El clásico “Esperando a Godot” en versión de José Luis Cruz llega a 100 representaciones

El 1 de septiembre se develan las 100 representaciones de la puesta Esperando a Godot. Foto: Cortesía El 1 de septiembre se develan las 100 representaciones de la puesta Esperando a Godot. Foto: Cortesía

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Con las actrices Rosa María Bianchi y Blanca Guerra como madrinas, este domingo 1 de septiembre se develan las 100 representaciones de la puesta Esperando a Godot, de Samuel Becket, en la versión adaptada y dirigida del dramaturgo José Luis Cruz.

La obra que se encuentra en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes (Cenart) desde el pasado 22 de agosto, culmina su temporada este domingo 1, siendo una pieza recurrente en el repertorio de la compañía de Cruz montándose en diversos escenarios de la capital mexicana.

En “Esperando a Godot”, un clásico del teatro del absurdo, Estragón y Vladimir inventan una serie de juegos para transitar por la vida y hacerla lo menos aburrida posible mientras esperan a Godot, que a decir de José Luis Cruz es una metáfora del tiempo.

En entrevista con Apro explica:

“Son dos personajes marginales que viven en un espacio-tiempo en medio de la devastación, es la metáfora que tomamos y que en una segunda decadencia de la civilización de la que se ha apoderado el capitalismo y que ha vomitado y marginado al 80-90% de la población reflexionamos nuestra realidad.

“Es reflexionar a través de Becket con un punto de partida muy radical, hasta doloroso (el tiempo) que la hacen una pieza magistralmente escrita con una visión actualizada de estos personajes a través del teatro puro y sin mayores artificios, que apuesta a la estructura muy elaborada del actor sin elementos escenográficos, que permite hacer que la imaginación del público vuele hasta donde quiera “.

La puesta cuenta con actuaciones de Jaime Estrada, Gerardo Martínez, Evaristo Valverde, Alicia Jiménez y Sergio Acosta.

-¿Cuál es el sello que le imprime a esta obra?

-El humor mexicano, aunque en esencia Beckett era un gran humorista eso a veces se les olvida a los europeos, era un gran admirador de Charles Chaplin y Joseph Frank ‘Buster’ Keaton, de hecho llegó a trabajar con este último. Era un catolico irlandés amante del teatro inglés que creó a estos dos personajes fascinantes, una especie de ‘payasos cósmicos’, según me refirió Juan Villoro, así que destacamos esa parte esencial de la obra de Becket: el humor.

“En estas conjunciones encontramos un vértice que nos ayuda a visualizar esa crítica al neoliberalismo, donde ‘todos somos un poco cómplices’ como decía Albert Camus, todos somos parte de esta historia y en la espera de algo mejor que es Godot, hay algo peor que es el cataclismo”.

—La obra se presenta en sus 100 representaciones en el día del primer informe, ¿es una buena o mala coincidencia?

—Yo creo que buena, nosotros fuimos parte de los que buscamos un cambio, una esperanza, aunque eso sí una esperanza que debe movilizarse y activarse ya, a un año es una cuarta transformación que debe moverse, sobre todo en términos de cultura, porque si no va a pasar como a Godot, que nos vamos a quedar esperando algo que no va a llegar.

“Veo a un líder de una cuarta transformación que jala a todos los demás que están muy instalados en su papel de funcionarios, cuando lo que necesita son revolucionarios”, finalizó el dramaturgo.

Esperando a Godot tiene sus últimas dos funciones este a sábado 31 de agosto a las 19 horas y domingo 1 de septiembre a las 18 horas en el Foro de las Artes del Cenart, ubicado en Río Churubusco 79, casi esquina con Tlalpan, cerca de las estaciones del Metro Ermita y General Anaya.

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Licenciada en Ciencias de la Comunicación (2005) con Diplomado en Relaciones Públicas (2014), habla inglés y francés, amante del cine y los idiomas. Se inició como reportera de deportes en su natal Veracruz, y luego en publicaciones de la Editorial Vía Satélite de la Ciudad de México. Forma parte de la Sección de Cultura y Espectáculos de Proceso desde 2007.

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