Aníbal Berraute, milongas mexicanas

El pianista Aníbal Berraute se encuentra en México tras participar en el IX Congreso Nacional del Tango. Foto: @AnibalBerraute El pianista Aníbal Berraute se encuentra en México tras participar en el IX Congreso Nacional del Tango. Foto: @AnibalBerraute

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con vasta trayectoria en la milonga tradicional y los arreglos más experimentales del tango siglo XXI, el pianista Aníbal Berraute se encuentra en nuestro país tras participar con César Olguín al bandoneón en el IX Congreso Nacional del Tango, que tuvo lugar en la Universidad del Claustro de Sor Juana, del 18 al 23 de octubre.

“Nací el 25 de noviembre de 1949, tengo 68 años. Mira, los años son como medallas de guerra que uno va acumulando”, afirma de buen humor mientras prepara el monólogo musical Del tango al diván, escrito y actuado por María Inés Montilla, el próximo sábado 27 de octubre en el foro “Lo de Inés” del restorán “Quebracho” (Hamburgo 311), a las 21 horas (teléfono 54 02 22 03). Dice el tecladista:

“El tango ha sufrido muchas transformaciones a través en las décadas, lo comparo mucho con el jazz porque nacieron por la misma época y son las dos músicas urbanas que se mantienen, aunque han sufrido cambios a través del tiempo, cosa que me parece totalmente lógica. Pienso que los músicos tenemos el deber, casi la obligación de pintar el paisaje que tenemos ante nuestra vista, y uno va incorporando ciertos elementos nuevos. La globalización es cultural también a través de Internet y cada día se mezclan mucho más los estilos en cualquier región y el tango no ha sido la excepción.”

Radicado en Miami, hacia 2014 Barraute dio a conocer As Tangoes By, con su grupo “Aníbal Berraute Tango Fusion”, que incluyó músicos de diferentes extracciones y nacionalidades como Renyel Rivero, bajista cubano-americano con gran experiencia en el jazz; Yukie Kawanami, bandoneonista japonesa; Federico Britos, violinista uruguayo que ha tocado jazz y música clásica, y Alberto Fernández, baterista y percusionista argentino, ex integrante del grupo The Sound & Company.

–¿Como se siente físicamente?

–Tengo lo que se requiere para amar a la música. Pero mira, la música no me define, no es lo que yo soy. Aníbal es un tipo que nació que para hacer música desde pequeño, cuando tenía 3 o 4 años.

Nació en Cañada de Gómez, y desde su incorporación por 1985 a la orquesta de Mariano Mores (1918-2016) Berraute ha participado en múltiples espectáculos de tango. El también productor fue pianista de la gran Libertad Lamarque (1908-2000); de Raúl Alberto Peralta, mejor conocido como El negro Raúl Lavié (1937), ‎de Mario Rubén González Pierotti o Jairo (1949); José Ángel Trelles (1944), y de Enrique Rodríguez Acha, alias Enrique Dumas (1935-2009).

“Nací en una ciudad muy chiquita en la provincia de Santa Fe, muy cerca de Rosario e hice la carrera de pianista clásico, primero en mi pueblo y luego en Rosario, cursando composición orquestal en la Universidad Católica, aunque por razones de trabajo siempre me dediqué a la música popular.”

–Usted de seguro que llegó a conocer a Astor Piazzolla (1921-1992).

–Sí, lo conocí y tengo muchas influencias de él; nunca llegamos a tocar juntos, pero hubiera sido un sueño para mí, ya que poseo referencias gracias a amigos que tocaron o compartieron jornadas enteras con él, arriba o abajo del escenario. Siempre tuvo la fama de ser un tipo díscolo; sin embargo, así son los genios, él tenía sus arranques de cosas cómicas y de enojarse por nada, el típico carácter de cualquier músico genial.

–Se podía dar el lujo de hacerlo.

