Moenia, synth pop de ensueños tecnológicos

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Hacia un paseo galáctico por infinitos universos electrónicos transportó la banda de synth pop mexicana Moenia al público la noche del jueves en el Teatro Metropólitan, con un lleno total de delirantes emociones.

Como parte de su gira llamada #HagamosContactŒ, arribaron a eso de las 20:50 horas el vocalista Alfonso Pichardo junto a sus inseparables compañeros en los sintetizadores Jorge Soto y Alejandro Midi Ortega.

Vestidos de negro y portando unas gafas oscuras, al estilo de algunos filmes de ciencia ficción, los de Moenia ofrecieron una magnífica producción de juegos de luces y tres pantallas en donde se observaron sus alucinantes ensueños tecnológicos.

Su reciente sencillo titulado Clásico y El juego emprendieron el show de cerca de hora y media, tiempo suficiente para que sus fans conectaran con la banda surgida en 1992 y que evoluciona bajo sonidos electro pop y un velo ochentero a la new wave.

¿Cómo ves tú?, Quisiera adivinar y Molde perfecto fueron canciones que detonaron a los espectadores para cantar sin cesar al unísono con el típico romanticismo electrónico que brinda identidad a Moenia.

Cada rola permitió elaborar historias de arte digital en las pantallas, desde recorridos por el cosmos, astronautas perdidos en el espacio, cascadas de números binarios y parejas ensimismadas en los embates del amor.

Atmósferas cibernéticas abrazaron de luces neón el entarimado y centelleantes láser multicolores cruzaban el foro entero. Una profunda ambientación que por instantes emuló el ingenio incomprendido del croata Nikola Tesla (1856-1943), luego de que se elevaron un par de torres expulsando chispeantes rayos azulados.

A cada palabra y muestra de cariño de Pichardo, los reunidos correspondían apasionados y enloquecidos, escuchándose un segmento de tintes acústicos para En ti e Híbridos.

La fiesta prosiguió con Robots on Mars y Ya no es así el modelo, una versión extendida en la que al final dan tributo a uno de los pioneros de la música electrónica, los alemanes Kraftwerk, resonando fragmentos de la memorable La Modelo, de 1978.

Al igual en Tú sabes mis Dreams, adaptaron con estrofillas de Sweet Dreams (Are Made of This) para recordar a los británicos Eurythmics. El espectáculo dio paso a Regreso a casa y Manto estelar, la cual generó ánimos desbordados cuando todos los congregados encendieron la lucecita de sus celulares, bañando el recinto tal cual se tratara de estrellas en el firmamento.

¿En qué momento?, Déjame entrar y Ni tú ni nadie (rememorando a Alaska), alargaron la acalorada velada. Además, Midi aprovechó la ocasión para dar a su esposa Antonina Jourdain un nuevo anillo de compromiso, tras 10 años de unión y dedicarle No dices más.

Luego del clamor al unísono de no permitirles abandonar el escenario definitivamente, retornaron para despedirse con Morir tres veces, No puedo estar sin ti y Corazón Azulado. Pichardo, Soto y Midi pasaron al frente del escenario junto a sus músicos colaboradores, logrando un enlace absoluto.

Los agradecimientos hacia su gente no se dejaron esperar, entre gritos y aplausos, Moenia escapó dejando una conexión de ritmos electrónicos que siguieron rezumbando en los oídos de su público, adorador de su particular forma de hacer sonidos synth pop.

Moenia ofrecerá este viernes un concierto más en el Teatro Metropólitan, también con localidades agotadas. Como ayer.

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