier Corral Jurado, coincidió en que la mayor tensión se siente en el municipio de Chínipas, donde estuvo hace unos diez días.

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