Greenpeace se suma al rescate de los ríos Atoyac y Salado, en Oaxaca

OAXACA, Oax. (apro).- La organización ambientalista Greenpeace se sumó a la solicitud que hizo la Asociación Civil Litigio Estratégico Indígena a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para que intervenga en el rescate de los ríos Atoyac y Salado, altamente contaminados.

“Debido a la contaminación de los ríos Atoyac y Salado, la población de más de 25 municipios de Valles Centrales está amenazada por afectaciones sanitarias que contrae la contaminación de afluentes hidrológicas”, destacó Greenpeace.

En ese sentido, María del Carmen Colín Olmos, representante en México de la organización ambientalista, solicitó al Tribunal Colegiado Auxiliar de Acapulco, Guerrero, que considere los argumentos jurídicos de los abogados oaxaqueños para dictar una sentencia a favor de la cuenca afectada.

Destacó que el interés de Greenpeace es coadyuvar a que los oaxaqueños rescaten sus ríos y, además, obliguen a los tres órdenes de gobierno a diseñar estrategias de saneamiento de los afluentes Atoyac y Salado.

El 28 de marzo de 2018, en un hecho inédito, el Poder Judicial de la Federación (PJF) otorgó a Litigio Estratégico Indígena un amparo para la protección de esos ríos, así como para hacer efectivo el derecho a un medio ambiente adecuado para el desarrollo y bienestar de habitantes de esta capital y de al menos ocho municipios conurbados.

En esa ocasión, el presidente de Litigio Estratégico Indígena, Carlos Morales Sánchez, precisó que la juez Elizabeth Franco Cervantes otorgó el amparo promovido por esa asociación civil y vecinos de la ciudad de Oaxaca.

Morales destacó que “por primera vez en México el Juzgado Primero de Distrito del estado de Oaxaca otorgó un amparo para salvar los ríos Salado y Atoyac, mismos que están altamente contaminados con basura y aguas negras, razón por la cual han perdido la capacidad de auto regenerarse”.

En el juicio de amparo 621/2016, la juez determinó que “el derecho al medio ambiente no debe ser considerado poesía constitucional”.

El presidente de Litigio Estratégico Indígena también comentó que el 31 de marzo de 2016 convocaron a la ciudadanía a promover amparos para la protección de los ríos Salado y Atoyac, sin embargo, inicialmente la demanda ni siquiera fue admitida porque la autoridad judicial consideró que “el ciudadano carecía de interés legítimo”.

En respuesta, la organización promovió un recurso de queja, por lo que los activistas acudieron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde el 26 de abril de 2017 se resolvió que el juez de amparo admitiera la demanda.

“Durante el trámite del juicio ofrecimos las pruebas de la contaminación de los ríos. La propia Comisión Nacional del Agua informó sobre el nivel de contaminación de los ríos y acreditamos el interés jurídico de la ciudadanía oaxaqueña de promover amparos en defensa de los afluentes porque es parte del medio ambiente”, añadió.

Finalmente, la titular del Juzgado Primero de Distrito otorgó el amparo para hacer efectivo el derecho a un medio ambiente adecuado para el desarrollo y bienestar, ya que “actualmente ambos ríos son usados como desagüe de aguas negras, al tiempo que despiden un olor nauseabundo que lastima los ojos”, destacó.

El abogado especialista en derechos humanos por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos y egresado de la California Western School of Law en San Diego, California, mencionó que con esa decisión se sienta un precedente, en el sentido de que el juicio de amparo es un mecanismo de protección que la ciudadanía puede utilizar para proteger el ambiente y sus recursos naturales.

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