–Seguramente. Para mí Piazzola fue el Beethoven o el Bach o el Tchaikovsky de nuestra vida.

–¿Todavía le dirá algo Carlitos Gardel, El zorzal criollo, a la juventud en Argentina? Porque en México aún se le recuerda.

–Claro, mucho y a toda Latinoamérica o en la misma Colombia, que fue donde murió. Vos sabés que El mudo cada día canta mejor.

Perritos de Libertad

–Y claro que usted conoció asimismo a doña Libertad Lamarque.

–Trabajamos juntos bastante. Ella es uno de los ejemplos más lindos de compañerismo y de profesionalismo; hicimos temporadas en Mar de Plata en Argentina, y todos los días siempre ella era la primera en llegar al teatro y la última en irse, se preocupaba de que todo mundo estuviera bien, se acercaba al camerín con gestos muy maternales de su parte hacia todos y eso a uno lo hacía sentir increíblemente bien.

“Libertad era muy simpática. Una noche estaba en Estados Unidos trabajando con Los Cinco Latinos y recuerdo que como era el cumpleaños de Libertad, la llamó uno de ellos para saludarla y como me nombró a mí, pidió que me pasara al teléfono y me pidió un favor. Porque Libertad tenía dos perritos de raza chihuahua que eran malísimos, de carácter muy feo y los tenía mimados, consentidísimos; pues bien, estos perritos no comían aparentemente ninguna otra comida que la que vendían en EU, así que me pidió dos bolsitas de alimento para perros y pensé, pero ¿cómo voy a pasar en la aduana? Cuando uno trae cosas raras para perros… Ella me recomendó: ‘No te preocupes, vos decís que son para Libertad Lamarque’.

“Total, le compré las bolsas y ya una vez en el aeropuerto de Buenos Aires, me preguntaron: ‘Oiga, ¿y qué es esto?’. Alimentos para perro, dije, y el tipo de la aduana me miró feo; entonces me acordé la sugerencia y le conté: ‘Son para Libertad Lamarque, para sus perritos chihuahua’, e inmediatamente el tipo me soltó: ‘Pase, pase usted’.”

 

Berraute ríe con ganas y añade:

“Y tuve la suerte de tocar con algunos de los grandes iconos del tango, como María Graña (1939), o cantantes como Raúl Lavié, y de los actuales, Guillermito Fernández, nacido en 1958. A mí ella me sirvió como una gran escuela, porque estando uno al lado de los grandes aprende lo que se puede y qué no arriba del escenario; sobre todo, María Graña me enseñó muchos estilos para tocarlos en el piano.”

(https://www.youtube.com/watch?v=QyHbM_SseOY)

Tango universal

–Usted gusta de tocar con gente de diferentes países, por ejemplo, en el disco As Tangoes By.

–Sí, ahí está el sax y clarinete del cubano Paquito D’ Rivera (1948) y justamente esa fue la idea integral que traté de plasmar, con él y Rubén El negro Rada (1943), el gran percusionista uruguayo. O sea, se trata de buscar nuevas alternativas, caminos, como un trago que uno le pone un poquito de whiskey, soda, le agrega ciertas gotitas de jugo para que tenga un sabor diferente y eso es la música, el hacer fusión con armonías nuevas que no pertenecen al tango, a ver si el resultado está más acorde al lenguaje que se maneja hoy día.

–¿Por qué se fue a radicar a Estados Unidos?

–Yo viví en México, hice unos cuantos proyectos interesantes en México, como el concierto en el Teatro Degollado de Guadalajara con orquesta sinfónica y tango, tengo montones de amigos en tu país que aprovecho esta vez para reencontrar.

“Así me quedé acá, siempre por el hecho de buscar nuevas alternativas de trabajo, pues había llegado con una compañía de tango y acá nos quedamos el cantante y yo pues nos ofrecieron contratos en un hotel de Acapulco, y luego en el Distrito Federal nos ofrecieron más trabajo, total fueron ocho años y hace unos 15 o 16 surgieron alternativas de laborar en Estados Unidos y me quedé allá.”

