Explosivo rock amoroso de The Jesus and Mary Chain

El espíritu de los escoceses The Jesus and Mary Chain sigue vivo sobre los escenarios gracias a la actitud rocker que llevan en las venas los hermanos Jim y William Reid Foto: Carlos Enciso El espíritu de los escoceses The Jesus and Mary Chain sigue vivo sobre los escenarios gracias a la actitud rocker que llevan en las venas los hermanos Jim y William Reid Foto: Carlos Enciso

CIUDAD DE MÉXICO (Apro). – El espíritu de los escoceses The Jesus and Mary Chain sigue vivo sobre los escenarios gracias a la actitud rocker que llevan en las venas los hermanos Jim y William Reid.

Sonidos ácidos, ásperos y oscuros, cobijaron anoche al Plaza Condesa con una audiencia dispuesta a pasar una velada inolvidable con una de las bandas representativas de la escena post-punk de los ochentas. Sin mayor parafernalia en producción, Jim emergió en el entablado a eso de las 21:15 horas, junto al guitarrista William y músicos, para ofrecer una selección de nuevos temas, así como de antaño.

“Amputation” de su reciente placa láser Damage and Joy (2017) detonó el arranque con el cual The Jesus and Mary Chain inmediatamente revivió nostalgias, luego de que mantiene ese poder desgarrador como en sus orígenes hacia 1983, siendo bien recibida la banda por los reunidos que rápido conectaron desde el primer corte.

“April Skies”, “Head On” y “Blues From a Gun” dieron partida a un show delirante lográndose ver absolutamente contento al espigado vocalista Jim, quien siempre agradeció a la fanaticada que llenó el foro. Quedó en el olvido cualquier rencilla entre los carnales Reid, sordos antagonismos que los hizo abandonar escenarios entre 1999 y 2007; sin lugar a dudas hay para rato de The Jesus and Mary Chain, unidos vía el cordón explosivo del rock.

Foto: Carlos Enciso
Foto: Carlos Enciso

Esta evidencia fue plasmada entre cantos y brincos de las multitudes, que corearon cada una de las rolas “Mood Rider”, “Black and Blues” y la entrañable “Taste of Cindy”. Jim y William, con algunos años ya encima, conservaron la energía de principio a fin durante más de una hora, en un dejo de seriedad y elegancia de fina escuela escocesa. “Some Candy Talking”, “Halfway to Crazy” y “Reverence”, concretaron el espectáculo tras despedirse el amable Jim. Pero su receso no duró y el encore vislumbraba su ocaso saltando nuevamente a escena, para escucharse “Just Like Honey” y seguidamente “In a Hole”.

Foto: Carlos Enciso
Foto: Carlos Enciso

Cuando el reloj marcaba las 22:40 finiquitaban con la clásica e irónica “I Hate Rock ‘n’ Roll”, mientras el vocalista vociferaba la presunta aberración que le tiene el rock y viceversa:

            Rock ‘n’ roll hates me

            I hate you, rock ‘n’ roll…

Pero sin duda, el rock ama a los Reid y sus fans, en catártica aclamación, les rindieron honores a ambos, toda vez que llevan en la sangre un rock de alta calidad y hechura tatuado con el nombre The Jesus and Mary Chain, es decir: “La cadena de Jesús y María”. Amén.

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