“Estrictamente artístico y cultural” homenaje en Bellas Artes al líder de la “Luz del Mundo”: Vocero

CIUDAD DE MÉXICO (apro).— La Iglesia Luz del Mundo “no violentó ninguna legislación ni el Estado laico” con la presentación del espectáculo operístico “El guardián del espejo”, realizado en el Palacio de Bellas Artes el pasado miércoles 15,  afirma el vocero de dicha asociación religiosa, Silem García.

En entrevista para Apro, el vocero señala de entrada que dicho evento ni siquiera fue organizado por la Luz del Mundo, sino por la Asociación de Profesionistas y Empresarios de México (APEM), cuyo presidente es Rogelio Zamora Barradas.

Y pese a que en los promocionales y carteles del evento, distribuidos por la APEM, se decía que el espectáculo operístico fue en “homenaje” al líder mundial de la Luz del Mundo, “el apóstol de Jesucristo” Naasón Joaquín García, ya en el transcurso del evento ni siquiera se dijo que se trataba de un homenaje al líder religioso.

 “El apóstol Naasón Joaquín fue en calidad de invitado al evento en el Palacio de Bellas Artes. Jamás se mencionó ahí que fuera un homenaje para él. Se trató de un espectáculo estrictamente artístico y cultural”, afirma Silem García.

–¿No fue entonces un evento de carácter religioso?

–No, de ninguna manera.  No hubo ni oraciones ni alabanzas.  Nada de eso.  Fue una puesta en escena de un espectáculo operístico.  Eso fue todo.

“Se ha levantado mucha polémica por la asistencia del apóstol al evento. Pero él es un ciudadano como cualquier otro, ¿acaso no tiene derecho de ir a Bellas Artes como cualquier ciudadano? ¿Por ser ministro de culto tiene prohibido ir al teatro?”.

Silem García asegura que, con este evento, la Luz del Mundo no violó la Ley de Asociaciones Religiosas ni ninguna otra normatividad referente a la separación Iglesia-Estado. Ni tampoco, dice, el Reglamento que rige al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

“Ese reglamento prohíbe actos de culto religioso en el Palacio de Bellas Artes. Pero eso no se dio. Y repito, ni siquiera se mencionó ahí que la representación operística fuera en homenaje al apóstol, cosa que sí se hubiera podido hacer, porque eso sí lo permite el reglamento”.

Indica que el homenaje al apóstol se dio después de la representación en Bellas Artes, durante una cena en el Casino Español. “Pero éste ya fue un evento privado”, dice.

Y concluye:

“Somos una Iglesia institucional. No violentamos ninguna legislación ni el Estado laico con la representación de ´El guardián del espejo´, un evento que ni siquiera organizamos nosotros”.

Los gastos, a cargo de la asociación

Por su lado, el presidente de la APEM, Rogelio Zamora Barradas, confirma a Apro que la organización y los gastos del evento corrieron por cuenta de su asociación.

También señala que su hijo, el senador Rogelio Zamora Guzmán, fue quien desde febrero pasado apartó la sala principal de Bellas Artes, por lo que desembolsó 185 mil 413 pesos.

En la representación de “El guardián del espejo” participaron 11 cantantes de ópera, acompañados por un coro y la Orquesta Filarmónica de la Secretaría de Marina.

“Los cantantes de ópera y el coro son jóvenes que pertenecen al Colegio de Cultura de la APEM. De manera que no cobraron nada por su participación.  En total, fueron 122 jóvenes quienes estuvieron en el escenario”, aclara Zamora Barradas.

Y señala que la Filarmónica de la Secretaría de Marina “aceptó participar de manera gratuita, con tal de acompañar y estimular a nuestros jóvenes talentos, a quienes nosotros damos capacitación”.

Miembro de la Luz del Mundo, Zamora Barradas indica que también organizó la cena en homenaje al apóstol, realizada en el Casino Español y en la que cada comensal “pagó su propio consumo”.

Dice por último:

“Estoy muy sorprendido al ver como se ha desvirtuado un evento artístico y cultural. Es totalmente falso que se haya tratado de un evento religioso, en esa representación en Bellas Artes ni siquiera hubo una pieza musical de carácter sacro”.

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