Morelos: Cuauhtémoc Blanco va por la “grande”… y por Graco Ramírez

Cuauhtémoc Blanco Bravo en conferencia de prensa. Foto: Margarito Pérez Cuauhtémoc Blanco Bravo en conferencia de prensa. Foto: Margarito Pérez

CUERNAVACA, Mor. (proceso.com.mx).- Cuauhtémoc Blanco Bravo rindió su segundo informe de gobierno como presidente municipal en una circunstancia peculiar: el pacto firmado entre Morena y el Partido Encuentro Social (PES), fuerza política a la que pertenece y lo coloca como favorito para alcanzar la candidatura a la gubernatura, misma que se definirá a través de una encuesta, en la que también participará el senador Rabindranath Salazar Solorio.

Ahora no hubo lágrimas ni voz quebrada como hace un año, cuando presentó su primer informe. En cambio, hubo críticas contra el gobierno de Graco Ramírez y los diputados del Congreso local, además de advertir que irá por la candidatura a la gubernatura con el objetivo de, al ganar el poder, someter al tabasqueño ante la justicia: “porque ha sumido el estado en la inseguridad y la pobreza”.

Esta vez, dijo, “no voy a llorar como hace un año que estaba muy enojado. No tengo miedo, Cuernavaca no nos han vencido, no nos van a vencer, no nos vamos a dejar, no nací exitoso ni famoso. Soy producto del trabajo y he tenido el privilegio de ser ejemplo e inspiración para millones de personas que quieren progresar”, aseguró.

Durante el discurso habló de “logros”, sin embargo en las redes sociales su campaña de publicidad con el rostro difuminado con la leyenda: “En Cuernavaca se pudo” ha sido blanco de mofa y reclamos por la falta de respuestas a las necesidades sociales básicas de la población.

Los reclamos: baches, falta de alumbrado público, falta de agua, entre otros. Las protestas en prácticamente todas las zonas de la capital se registran al menos una vez a la semana por la falta del líquido.

No obstante, Blanco Bravo asegura que, a pesar del endeudamiento brutal al que se ha sometido la capital en administraciones pasadas, argumento utilizado por el exfutbolista en constantes apariciones, ha gestionado recursos por 120 millones de pesos, mismos que “se aplicaron a 67 obras públicas”.

Los recursos, aseguró, provienen de la federación, pues del estado no ha recibido “ni un solo peso”, en tanto que los legisladores locales “no han bajado nada de recursos”.

A pesar de todo, “aquí sigo y no me rindo, no me rajo. Vengo de abajo, de ser un ciudadano de a pie, peleando muy duro, porque es lo que sé hacer. Y aunque no me gusta el poder, me mantengo porque Cuernavaca se lo merece, se merece hacerla en grande. Cuernavaca es el corazón de Morelos y se merece lo mejor”, sostuvo ante sus invitados, su familia, su gabinete y el dirigente nacional de su Partido Encuentro Social, Hugo Erick Flores Cervantes.
Luego insistió en que durante estos dos años de administración ha impuesto un gobierno austero y transparente.

“La gente me sigue diciendo que continúe, que no me raje, que haga frente a aquellos que nos ponen piedras en el camino todo el tiempo. Mi corazón me dice que hay que pelear, vamos pa’delante. De frente les digo, aquí, me la juego por ustedes. No habrá denuncia penal, acusación o recorte presupuestal que me haga desistir. Este despertar no lo para ni el gobernador”, sostuvo.

La inseguridad sigue siendo un flagelo importante en la entidad, admitió, pero luego recuerdó que ese tema depende directamente del gobierno estatal, pues tiene el control del Mando Único policial, programa que ha combatido política y legalmente el exseleccionado desde antes de ganar la elección.

“Es lamentable que la seguridad pública la siga controlando el gobernador. Tenemos la intención de hacer más. Queremos hacer más, pero la ley no nos lo permite. La batalla más importante la estamos dando ahora. ¿Cómo le explicamos a nuestras familias que podrían venir otros años de injusticia, de abusos de poder, de un gobierno que sólo le importa su bolsillo, que ve la política como un negocio? El mal no dura para siempre”, advirtió.

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