Puerta Violeta: vía para escapar de la violencia

Puerta Violeta inició operaciones en septiembre de 2018. Foto: Tomada de video Puerta Violeta inició operaciones en septiembre de 2018. Foto: Tomada de video

MONTERREY (apro).- La casa Puerta Violeta, refugio de las mujeres maltratadas en el municipio de Escobedo, tiene restringido el acceso a los hombres. En este espacio caminan únicamente mujeres. Los varones, para ingresar, necesitan un permiso especial.

La puerta principal del santuario se abre únicamente por dentro, desde un mecanismo que controla una empleada que está de frente a la entrada. A este lugar han llegado señoras huyendo desesperadas de maridos maltratadores. Algunas han tocado la puerta con desesperación, porque las viene persiguiendo un hombre que pretende hacerles daño.

Ubicada en la colonia Jardines de Escobedo, a escasas cuadras de la Presidencia Municipal, la Puerta, que en su entrada tiene el color que representa la supervivencia de las mujeres a la violencia, acoge a las que han sido objeto de agresiones.

Las que ingresan gozan protección inmediata. Adentro, las directivas encuentran las condiciones para sacarlas de las dinámicas de abuso, e integrarlas a una vida donde puedan crecer personalmente sin maltratos. En la Puerta están de manera temporal, pues no hay instalaciones para recibir mujeres de manera masiva. En ese lugar se les atiende y se les asesora. Si necesitan refugio más prolongado, también se les proporciona, pero fuera de ahí, en un sitio secreto, para que no las encuentre quien las lastimó.

El plan de rescate de la Puerta, de acuerdo a las estadísticas, ha sido exitoso: solo el 1% de las mujeres que acuden buscando ayuda, han requerido, después, auxilio de la policía al verse involucradas en nuevos episodios de violencia doméstica.

Creado por el Ayuntamiento escobedense y la asociación civil Alternativas Pacíficas (Alpaz), es un modelo único de su tipo en el país, y se planea que se replique próximamente en México, por disposición del gobierno federal, que cambiará el esquema de ayuda a las víctimas de la violencia.

Refugio ante la violencia

La alcaldesa priista de Escobedo, Clara Luz Flores Carrales inició el proyecto en colaboración con Alicia Leal Puerta, quien fundó Alternativas Pacíficas (Alpaz) hace 23 años, organismo ciudadano que tiene como misión desactivar la violencia familiar y contra las mujeres.

En el 2017, en el tercer año de su mandato, la edil buscaba una solución definitiva al problema constante de la violencia casera.

Las cifras eran abrumadoras: el 90% de las que denunciaban a la policía maltrato, volvían a llamar a los uniformados, tarde o temprano. El ciclo pernicioso no tenía fin. Flores entendió que el gobierno municipal no es especialista en el tema y que necesitaban asesoría de expertos.

Fue entonces que entró en contacto con Leal y juntas idearon un modelo para ayudar a las damas que demandaban ayuda urgente. De esta manera, planearon la Puerta Violeta, como una propuesta para dar solución permanente a la problemática de la violencia de género.

El municipio inició en el 2018 la construcción, con recursos propios, de este espacio que entró en operaciones en septiembre pasado. El personal operativo, aquí, es aportado por Escobedo, que también carga con los gastos, que son de unos 500 mil pesos anuales. Los especialistas vienen de Alternativas Pacíficas.

El gobernador de NL durante la inauguración de la Puerta Violeta en Escobedo. Foto: Tomada de Facebook DIF Nuevo León

El gobernador de NL durante la inauguración de la Puerta Violeta en Escobedo. Foto: Tomada de Facebook DIF Nuevo León

Desde entonces, juntos han ofrecido unos 2 mil 200 servicios, como se le llama a los trabajos que hacen con mujeres, ya sea para darles simple información o para atenderlas por haber sido afectadas en su integridad.

El modelo es multiagencial, único de su tipo en México, pues es el único que le proporciona atención completa a las víctimas.

Colaboran el Instituto Municipal de la Mujer de Escobedo, una Unidad de Atención de Víctimas de Violencia (Unavi) de la policía municipal, que se especializa en atención a casos de violencia de género, así como otros organismos ciudadanos como Mariposas AC y Forkados. En un futuro cercano esperan tener, dentro de la Puerta, una agencia ministerial de la Fiscalía Especializada en feminicidios y violencia contra la mujer.

Puerta Violeta es un espacio donde se le da atención a las mujeres desde que llegan pidiendo auxilio, hasta que son canalizadas, si se necesita, a uno de los dos refugios que tiene Alpaz en la zona metropolitana. La ubicación de estos lugares se mantiene en reserva, pues no es infrecuente que los maridos furiosos busquen a sus parejas para volver a violentarlas. A veces las mujeres llegan transportadas por la patrulla municipal, y escoltadas por los uniformados que respondieron al llamado de auxilio.

La Puerta fue construida bajo el supuesto de que el agresor acudirá a buscar a su víctima. Por eso, hay puertas con esclusa y hasta algunas estancias que ocupan espacios recónditos y de difícil acceso, que son utilizados como dormitorios, en caso de que una afectada y sus hijos requieran protección inmediata, o refugio de emergencia para pasar la noche.

