Eufórico, Murat presume desarrollo de Oaxaca… y la prensa lo tunde

JUCHITÁN, Oax. (apro).- La euforia del gobernador Alejandro Murat se transformó en enojo cuando la prensa le lanzó preguntas para las que no tenía respuesta. En segundos, sus aires de triunfo se convirtieron en remolinos de ignorancia.

–¿Cuánto pagó en impuestos la empresa japonesa Mitsubishi y en que se invirtió el dinero?, fue la pregunta que irritó al mandatario y que desató la rabia de su equipo en contra del reportero: “¿Por qué le preguntas eso al gobernador? Él no sabe de eso, pregúntalo a otros”.

–Las inversiones son muy importantes, pero ¿cuánto es lo que dejan en impuestos las empresas eólicas?, se le insistió.

Y más de tres veces el gobernador ignoró al reportero, mientras se ufanaba: “Aquí es un estado donde hay condiciones de inversión, aquí hay una inversión de 1.2 millones de dólares, es la más grande que hay en Latinoamérica de este tipo. Y que orgullo que sea aquí en nuestra tierra, en el istmo, en El Espinal y Juchitán”.

–¿Y eso en cuánto se traduce en impuestos?

Fue tal la insistencia, que al final soltó: “Pues el impuesto que paga cualquier empresa del país. Habría que checar el dato porque hay muchos impuestos, pero con mucho gusto les paso el dato”.

–¿Cómo no va a saber usted si es el gobernador?

Solo balbuceó: “El que cobra impuestos es el SAT (Servicio de Administración Tributaria)”.

Otro reportero preguntó: ¿A partir de cuándo se van a ver reflejados los beneficios? La respuesta: “Se ven desde el primer día”.

–Las inversiones son muy importantes, pero ¿cuánto es lo que dejan las empresas eólicas en impuestos al país? La misma pregunta a la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle García.

Su respuesta fue contundente: “A ver. En este gobierno no hay condonación de impuestos para nadie, para nadie, todos estamos pagando nuestros impuestos como corresponde. Las empresas están haciendo lo propio y los contribuyentes también”.

–Pueden llegar miles de millones de dólares, pero si no benefician a las comunidades, ¿de qué sirven? –se le insistió.

“En este gobierno ya empezamos con esto, cero condonación de impuestos, y en las comunidades ustedes lo están viendo. A lo mejor no alcanzan ustedes a percibirlo, pero donde no hay este tipo de inversiones no se derrama lo que ustedes tienen aquí. Por el momento no hay esta derrama”.

Nahle agregó: “Hoy vemos que estas inversiones están generando un beneficio social porque hubo diálogo, hubo acuerdo, y una de las cosas del presidente Andrés Manuel López Obrador es hay que hablar entre el pueblo y las empresas, entre el pueblo y el gobierno, y lo vamos a hacer”.

Se le hizo saber a la funcionaria federal que con la llegada de los parques eólicos también ha habido derramamiento de sangre, es decir, asesinatos o atentados contra líderes opositores, pero esa pregunta ya no tuvo respuesta.

Día de fiesta

Casi a las 11 horas del martes 28 inició el evento para la inauguración del parque de la “Energía Eólica del Sur”, considerado el más grande de Latinoamérica, con 132 aerogeneradores con capacidad para generar 396 Mega Watts cada uno, además de que cuenta con dos subestaciones y 77 torres. La inversión de la empresa japonesa Mitsubishi ascendió a mil 200 millones de dólares.

Con la asistencia de apenas 200 personas, entre ellas 40 estudiantes del Cecyte que fueron acarreados, 17 trabajadores de la empresa eólica, unas cuantas autoridades municipales, tres o cuatro representantes de Mitsubishi, y el resto empleados del gobierno del estado, el evento se realizó casi de manera clandestina para evitar las protestas de los opositores.

Magaly Sánchez Santiago, integrante de la Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo (COCEI- Movimiento de Liberación), la única invitada no deseada, exhibió una cartulina con las consignas: “Borrón y cuenta nueva tarifa justa de la luz sin condiciones COCEI-ML” y “No al despojo de tierras comunales, primero el pueblo, no el capital”.

Sánchez Santiago hizo titubear a la secretaria de Energía, quien en presumía que el proyecto se realizó después de una “consulta indígena”.

La mujer zapoteca se quejó: “Somos el principal productor del país y somos uno de los estados más pobres. Hablan de desarrollo y crecimiento económico y tenemos altos costos de la luz. Las empresas se llevan la riqueza y nosotros seguimos siendo los marginados”.

Añadió: “Se festeja este parque eólico, cuando ha tenido una deuda con Juchitán, y de la dichosa consulta, la mal llamada consulta, mucha gente no estuvo informada, no fue libre ni fue previa, nadie sabía qué era un ventilador eólico”.

Y mostrando sus carteles lanzó: “Efectivamente es un día histórico para las grandes empresas y el gran capital, no para el pueblo ni la región del Istmo”.

Nahle García soltó: “Llevamos cinco meses en el gobierno y no han sido una fiesta, pero vamos a respetar los usos y costumbres y vamos a dialogar. Con dialogo habrá entendimiento”.

En otro momento incómodo, el presidente municipal de Juchitán, Emilio Montero Pérez, dijo: “No queremos ver un moderno tren transístmico trasladando riquezas de un lado a otro sin que nuestro pueblo sea participe de estas utilidades mediante inversiones que signifiquen mejoras en el municipio y la región.

“No queremos que el tesoro del viento se acumule en las cuentas de las grandes empresas y no produzca beneficios para nuestra gente. Si nuestro viento produce energía eléctrica, entonces esa energía debe tener un costo reducido para las casas de la población”.

Luego se dirigió a Murat Hinojosa: “Estamos a la espera de la transferencia, porque se invertirá en la reconstrucción una cantidad que asciende a 2 millones de pesos. Es la transparencia que queremos dar a Juchitán”.

Pero el gobernador no se salió del guión y, eufórico, ofertó a Oaxaca y se regodeó de ser el estado de mayor crecimiento económico e industrial del país.

Ante los alcaldes de Juchitán y El Espinal, Emilio Montero Pérez y Azael Matus Toledo, respectivamente; el director de Eólica del Sur, Eduardo Zenteno Galindo, y las diputadas de Morena Rosalinda Domínguez y Gloria Sánchez López, a quien se le acusa de quedarse con 65 millones de pesos cuando fungió como presidenta municipal de Juchitán, Murat preguntó: “¿Están contentos de que hay desarrollo en Oaxaca o no?”

Él mismo respondió: “Yo estoy más contento porque hoy es un día de fiesta, porque Oaxaca crece al 3.9 %. Nunca en la historia de Oaxaca habíamos crecido a este ritmo. Somos el cuarto estado de mayor crecimiento del país. Y, de acuerdo con datos del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), también del crecimiento industrial, porque Oaxaca creció al 11.5 %. Somos el segundo estado de mayor crecimiento industrial del país”.

Prosiguió: “Para que lo puedan poner en contexto, estamos creciendo seis veces arriba de Nuevo León y nueve veces arriba de la Ciudad de México. ¿Cuándo habíamos pensado o soñado que se podía? Sabíamos de la riqueza de nuestro estado, pero necesitábamos de un apalancamiento (…) y desde el inicio de mi gobierno teníamos que mandar el mensaje que de que hay condiciones para desarrollar el estado (…) Hoy Mitsubishi es parte de nuestras familias”.

Luego, la euforia desapareció con las preguntas incómodas.

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