Romero Hicks imita a Margarita Zavala: busca ser ungido candidato presidencial del PAN

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Exgobernador de Guanajuato en el sexenio de Vicente Fox y director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) con Felipe Calderón, el senador Juan Carlos Romero Hicks imita el camino de Margarita Zavala: Quiso presidir el Partido Acción Nacional (PAN), desistió por no tener posibilidades y ahora, como ella, desea ser ungido como candidato presidencial.

El también exrector de la Universidad de Guanajuato se suma al elenco de cinco presidenciables del PAN que incluye, además de Zavala, a Ricardo Anaya, presidente nacional, el exgobernador Rafael Moreno Valle y el primer gobernador panista, Ernesto Ruffo.

Casado con Frances Siekman, de origen estadunidense, Romero Hicks es padre de diez hijos y milita en la Organización Nacional de El Yunque, cuyo seudónimo es “Agustín de Iturbide”, aunque él afirma que esta es una leyenda, “como La Llorona”, y aun la ha definido como “el Chupacabras de la derecha”.

Hace cuatro años, tras la derrota presidencial del PAN, cuando Gustavo Madero anunció que buscaría su relección como presidente de ese partido, el guanajuatense anunció que disputaría ese cargo, pero después de hacer una campaña mediática desistió.

En esa ocasión, en entrevista con el reportero, afirmó que el PAN necesitaba “una buena sacudida” y plantear tres cosas: Regresar a lo mejor que tiene, su doctrina; mirar a su principal fortaleza, que es la ciudadanía –“el objetivo del partido no es ganar elecciones, el PAN se hizo para hacer una escuela de democracia”–, y revisar las políticas públicas y el quehacer como gobierno a nivel federal, estatal y municipal, así como su trabajo legislativo.

–¿Por qué cree que podría ser un buena candidato?

–Yo estudié doctrina social antes de entrar al PAN, es mi formación de origen; segundo, porque tengo la visión ciudadana; porque he estado en cargos públicos y he ofrecido resultados: lo pueden ver en la universidad, en el gobierno del estado y Conacyt. Y además tengo atributo de libertad: no me van a encontrar en políticas públicas donde la libertad haya estado en riesgo; soy persona plural y he buscado generar espacios de libertad.

“Los resultados de mi gobierno ahí están: No tengo un escándalo de corrupción. Entiendo la política como el arte de lo posible”, postula Romero Hicks, quien tiene trayectoria profesional a nivel de posgrado.

Antes de afiliarse al PAN, en vísperas de ser postulado candidato a gobernador, Romero Hicks estudió Ingeniería Industrial, maestría en Ciencias Sociales y otra maestría en Administración de Negocios en el Southern Oregon State College.

En su rectorado logró la autonomía de la Universidad de Guanajuato y la hizo plural –“antes de ser rector no entraban los partidos, sólo el PRI”–, lo que le sirvió de trampolín para lograr la candidatura del PAN, que obtuvo en un proceso fraudulento cuyo artífice fue Juan Manuel Oliva, entonces presidente del PAN y quien fue su secretario de Gobierno y sucesor.

“Yo gané una convención. A mí no me regalaron la candidatura”, presume Romero Hicks, cuya candidatura fue ratificada por el comité nacional del PAN presidido por Luis Felipe Bravo Mena, guanajuatense como él y militante también de El Yunque.

–Ganó la convención con acarreos, compra de votos…

–No voy a discutir el pasado. Si esa es tu percepción.

–¿Cómo se va entender el presidente sin revisar el pasado y su candidatura que se impuso a la de Eliseo Martínez y tuvo las características del mapacheo electoral?

–Tienes derecho a estar equivocado. No fue así.

–Hay evidencias.

–No hay evidencias.

–Se presentaron evidencias.

–El expediente se puso ante el CEN, te invito a que lo revises.

Romero Hicks fue clave en la aprobación de la reforma educativa como presidente de la Comisión de Educación y ahora busca ser candidato presidencial de un partido que, dice, es democrático.

“A diferencia de otro partidos, en el PAN no hay dueños, no hay el gran tlatoani ni dedazo”, afirma, y critica: “Lo que el común de los mortales no entiende y, sobre todo los analistas, es que en el PAN la línea es no dar línea”.

–No me diga que Felipe Calderón no dio línea en el PAN con Germán Martínez y César Nava.

–Tuvo una influencia muy importante, pero no era el que tomaba todas las decisiones. Discúlpame, pero estás equivocado. Yo soy consejero nacional y ve la elección de Gustavo Madero. O sea, que hay liderazgos preponderantemente fuertes en algunos lugares, sí, pero dueños de partido, no.

Acerca del autor

Reportero de Proceso desde 1994, Premio Nacional de Periodismo en periodismo de investigación y autor de tres libros.

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