La CNDH exige revertir la decisión de suspender la aplicación del tamiz neonatal

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, pidió al secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, revertir la decisión de suspender la aplicación del tamiz neonatal en algunos estados.

En ese sentido, demandó anteponer el interés superior de la niñez “como consideración fundamental en todas las decisiones, procedimientos, actuaciones y actividades” relacionadas con ese procedimiento.

El exhorto del organismo surgió después de que en redes sociales se divulgaron oficios dirigidos a titulares de las secretarías de salud estatales, “donde se anuncia la conclusión de contratos de los servicios de tamizaje y la indicación de que con recursos propios de la entidad se les dé continuidad en tanto se define su proceso de licitación”.

Ante ello, González Pérez solicitó a Alcocer Varela garantizar los servicios de tamizaje neonatal, prueba que permite la detección oportuna de padecimientos congénitos en recién nacidos.

En un comunicado se destacó que en el oficio se pidió a la dependencia que dichos estudios “se apliquen ininterrumpidamente a todas las niños y niños recién nacidos en las unidades del Sistema Nacional de Salud en todo el territorio nacional, en los lapsos científicamente recomendados para ello”.

El ombudsman solicitó a la dependencia “ponderar el interés superior de la niñez como consideración primordial de todas las decisiones, procedimientos, actuaciones y actividades que realice, relacionados con los servicios de aplicación del tamiz neonatal, incluyendo la revisión de los procedimientos de adquisición y cualquier otro que implique el ejercicio de recursos públicos”.

De igual manera, recomendó al titular de la Secretaría de Salud hacer pública la información “sobre el estado de dicha aplicación en las unidades del Sistema Nacional de Salud, sobre los avances y resultados de procedimientos de revisión de los contratos o procedimientos administrativos para su adquisición, y el contenido del plan de contingencia de caso de la eventual suspensión o cambio en los procesos de aplicación del tamizaje”.

Ante el anuncio de que la licitación, adquisición y aplicación del tamizaje fueron contratados en el sexenio anterior, por lo que el procedimiento estaba en revisión, González Pérez resaltó que si bien es obligación del Estado mexicano la revisión de los procedimientos administrativos de la adquisición de bienes y servicios, que implica el uso de recursos públicos, estos procedimientos “no pueden justificar, en ningún caso, la suspensión o incumplimiento de las obligaciones estatales de respeto, promoción, protección y garantía de los derechos humanos, máxime de niñas y niños, cuyo interés superior debe ser la consideración primordial en cualquier decisión y actuación de las autoridades”.

Tras recordar las obligaciones internacionales del Estado mexicano, como la suscripción de la Convención de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, las observaciones que se le hicieron a México en el Comité de los Derechos del Niño, así como las obligaciones que le confiere la propia Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, así como la misma Constitución, el presidente de la CNDH resaltó que el pasado 28 de marzo el Senado de la República aprobó un dictamen que reforma la Ley General de Salud para aplicar de manera obligatoria el tamiz cardiológico en las unidades de salud de los sectores público, social y privado.

El organismo señaló que el dictamen legislativo se aprobó al considerar que “la evidencia científica disponible demuestra que esa prueba simple, no invasiva y de bajo costo, cumple con los criterios necesarios para la inclusión en la detección universal de recién nacidos”.

A ello se suman datos estadísticos que demuestran que desde 1998 el tamiz neonatal ha permitido la detección oportuna de padecimientos congénitos, y en 2018 se detectaron 17 mil 42 casos sospechosos, de los cuales se aplicaron pruebas a 14 mil 485 niños y se detectaron padecimientos en 3 mil 46 niñas y niños.

Ante las evidencias científicas y las obligaciones nacionales e internacionales en materia de derechos humanos con la niñez, consideró que la continuidad del tamiz neonatal “es de la mayor relevancia para la materialización de los derechos de la niñez a la vida, la supervivencia y el desarrollo, la protección de la salud y a vivir en condiciones de bienestar”.

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