“Bye bye bird”: la vida en el barrio

Bye Bye Bird. Foto: Roberto Sosa Bye Bye Bird. Foto: Roberto Sosa

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En el mundo hay muchos chiquitos, y la labor del teatro es encontrarlos a todos y hacerlos convivir.

Bye Bye Bird es una obra escrita por José Manuel Hidalgo que se sitúa en la Unidad habitacional Benito Juárez, en los barrios bajos de Azcapotzalco de esta ciudad. Con ella se hizo acreedor al Premio Nacional de Dramaturgia Joven “Gerardo Mancebo del Castillo”, en 2016.

La dirige el ya conocido Alejandro Ricaño, quien crea un dinamismo alucinante en la escena al ritmo de cumbias y un sinfín de acciones, en un diminuto espacio que gira para convertirse en distintos escenarios –sonideros, departamentos, bancas callejeras–, diseñados por Jesús Hernández.

Sara Pinet, Ricardo Rodríguez y Luis Eduardo Yee son los actores que con gran maestría representan a El Jhony, El Kevin, La Jennifer Montserrat y El Brayan, jóvenes que viven en la marginación, en un mundo a la vez fascinante, olvidado y violento. Entre los habitantes estaba, colado por mera casualidad, Bye Bye Bird, un viejo gringo negro que le da una especie de “caché” y unidad al barrio. La historia se desarrolla tras su muerte, donde todos lo recuerdan como un héroe.

La naturalidad con la que los personajes cuentas sus hazañas diarias –robos, secuestros, adicciones a la cocaína y la “mona”, sexo sin condón y (por ende) embarazos no deseados– puede espantar a los espectadores clasemedieros del Centro Cultural del Bosque.

El lenguaje caló de la banda –y el tono con el que lo interpretan los actores– hace del montaje un episodio realista y con un humor que arranca carcajadas.

Queda claro el papel que el gobierno y el resto de la sociedad juegan en este aquí: la falta de educación, guía y atención a estos chavos, resultan en aprisionarlos contra la pared, sin más oportunidades que seguir envueltos en la realidad que conocen, lo que no sólo los afecta a ellos, sino que llega a nosotros como efecto mariposa.

En este montaje, el espectador ni se pierde ni se aburre. La acción corre presurosa y llena de adrenalina, como la vida de los jóvenes.

Bye Bye Bird se presenta jueves y viernes a las 20:00, sábados a las 19:00 y domingos a las 18 horas (suspenden 29 y 30 de marzo) en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque.

Comentarios

Load More