En medio de la tensión diplomática con EU, tribunal de Turquía rechaza liberar al pastor Brunson

Andrew Brunson, pastor estadunidense preso en Turquía acusado de “espionaje” y vínculos con la guerrilla marxista kurda PKK. Foto: Twitter @TheocharousH Andrew Brunson, pastor estadunidense preso en Turquía acusado de “espionaje” y vínculos con la guerrilla marxista kurda PKK. Foto: Twitter @TheocharousH

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un tribunal de Turquía rechazó de nueva cuenta este viernes la petición de liberar al religioso estadunidense Andrew Brunson, quien se encuentra en prisión preventiva desde hace casi dos años y cuyo caso ha provocado una seria crisis diplomática con Washington, que ha acelerado el desplome de la moneda turca.

Es la tercera vez en esta semana que la Judicatura turca rechaza las apelaciones del pastor protestante, quien reside en Turquía desde hace 20 años y está acusado de vínculos terroristas, que sus defensores consideran fabricados.

El martes pasado el Tribunal Penal de Esmirna rechazó la petición de libertad provisional y nuevamente el miércoles, aunque ese día trasladó el recurso a un juzgado superior, que hoy dictó la misma resolución.

Brunson fue detenido en octubre de 2016 acusado de “espionaje” y vínculos con la guerrilla marxista kurda PKK y con la cofradía islamista del predicador turco Fethullah Gülen, archienemiga del Ejército kurdo.

Estados Unidos ha pedido reiteradamente la liberación del clérigo, pero Turquía se ha negado aduciendo independencia judicial, lo que ha llevado a una grave crisis entre Washington y Ankara, tradicionalmente aliados.

El jueves pasado, el presidente estadunidense, Donald Trump, escribió en un tuit: “Turquía se ha aprovechado de Estados Unidos durante muchos años. Ahora están reteniendo a nuestro maravilloso pastor cristiano, al que tengo que pedir ahora que represente a nuestro país como un gran rehén patriota.

“No pagaremos nada por la liberación de un hombre inocente, pero estamos reduciendo (relaciones) con Turquía”, agregó el presidente.

A principios de agosto, Estados Unidos impuso sanciones económicas a los ministros de Interior y Justicia turcos, y Ankara respondió con medidas idénticas con lo que se exacerbó la tensión entre ambos países.

Esa situación ha profundizado la desconfianza de los inversores en la economía turca, lastrada con una alta deuda en divisa extranjera y un elevado índice de inflación.

Con información de EFE

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