ONG califican de “ominosa” la inmovilidad del gobierno frente al asesinato de policías

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La demanda nacional para colocar la defensa de los derechos humanos “como altísima prioridad de gobiernos y sociedad” debe convertirse también en la defensa de quienes integran las fuerzas de seguridad en el país.

Así lo manifestaron organizaciones no gubernamentales (ONG) tras señalar que cada crimen en México representa una tragedia, “pero resulta particularmente ominoso que las autoridades permanezcan inmóviles frente al asesinato de aquellos que tienen encomendada la seguridad de la ciudadanía”.

Precisaron que en el contexto de violencia generalizada que vive el país, se ha incrementado de manera alarmante el crimen de policías. Y se trata de hombres y mujeres “que velan por nuestra seguridad en condiciones precarias y sin el reconocimiento social que la enorme mayoría de ellos y ellas merecen”.

En ese sentido, demandaron a los gobiernos federal y estatales que se coloquen a la altura de su mandato y empleen todas sus capacidades para dignificar la función policial, para mejorar sueldos y prestaciones, para brindar la capacitación mínima indispensable a todos y todas las policías, y para asegurar que cuenten con las condiciones materiales y de equipamiento que les permitan realizar sus funciones.

“¿Cuánto tiempo más tendremos que esperar para que en el país se ponga en marcha un verdadero programa nacional de desarrollo policial?”, cuestionaron.

Las ONG detallaron que de acuerdo “con un simple recuento hemerográfico”, en lo que va del año han muerto 161 policías adscritos a corporaciones de los tres órdenes de gobierno. Más aún, el ritmo de fallecimientos va en aumento. “Sólo en la primera mitad de junio fueron asesinados 29 policías, que representan la quinta parte del total acumulado en el año”.

De igual manera, puntualizaron que por el número de homicidios destacan Guanajuato, Jalisco, Guerrero, Veracruz y el Estado de México, entidades que representan el 60% de los casos. Y es también muy grave la situación que impera en la Ciudad de México, San Luis Potosí, Chihuahua y Puebla, recalcaron.

Como en la mayoría de los homicidios dolosos que se cometen en nuestro país, sus muertes se convierten en estadística, sin que existan consecuencias, lamentaron.

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