–¿Escribe música frecuentemente?

–Estoy en continua actividad, hago arreglos para un show de tango en casino de Miami en diciembre y estoy por estrenar concierto de piano y orquesta con características de tango “canyengue” (estilo opuesto al baile de salón), una palabra todo lo referido a la parte baja del tango, a las orillas, a los malevos, tiene esa connotación de lunfardo. El concierto no sé donde va a estrenar, ojalá lo traiga a México algún día.

–Háblenos de César Olguín.

–Gran amigo, gran músico y nos pasa como con los futbolistas que se entienden casi de memoria, me gusta estar con él y es como si estuviera jugando al futbol, cuando a veces los jugadores sin mirar tiran la pelota y saben dónde está el otro.

“Nos pasa lo mismo, nos conocimos en los años que y estaba en México, llegamos a grabar un disco de tango con Eugenia León, parecía que nos conocíamos de toda la vida, pero no nos vemos desde hace muchos años, ahora nos juntamos en el Congreso de Tango en la Universidad de Sor Juana  a recordar algunas cosas, pues prácticamente con él no hace falta ensayar, tocar juntos es una plática…”

(https://www.youtube.com/watch?v=y6jppxi8xvs)

–Como diría el famoso locutor deportivo mexicano Ángel Fernández (1925-2006): “Tómala, dámela…”, cual el tango “El sueño de los pibes”.

–¡Igualito! Fui invitado al Festival de Tango por María Inés Montilla, de Mendoza, Argentina, quien radica en México desde hace diez años y tiene un espectáculo maravilloso, muy entretenido, llamado Tango al diván donde ella actúa, baila y canta; así que yo la acompañaré al piano en unas cuantas presentaciones algunos días hasta fin de mes. El festival de tango en el Claustro de Sor Juana es genial, terminó el domingo 21 y yo me quedaré en México hasta el 29; también vamos a ir a Valle de Bravo, me parece…

–¿Quién le gusta de las cantantes de tango?

–De las de antes, Libertad Lamarque por supuesto. Hoy, Susana La Tana Rinaldi (1935), de personalidad muy fuerte en el escenario; mirá, hay una diferencia entre Maria Graña que es una gran cantante, y la Rinaldi que es una gran intérprete, luego vienen cientos que han aparecido porque es un fenómeno en este siglo que me llama la atención pues nueve de cada diez cantantes enorme son mujeres, es increíble.

“Eugenia León es una cantante excelente, hicimos linda experiencia porque se metió a grabar un disco de tango con César Olguín y conmigo, ella no conocía mucho el estilo, pero le salió muy pero muy bien.”

–Del rock y nuevas músicas, ¿qué tal Charlie Garcia, Cerati de Soda Stereo, Fito Páez…?

–Son tipos muy talentosos los tres, me gusta mucho lo que hacen aunque no todo; pero me encanta sobre todo Gustavo Cerati (1959-2014), creo que tiene cosas muy bonitas, así como Los Beatles en su momento. Mira, la música es una sola, más allá de los estilos; si está hecha con calidad o talento, vale. Me gusta oír mucha música clásica, pero escucho también cantantes de rock pop y bossa nova.

–Radica usted en Miami. ¿Iría a tocar Cuba?

–Por supuesto, Cuba posee raíces culturales muy fuertes y ¿por qué no? Hay muy buenos músicos, yo nunca mezclé música con política porque no tienen nada que ver. Tengo un amigo que decía los límites de los países son rayitas en los mapas, o sea que no existen.

–¿Saludo al público latino?

–El saludo es extensivo para todo el mundo y no solo a América Latina, va a todas las personas que le gusta la música, es lo único que nos mantiene unidos más allá de las grietas políticas y religión, el arte nos une a todos desde el piano, la música, desde mi corazón (les mando) a todos, un gran saludo.

 

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