EU tensa relación comercial con México: impone aranceles al acero y aluminio

WASHINGTON (apro) – El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, anunció la imposición de tarifas arancelarias del 25% a las exportaciones de acero de México, Canadá y los países de la Unión Europea (UE) y desde el 10% a las de aluminio.

“Esto es para mantener un equilibrio en la cancha por las enormes diferencias negativas que hay en materia comercial para la industria estadunidense”, declaró el secretario de Comercio de Estados Unidos al hacer el anuncio que desata una guerra comercial de carácter global.

A unas horas de que venciera el plazo para imponer las sanciones arancelarias (era este primero de junio) el gobierno de Donald Trump –en contra de las recomendaciones del Partido Republicano en el Congreso federal– optó por las acciones unilaterales para castigar a México y Canadá por los desacuerdos que se mantienen en las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Durante la ceremonia del anuncio de imposición de los aranceles, al secretario de Comercio, se le cuestionó sobre si se mantendrían en la mesa de negociaciones los tres países norteamericanos. Ross no respondió a la pregunta, con lo que dejó en claro que ya no hay conversaciones en materia comercial.

Los gobiernos de México y Canadá habían adelantado que si Estados Unidos imponía los aranceles a sus exportaciones de acero y aluminio tomarían represalias al respecto sobre una serie de productos estadunidenses.

En marzo de este año cuando Trump anunció su idea de imponer aranceles al acero y al aluminio, excluyó a México y Canadá por poco más de mes y medio. Con base en lo que dijo en ese momento, era un principio de “buena fe” por estar renegociando el TLCAN.

Este mayo se venció también el plazo que tenía la representación comercial de la Casa Blanca para terminar un acuerdo con Canadá y México sobre la renegociación del TLCAN. El incumplimiento del plazo de las leyes estadunidenses dificulta ahora que el TLCAN pueda salir al gusto de Trump.

A partir del primero de julio, cualquier renegociación acordada por los tres países norteamericanos quedaría sujeta a las modificaciones que quiera hacerle el congreso federal estadunidense.

En México, por los comicios de este 1 de julio, el futuro inmediato del TLCAN bajo un acuerdo con Estados Unidos y Canadá debe ser ratificado por dos tercios de la Cámara de Senadores.

Los expertos en materia comercial aseguran que ante la imposición de as tarifas arancelarias y las represalias que tomen Canadá, México y la UE al respecto, se ve casi imposible que se pueda concretar la modernización del TLCAN en 2018.

A los impuestos unilaterales que impone Trump al acero y aluminio, se podría sumar su capricho de establecer un aumento del 25% en aranceles a las importaciones de automóviles.

Los desacuerdos en el TLCAN se concentran en la idea unilateral de Washington de querer imponer un porcentaje del 75% a las reglas de origen de la industria automotriz norteamericana, y definir una fecha de caducidad al acuerdo comercial tripartita cada cinco años (medida conocida como la Cláusula del Ocaso)

En el rubro del acero y bajo las reglas de la sección conocida como las 232, las exportaciones del producto mexicano a Estados Unidos en 2017 alcanzaron los 2 mil 500 millones de dólares frente a las importaciones de acero estadunidense, que acumularon 4 mil 400 millones de dólares en el mismo periodo, Un superávit de mil 900 millones de dólares para Estados Unidos.

En contraste, Canadá importó 5 mil 800 millones de dólares en acero de Estados Unidos y exportó 5 mil 200 millones de dólares.

En entrevista con Proceso (No. 2168) Luis de la Calle, economista y experto en comercio internacional, señaló que México es deficitario en los rubros de acero en la 232, y advirtió que “Estados Unidos se estaría dando un balazo en el pie” si imponía los aranceles porque tiene un superávit.

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