El área cuenta con separos enrejados para canalizar a maridos agresivos si es necesario. La pequeña ergástula es resguardada por una mujer de la policía municipal que permanece atenta a un monitor que capta las imágenes de las casi 10 cámaras que circundan las instalaciones.

A diferencia de otros lugares, Puerta Violeta abriga a las mujeres desde que entran al refugio y no las suelta de la mano hasta que decide encontrar una solución integral al problema que trae desde su casa. Cuando pasan por la entrada, encuentran ahí, todo lo que necesitan para recuperarse. Los directivos le dan toda la atención en ese mismo espacio, para que no peregrine por dependencias. Es importante no revictimizarla.

Luego de que la mujer llega a solicitar apoyo, se le toman los datos y se le turna con una trabajadora social, que valora su situación y determina cuáles son los servicios que requerirá. Ahí mismo se ofrecen servicios de atención sicológica, un área médica para la atención inmediata y hasta apoyo legal para acudir a la agencia del Ministerio Público a presentar una denuncia, si se requiere. Por lo general, las mujeres se sienten más tranquilas cuando conocen sus derechos y se les explica que, si son víctimas, no serán separadas de sus hijos.

El primer paso depende de la víctima. A veces prefiere primero comer o dormir, antes de querellarse. En ocasiones no desea denunciar, y su decisión es respetada. Eventualmente las afectadas son inmigrantes sin documentos, y la Puerta Violeta no puede acogerlas, pero Alternativas Pacíficas sí. Juntas, la mujer violentada y la asesora, encuentran respuestas y soluciones.

“Pero lo importante es que ella decida vivir sin violencia. Cuando así lo determina, se procede a hacer lo necesario. Puede que decida ir al refugio de Alternativas, pero cuando sale, ¿qué sigue para ella? No conoce otra forma de vida, púes sus papás también ejercieron violencia. Entonces el Instituto de la Mujer municipal le da seguimiento al salir”, explica Flores Carrales, quien el año pasado fue reelecta y va por el primer año de su segundo trienio.

Entonces le ayudan a adaptarse a una nueva vida, señala. Antes el municipio, erróneamente, les daba despensas, comida y las mantenía. Y había señoras que hasta renegaban de los platillos o hacían demandas desproporcionadas. Por eso, lo que sigue es enseñar a la mujer a ser autosuficiente, y se le inscribe en talleres de empoderamiento o se le encausa con familiares, dependiendo de cada caso en particular

Por eso, el Instituto municipal de la Mujer está unido, a través de un acceso trasero, con la Puerta Violeta. La comunicación entre las dos instituciones es constante.

La fortaleza que los especialistas han encontrado en este modelo es que al ayudar a una mujer violentada ayudan a toda la familia. Flores Carrales dice que un hogar desintegrado puede ser una fábrica de delincuentes. Con frecuencia, se sabe que los malhechores proceden de hogares desintegrados, donde la madre era golpeada por el padre, o donde hubo abandono de los hijos, y estas conductas se heredan.

Si se puede sanar un entorno familiar, se reducirán las posibilidades de que los jóvenes delincan. La comuna también resulta beneficiada.

Al final del proceso se pretende que la mujer vuelva a vivir en un lugar en el que no exista violencia, que deje de observar como normales las agresiones en casa, dice la alcaldesa.

El propósito a futuro es abrir más Puertas Violetas por región o municipio, con enfoque integral, que cuenten con estancia y policía especializada.

Marcela Urbano, encargada de enlace interinstitucional de Alpaz, explica que el tipo de atención ha sido desarrollado por la asociación civil a lo largo de estas más de dos décadas y tiene su base en prácticas de otros países más desarrollados en tema de género.

En particular, el refugio que primero abrió Alternativas Pacíficas tomó elementos del modelo denominado Women Togheter (Mujeres unidas), de Estados Unidos. También han observado prácticas en organismos de vanguardia de Canadá. Pero todo se hace adaptado a la singular realidad mexicana.

El gobierno de México ya cuenta con una instancia similar a la de la Puerta: el Centro de Justicia para las Mujeres, que maneja la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), dependiente de Secretaría de Gobernación. La gran diferencia de esta institución es que, a diferencia de Puerta Violeta, no cuenta con respaldo de la sociedad civil.

“No están funcionado estos centros de denuncia como debería, porque quitaron una parte muy importante, que es la sociedad y todo lo judicializaron, lo centraron en el sistema de justicia penal, en la denuncia. Y acá en Puerta Violeta le apostamos más a los derechos humanos de la mujer”, dice Urbano.

Escobedo ya había llamado la atención de López Obrador desde el período de transición, después de que ganara las elecciones presidenciales en el 2018. Integrantes de su equipo acudieron a esta localidad para observar cómo funcionan las acciones con perspectiva de género.

A principios de marzo, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero encomió el programa integral de Escobedo, que tiene como eje el centro de atención Puerta Violeta.

Al señalar que el modelo de prevención y atención de este municipio conurbado, ubicado al norte de Monterrey, ha demostrado su éxito, señaló que pretenden replicarlo en todos los municipios de México.

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