Diana Itzel desapareció en el Metro de la CDMX; rastrean su teléfono en Cadereyta, NL

CIUDAD DE MÉXICO (apro).– El próximo 11 de febrero se cumplirá un mes de la desaparición de Diana Itzel Cuevas Uribe, una joven de 20 años de la que su familia perdió todo rastro después de que abordó el Metro en la estación UAM Iztapalapa, de la Línea 8, para dirigirse a su escuela en la zona de Polanco.

Desde entonces, Martina Uribe, madre de la estudiante de Educación Especial, ha tocado las puertas de las autoridades capitalinas en busca de apoyo para dar con el paradero de su hija.

Incluso aprovechó la oportunidad de que la jefa de gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, estaría en la delegación Iztapalapa para pedirle ayuda. En esa ocasión le entregó un legajo de documentos.

Pasaron unos días y la señora recibió una llamada de parte de la titular de la Procuraduría General de Justicia de la CDMX, Ernestina Godoy, para que acudiera a las instalaciones. Ahí revisó el trayecto que siguió su hija desde que la dejó en la entrada del Metro a través de las cámaras del STC.

También le dieron una noticia que la impactó: que la geolocalización del celular de su hija la ubicaba por última vez en la ciudad de Cadereyta, Nuevo León. Hasta ahora es lo último que sabe.

 

La desaparición

Diana Itzel salió de su casa en Iztapalapa el pasado 11 de enero rumbo a su escuela, ubicada en Polanco, alcaldía Miguel Hidalgo. Iba acompañada de su madre, quien todas las mañanas la dejaba en la estación del Metro UAM Iztapalapa. Su horario de regreso a casa era alrededor de las 4 de la tarde, pero ese día ya no volvió.

Después de despedirse de su madre, Diana comenzaba su ruta: Primero con dirección a Garibaldi para transbordar en la estación Salto del Agua a la línea 1; después se dirigía rumbo a Tacubaya, donde volvía a cambiar de dirección hacia la línea 7, descendía en la estación Polanco y caminaba a su plantel escolar.

Su madre, Martina Uribe, aseguró que en los videos de seguridad del Metro observó a la joven cuando ingresa a la estación. Sin embargo, su imagen desaparece a las 6:30 de la mañana, luego de transbordar en Salto del Agua. Y desde entonces no sabe nada de ella.

Diana Itzel era estudiante de la licenciatura en Educación Especial. Según su madre, no solía ausentarse de su casa y siempre se comunicaba con ella y su padre. Pero aquella tarde, cuando vio que no llegaba, Martha comenzó a llamarla por teléfono, pero no obtuvo respuesta.

La mujer pensó que estaba un poco retrasada o que se le había terminado la batería. No obstante, cuando revisó la última conexión de su hija, a las 16:45 horas, llamó a la escuela, pero le dijeron que ahí no estaba.

El tiempo pasaba y la angustia crecía. Alrededor de las 22:00 horas, Martina llamó al servicio de Locatel, para reportar la ausencia de Diana. Conforme a la operación del sistema, le dieron su número de reporte y le pidieron llamar cada seis horas. Al paso de las horas, no obtuvo información sobre el paradero de la joven.

A las 23:00 horas acudió a la Agencia del Ministerio Público en Azcapotzalco para levantar la denuncia por desaparición, ya que el Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA) estaba cerrado.

Al no obtener respuesta, la mujer buscó a Claudia Sheinbaum para pedirle que interviniera en el caso. Acudió a un acto oficial que la funcionaria tuvo en Iztapalapa y le entregó los documentos sobre la desaparición de su hija.

La respuesta llegó días después, cuando la procuradora Ernestina Godoy le permitió ver las cámaras de seguridad del Metro y le informó que la geolocalización de su celular la ubicaba por última vez en Cadereyta, Nuevo León.

Desde entonces, la familia de Diana Itzel no ha obtenido más información, pero continúa en su búsqueda.

Comentarios