Lanzan la historieta “Los Supersabios, aventuras deportivas”

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Después del éxito obtenido por el volumen Los Supersabios 80 años, Editorial CONQUE publica el tomo Los Supersabios, aventuras deportivas, con curaduría, textos e historiografía de Luis Gantús, 352 páginas ilustradas a color y dos tiras cómicas originales como obsequio (www.conque.mx).

“Para mí este nuevo libro significa un segundo paso en esta meta que nos propusimos en CONQUE de recuperar a Germán Butze, a quien considero el autor más importante de la historieta mexicana. Los Supersabios es la gran historieta olvidada de México y el hecho de sacar un segundo volumen de esas historias significa que el primero se vendió bastante bien”, dijo Gantús vía telefónica desde Querétaro, antes de regresar a la capital.

“La gente gusta de leer estos materiales de Butze y para CONQUE es un orgullo poder publicarlo, máxime cuando buscamos recuperar a los historietistas mexicanos y darle espacio a los creativos nacionales, de ayer y hoy.”

La primera fotografía que abre el tomo muestra a Germán Butzé con Gaspar Bolaños, creador de Rolando el Rabioso, “en una de sus acostumbradas visitas al Frontón”, situado en Clavería. Los Supersabios, aventuras deportivas consta del prólogo “Germán Butze y el arte de la súper historieta”, a cargo de Julia Palacios; la introducción “Los Supersabios en el deporte”; “Historia fútbol soccer”, “Historia Fútbol americano”, “Historia Carrera Panamericana”, más “Bibliografía, agradecimientos y biografía”.

–Al final, se regala en esta edición (que cuesta 350 pesos) dos “pegotes” con la tira cómica de Walt Disney y otra de Germán Butze que ya habían salido impresos en Los Supersabios 80 años, ¿pero son reales o puro cotorreo?

–No, no, así como los ves fueron publicados en el diario Novedades. Era muy curioso porque tenían los derechos de las tiras de Disney y como estaban también con Los Supersabios, entonces se les hizo también divertido sacar una con Panza, el personaje de Los Supersabios, con El Pato Donald, que en aquella época se llamaba El Pato Pascual.

“Lo que descubrimos fueron unas cuantas tiras en donde Pascual y Panza se están haciendo travesuras mutuamente, es algo muy entretenido y marca mucho el sabor de la época cuando todo era divertido y no había todas esas reglas alrededor de los personajes, de las licencias, ni esta cuestión de coartar las libertades creativas de los autores, como que todo era muy libre, muy laxo.

“En todos los libros que hemos publicado a través de CONQUE siempre tratamos de dar algo de obsequio en el ejemplar del libro, en el primer volumen de los 80 años de Los Supersabios regalamos un facsímil del primer número de 1954, tal como salió, del mismo tamaño y todo. Luego, en el libro del caricaturista Sergio Aragonés incluimos un pequeño librito, donde empezaba Sergio a hacer sus primeros apuntes, que nadie conocía. Es para agregar un dato curioso, darle un extra a la gente que compre el libro y más que nada, divertir a nuestros lectores.”

–¿Jugaba Butze al frontón, verdad?

–Sí, después del texto de Julia [Palacios] yo escribo una serie de artículos y lo explico… Curiosamente, ninguno de los tres deportes que plasmamos ahí [los dos de futbol y uno de automovilismo]los practicaba don Germán Butze; pero tampoco los otros que aparecen en sus historietas como el beisbol, la lucha libre, o el montañismo, los practicaba.

“Hay unos cuentos con aventuras submarinas, pero mira qué curioso: Panza no sabe nadar. Y Germán Butze era un nadador consumado.”

Leemos en la página 10:

“Lo sorprendente de estas aventuras es que el autor de la historieta, Germán Butze, no practicaba ninguno de esos deportes; su afición deportiva se centraba en la arquería, el frontón, el buceo y la natación.

“La arquería era algo especial para el autor, disfrutaba llevar a su hijo mayor –Germán– a la zona industrial Vallejo al oriente de la Ciudad de México, en donde había el espacio suficiente para practicar ese deporte.”

Culmina Luis Gantús (nacido en la Ciudad de México en 1973):

“Por otro lado, el frontón se convirtió en el deporte que utilizó para convivir con sus amigos y compañeros de trabajo. En compañía de Gaspar Bolaños, creador de Rolando el Rabioso, Juan Reyes Beiker, dibujante de El Monje Loco y Joaquín Bassoco, autor de Tawa y El pirata negro, frecuentaba el frontón Chopo, cerca de San Cosme en la Ciudad de México, o el de Clavería, hasta el día en que por accidente se zafó el hombro y ya no volvió a practicar ese deporte.”

 

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