Gerardo Esquivel, inconforme por la falta de neutralidad en Banxico

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El subgobernador del Banco de México (Banxico), Gerardo Esquivel, fue el único miembro de la Junta de Gobierno de esa institución que no estuvo de acuerdo con el tono del comunicado sobre la decisión de política monetaria.

“Si bien estuve de acuerdo con la decisión de mantener constante el objetivo para la tasa de interés interbancaria (ubicada en 8.25%), no coincido con el comunicado que informa sobre dicha decisión. En concreto, difiero tanto del tono restrictivo que lo caracteriza, como de la conclusión alcanzada sobre el balance de riesgos para la inflación”, destacó Esquivel, de acuerdo con la Minuta número 66 de la última Reunión de la Junta de Gobierno del Banxico, con motivo de la decisión de política monetaria anunciada el 28 de marzo.

Sobre el primer punto, explicó que la evolución reciente de los diversos indicadores de inflación en México descritos en el propio documento, así como los cambios de política recientemente anunciados por la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, abrían el espacio para emitir un comunicado con un tono más neutral.

En segundo lugar, consideró que los riesgos a la baja en la inflación, derivados tanto de una perspectiva de condiciones de mayor holgura en la economía mexicana como de una previsible desaceleración económica mundial, “son suficientemente elevados como para compensar los potenciales riesgos al alza que se identifican en el documento”.

Por otra parte, Esquivel disintió del resto de la junta en cuanto a las preocupaciones sobre el potencial impacto en la inflación con el aumento al salario mínimo, o un posible ‘efecto traspaso’ del tipo de cambio, que “son menores a las que se reflejan en el comunicado”.

De acuerdo con la minuta, el gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León Carrillo, así como los subgobernadores Irene Espinosa Cantellano, Gerardo Esquivel Hernández, Javier Eduardo Guzmán Calafell y Jonathan Ernest Heath Constable, votaron a favor de mantener el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día, en un nivel de 8.25%.

Incertidumbre, el tema en Banxico

Durante la reunión, el principal tema fue la elevada incertidumbre que persiste en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien asumió el poder el 1 de diciembre pasado.

Según la minuta 66, todos los miembros coincidieron en que el balance de riesgos para el crecimiento continúa sesgado a la baja.

Uno indicó que este sesgo se observa en un horizonte tanto de corto como de mediano plazo. Y, además de los riesgos globales descritos anteriormente, la mayoría mencionó otros riesgos a la baja de índole interno para el crecimiento, entre los cuales destacan:

Que se prolongue o se deteriore el actual ambiente de incertidumbre que ha mantenido en niveles bajos la inversión y que pudiera dar lugar a que los consumidores reduzcan su gasto, o que se materialice una reducción de la calificación crediticia de empresas productivas del Estado o del soberano mismo.

Otro de los riesgos detectados es que en el ejercicio del gasto público se presente un mayor retraso del que normalmente sucede al inicio de cualquier administración; riesgos derivados del proceso de ratificación del nuevo tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá; y la posibilidad de una recuperación más lenta de lo previsto en la producción petrolera.

Respecto del primer riesgo, algunos detallaron que la incertidumbre propiciada por la falta de claridad de diversas políticas públicas podría obstaculizar la recuperación de la inversión privada y el consumo.

En este contexto, uno agregó que la incertidumbre podría, además, dar lugar a que los consumidores reduzcan su gasto por razones precautorias, y otro sostuvo que la principal acción que puede tomarse para fortalecer la actividad económica en la actualidad es la creación de condiciones de confianza que estimulen un repunte de la inversión.

A los riesgos ya señalados, un miembro resaltó la posibilidad de que la recaudación tributaria disminuya en relación con lo programado, lo que podría limitar el desempeño del gasto público, que persista el estancamiento reciente de las exportaciones automotrices a Estados Unidos y que el tipo de cambio real se aprecie, desincentivando las exportaciones no petroleras.

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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