Pueblos sin Fronteras pide ayuda a consulados para migrantes sin identificación

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Rodrigo Abeja, representante de la organización social Pueblos Sin Fronteras que acompaña al éxodo centroamericano, llamó a los consulados de Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala en México a instalar módulos de atención a sus compatriotas en el albergue ubicado en esta capital, para ayudarlos a recuperar sus documentos de identificación personal que han perdido en el camino.

En entrevista con Apro, a pocas horas de la llegada de los primeros migrantes a la capital, informó que ya pidió al gobierno local, mediante la secretaria de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec), Evangelina Hernández, su ayuda para solicitar a dichas representaciones diplomáticas el apoyo a los más de cinco mil migrantes que, se espera, lleguen al estadio Jesús Martínez Palillo, en la Ciudad Deportiva, en los próximos días.

“Si una familia o una persona solicita refugio en México, como han venido caminando y si salieron con algún documento (de identificación), ya lo perdieron o se les mojó en el río o con la lluvia y es lo primero que van a necesitar, alguna constancia que acredite su nacionalidad”, explicó.

Abeja informó que este lunes comenzarán los preparativos para que las organizaciones nacionales e internacionales que apoyan a los migrantes les den asesoría jurídica sobre las solicitudes de refugio y asilo en México, Estados Unidos y Canadá país que, presuntamente, dijo, ha ofrecido una oportunidad para estos migrantes, aunque aún no lo oficializa.

“Si después de esa clínica jurídica o asesoramiento que reciban, se les dice ‘tienes que iniciar el trámite’ de inmediato ya se podrían pasar a la ventanilla de las representaciones diplomáticas y que ellos agilicen el trámite o documento de identidad que requieren”, comentó.

Eso tendría que hacerse en el albergue, en vez de que los migrantes, en la condición de vulnerabilidad en la que se encuentran por el viaje, tengan que ir a sus sedes.

“Es lo mínimo que los consulados pueden hacer para que no se piense que les vale madre la gente. Esos países no han tenido la capacidad de ponerles mejores condiciones de vida, sino que, orillados a salir a sus pueblos, se lavan las manos. Es lo mínimo que deben hacer para atender las necesidades de su gente”.

Según el representante de Pueblos Sin Fronteras, dicha acción también serviría para justificar a los migrantes el tiempo que deberán permanecer en el albergue capitalino antes de que en su desesperación decidan retomar solos el camino rumbo a Estados Unidos. Calculó que podrían ser alrededor de dos semanas de espera.

Por lo pronto, comentó que vienen en camino otros grupos de migrantes desde Veracruz y Chiapas que podrían sumar hasta ocho mil personas.

Ayer el gobierno capitalino dijo que el “Puente Humanitario” que organizó en el estadio Palillo Martínez tiene capacidad para atener hasta cinco mil personas al día.

Veracruz y la presión federal

Con la experiencia de al menos ocho años de acompañar a caravanas de migrantes centroamericanos rumbo a Estados Unidos, Rodrigo Abeja consideró que el ofrecimiento que el pasado viernes 2 hizo el gobierno de Veracruz de apoyar con vehículos a los migrantes para llegar a la capital y su repentina retractación, un par de horas después, fue por orden del gobierno de Enrique Peña Nieto.

“La cancelación de los autobuses fue una orden directa del gobierno federal hacia (Miguel Ángel) Yunes, al decirle: sígueles haciendo la vida imposible, obstaculizando la llegada acá, con tal de irlos conteniendo. Ese ha sido el papel del gobierno federal durante todo el camino”, afirmó.

De hecho, denunció que, según reportes que recibió desde Chiapas, el pasado sábado 3, personal de la Policía Federal y del Instituto Nacional de Migración golpeó a algunas mujeres que iban en la caravana hacia Arriaga. Incluso, dijo que todo el camino ha sido de acoso e intimidación.

Abeja criticó también el programa de ayuda que el presidente Peña Nieto lanzó a los migrantes de la primera caravana días después de que entraron a territorio mexicano:

“Fue un engaño del gobierno saliente que, sin el mínimo miramiento y sabiendo que no tienen nada qué perder, estaban apostando a dejarle el problema a la administración de Andrés Manuel López Obrador”.

Y opinó: “En el discurso mediático querían confinar a esta gente en los estados más pobres, en Chiapas y Oaxaca, donde la gente ahí ha estado y se ha arriesgado a subir hacia donde hay cercos de la Policía Federal y de Migración”.

Por último, Rodrigo Abeja consideró que la estancia de los miles de migrantes en la capital mexicana –lugar al que consideran más seguro a su paso por el país rumbo a Estados Unidos-, es la oportunidad idónea para que las autoridades de México y de los países de donde huyen los migrantes se sienten a replantear una verdadera política regional migratoria con enfoque de derechos humanos.

Con ello, dijo, se evitaría que mes con mes la gente siga huyendo de sus países en busca de mejores oportunidades, aun cuando esté de por medio su propia vida y la de sus familias.

“Es el momento para reformular la política regional migratoria. No le toca solo a México, sino a toda la región”, concluyó.

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