La Sinfónica de Minería en cine

CIUDAD DE MÉXICO (apro). – Un muy interesante y por demás placentero experimento están desarrollando en conjunción la Orquesta Sinfónica de Minería (OSM) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Se trata de presentar en una pantalla cinematográfica, en este caso en el cine Julio Bracho del Centro Cultural Universitario (Cultisur, más popularmente), grabaciones de los conciertos de las temporadas regulares, pero hechas con toda la técnica y concebidas para las grandes pantallas.

Inicialmente se escogió un ciclo por demás atractivo, las 9 sinfonías de Beethoven, que se presentan por pares en la siguiente forma: Primer concierto, sinfonías 1 y 3; segundo, 2 y 5; tercero, 4 y 6, la llamada “Pastoral”; cuarto, 7 y 8; y último, la famosísima y aun más bella Novena, primera coral en la historia.

Los programas son los sábados de junio, a las 11 de la mañana, El precio de los boletos es de 60 pesos con los concebidos descuentos de hasta el 50% para estudiantes, maestros y tercera edad, con lo que escuchar un muy buen concierto del gran Beethoven cuesta lo de una torta.

A lo bello de la música se agrega en este caso la importancia de los comentarios, igualmente grabados, del director de la orquesta Carlos Miguel Prieto, quien habla al respecto de cada una de las sinfonías, y es aquí donde, usando una conseja popular, “la puerca tuerce el rabo”; si no mucho si un poco:

En la sesión pasada, refiriéndose a la introducción de la 5ta., dijo entre otras cosas (palabras más, palabras menos) que no estaba en la normalidad acostumbrada sino con notas escritas en “la séptima dominante”, lo cual nos metió en problemas a los legos que constituimos el, por lo menos, 99% de los asistentes, porque si están los acordes en la séptima dominante, ¿significa eso que hay antes otras 6 dominantes? O sea, ¿hay otras después, hasta qué número? Y si hay unas dominantes, ¿significa eso que hay otras subyugadas? En resumen, ¿qué diablos es eso de dominantes y dominadas? No debe olvidarse que no se está hablando para especialistas sino para gente común y corriente aficionada a la música. Gente que no tiene porqué conocer toda una terminología ni tener conocimientos de toda una serie de tecnicismos musicales.

En este sentido mejor sería hablarle a la gente de qué es una sinfonía, porqué se divide en movimientos y qué es esto de movimientos. Qué, como en el caso de la 5ta., es un Allegro, Andante y Scherzo, por ejemplo. Esto en lenguaje sencillo, no doctoral, contribuiría al disfrute del escucha-espectador y no lo distraería del contenido.

Fuera de ello, que seguramente se mejorará en el futuro, la experiencia como escucha es por demás grata y merece la invitación a la asistencia.

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