Comunidades zapotecas repudian instalación de base militar en Oaxaca

OAXACA, Oax. (apro).- El general de la Octava Región Militar, Alfonso Duarte Mújica, confirmó que el campo de la 28 Zona Militar será reubicado, a propuesta del gobernador Alejandro Murat, al valle de Tlacolula, a unos 30 kilómetros de la capital del estado.

Sin embargo, reconoció que las asambleas comunitarias de los municipios zapotecos de San Mateo Macuilxóchitl y Teotitlán del Valle se opusieron y “respetamos la decisión de ellos y de su pueblo”.

Al preguntarle sobre la denuncia de los pueblos zapotecos del valle de Tlacolula contra la Sedena, en el sentido de que pretende bajo presiones adquirir tierras comunales para instalar una base militar y un hospital de especialidades castrense a cambio de otorgarles concesiones de taxis, el general reconoció que “hay un proyecto, pero todavía estamos en proyecto de reubicación del campo militar hacia otra área”.

Luego dijo que “este campo se encuentra a tres kilómetros del centro, no es práctico que se encuentre aquí el personal. Se han tenido pláticas con el gobierno y el gobernador propuso este proyecto y ahorita estamos en llevar a cabo la búsqueda de predios”.

Igual agregó que ya “se han realizado pláticas con Macuilxóchitl y Teotitlán en forma pacífica y, si no están de acuerdo, respetamos la decisión de ellos y de su pueblo. Por ahí ya tenemos un predio en otra comunidad, que en su momento daremos a conocer cuando ya lo tengamos asegurado”.

Sin embargo, en una entrevista concedida al noticiario 97.7 de la Z noticias, el general sostuvo que la Sedena ha tenido acuerdos a petición del gobernador, precisamente para la reubicación del campo militar, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Oaxaca.

El gobierno del estado, por conducto del consejero jurídico Ángel Alejo Torres, ha llevado pláticas con las comunidades, principalmente de Teotitlán del Valle, de Macuilxóchitl y Mitla.

“En algunos de ellos no ha habido convocatoria, no ha habido convencimiento en estas dos primeras comunidades, en la cual nosotros respetamos completamente la asamblea y las decisiones del pueblo”.

Entonces, abundó, “es muy probable que ahí en Mitla tengamos nosotros dos predios para llevar a cabo la construcción de instalaciones militares y se pueda llevar a cabo la reubicación del campo militar, en virtud de que no es práctico para nosotros estar dentro del área urbana y estar un poco más alejado, en donde nosotros podamos llevar a cabo nuestras actividades con más flexibilidad, con más libertad”.

Además, consideró que va a ser “un detonante económico la presencia militar, porque en instalaciones militares son alrededor de 25 millones mensuales, por los salarios que percibe el personal de tropa, sus oficiales, sus jefes, sus generales, y que son aprovechados por los comercios, por el servicio de transporte, por los hoteles, en fin, hay una derrama económica que genera igualmente crecimiento y desarrollo económico en las áreas aledañas al campo militar”.

Pero la percepción que existe es que la Sedena pretende militarizar el estado ante la resistencia de pueblos indígenas a la imposición de megaproyectos, sin embargo, la asamblea comunitaria en San Mateo Macuilxóchitl acordó de manera unánime impedir que se instale una base militar en ese territorio zapoteco.

Pese a las presiones para que la comunidad zapoteca “donara” 34 hectáreas de tierras comunales para instalar una base militar y un hospital de especialidades castrense, a cambio de otorgarles concesiones de taxis, la población rechazó la oferta de la Sedena, confirmó la Red de Esfuerzos Defensa del Territorio (REDT).

La “donación” que pedía la Sedena era a cambio de una concesión de taxis para los dueños de los terrenos que ocuparía, pero la asamblea comunitaria de Macuilxóchitl lo analizó y decidió rechazar la propuesta, ya que sólo se beneficiaría a unos cuantos y no a toda la comunidad.

Y es que en el distrito de Tlacolula se tiene contabilizadas hasta ahora 39 concesiones mineras distribuidas a lo largo y ancho de este territorio, así como otras siete en su colindancia.

Aunado a esto se encuentra la instalación de torres eléctricas de alta tensión para el proyecto energético “Ixtepec-Yautepec Morelos”.

“Comprendemos así la urgencia del Estado para tener el control de un territorio sumamente concesionado para megaproyectos que, junto con empresas extranjeras y nacionales, tiene planeado para las regiones de Oaxaca”, sostuvo el Colectivo Quiyehuixitao de San Mateo Macuilxóchitl.

También mencionó que “por control entendemos la militarización completa de la región para así allanar el camino a los grandes intereses de la industria extractivista y energética, desemboncado esto en más violencia y represión para las comunidades que se resuelvan a defender su territorio ante el despojo inminente”.

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