Critican “manipulación” de consulta indígena en el Istmo de Tehuantepec

Mesa de diálogo entre habitantes de Santa María Chimalapa, Oaxaca y autoridades del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas. Foto: Twitter @INPImx Mesa de diálogo entre habitantes de Santa María Chimalapa, Oaxaca y autoridades del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas. Foto: Twitter @INPImx

OAXACA, Oax. (apro).- La Red de Defensoras y Defensores Comunitarios de los Pueblos de Oaxaca (Redecom) y Servicios para una Educación Alternativa, cuestionaron la “manipulación” de la consulta indígena en el Istmo de Tehuantepec para imponer los megaproyectos.

De acuerdo con ambas organizaciones, “las necesidades de las comunidades y pueblos originarios son tomadas como pretextos para validar las propuestas de desarrollo e imponer los megaproyectos que, lejos de beneficiar a la zona lagunar, será nodo de explotación de la explotación de los bienes naturales y la fuerza de trabajo de las comunidades”.

Muestra de ello, subrayaron, es que no hay propuestas de desarrollo desde las comunidades, en sus tiempos y en sus formas, no hay impulso a su pequeña industria, porque ésta no genera explotación y ganancia. No hay propuestas sustentables, no hay perspectiva de género ni ruptura con los antiguos sistemas de explotación que vulneran a las comunidades originarias.

La Red explicó que se ha dado a la tarea de observar estas reuniones de seguimiento, donde “constatamos la falta de seriedad por parte de personal de las diferentes secretarías de gobierno, ya que cada sesión envía a personal diferente para dar cobertura, y la mayoría de las veces desconocen los compromisos entablados con las comunidades en reuniones pasadas”.

Y es que “a pesar de la ‘buena voluntad’ del gobierno federal, abundó, sus funcionarios públicos carecen de empatía a la hora de tratar a la gente, y muchas veces, desde su discurso, regañan o aleccionan respecto a las prácticas comunitarias realizadas por la gente como medio de sustento, y omiten, por ejemplo, el grave daño ambiental generado por proyectos extractivos como la refinería situada en Salina Cruz”.

Las organizaciones consideraron que la prioridad del gobierno federal “no está en resolver las necesidades básicas de las comunidades, ya que éstas no han sido atendidas. A pesar de la petición expresa respecto a salud, educación, reconstrucción y empleo –recalcaron–, los funcionarios sólo informan que no fue posible resolver la solicitud, no retoman las propuestas, ni tampoco dan opciones a las personas”.

Insistieron en que las necesidades de las comunidades y pueblos originarios son tomadas como pretextos para validar las propuestas de desarrollo e imponer los megaproyectos.

En el pronunciamiento destacaron que la visión de desarrollo del gobierno federal no responde a las necesidades de las comunidades, ni tampoco incentiva sus propias formas de desarrollo desde la cultura y la cosmovisión, relacionada con el medio ambiente.

“Palabras como cultura e identidad se quedan en el mero discurso institucional como etiquetas que se tienen que agregar a las propuestas, pero que no se parte desde la perspectiva de éstas, ni tampoco se toma en cuenta que las personas que participan son hablantes de la lengua materna, por lo que la mayoría de las reuniones se desarrollan en español, sin considerar explicaciones o traducciones en lengua madre”, puntualizaron.

Aunado a ello, mencionaron que dentro de las comisiones y las reuniones hay casi nula participación por parte de mujeres que pertenecen a las comunidades de la zona lagunar, “por lo tanto las propuestas tampoco se consideran desde la perspectiva de género y la equidad se vuelve sólo otra palabra con la que etiquetan las propuestas, pero que en realidad no se crean las condiciones para la participación y beneficio de las mujeres de las comunidades de la región del Istmo de Tehuantepec”.

En síntesis, destacaron que la información que se presenta dentro de esas reuniones de seguimiento es deficiente, y “se pretende que todo va a ser beneficios para las poblaciones”, por consiguiente, “es urgente y necesario informar a detalle, en un lenguaje adecuado y en lengua materna, sobre los impactos y posibles afectaciones al ambiente y al tejido social y cultural que la implementación de estos proyectos tendrá dentro del territorio de las comunidades originarias.”

Finalmente, insistieron que es prioridad atender las necesidades básicas de las poblaciones y comunidades, así como mitigar las vulnerabilidades de las comunidades, “sin cortapisas, sin pretextos y sin condicionar el mejoramiento de sus modos de vida a la aceptación de proyectos que vulneren no sólo su presente, sino su futuro”.

Remataron: “No puede someterse a las poblaciones originarias a la constante explotación que determina el sistema en aras de la acumulación de capital”.

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