Pese a litigio, otorgan nueva licencia a inversionistas españoles para construir hotel en Cancún

El hotel Riu Riviera Cancún. Foto: Especial El hotel Riu Riviera Cancún. Foto: Especial

CANCÚN, Q. Roo (apro).- El ayuntamiento morenista de Benito Juárez, encabezado por Mara Lezama, otorgó una nueva licencia de construcción a inversionistas españoles para el proyecto de hotel Riu Riviera Cancún, pese a que continúa el litigio por las autorizaciones federales de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y cambio de uso de suelo forestal.

Con fecha 8 de enero de 2020, la Dirección Municipal de Desarrollo Urbano (DMDU) concedió la licencia de construcción 76232 a la empresa MX RIUSA II SA de CV para “obra nueva” con uso de suelo TH-20-Q en el lote 72-03 Manzana 55 del bulevar Kukulcán, en la zona hotelera de este destino turístico.

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Sin embargo, de acuerdo con abogados de empresas y particulares que se oponen al proyecto Riu Riviera Cancún, esa nueva licencia no debió ser otorgada porque seguía “abierta” una anterior, además de que continúan los litigios por la MIA y el cambio de uso forestal consentidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en 2015, en el sexenio de Enrique Pena Nieto.

El 10 de agosto de 2017, en la anterior administración municipal que presidió Remberto Estrada, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), la DMDU otorgó a MX RIUSA II SA de CV la licencia de construcción 72671 para uso de suelo TH-20-Q, con vigencia hasta el 2 de agosto de 2019.

Los abogados refirieron que un “tercero afectado” entabló un recurso legal contra la emisión de esa licencia de construcción, ante la Sala Constitucional (SC) del Poder Judicial del Estado de Quintana Roo, a la par de otro juicio contra la resolución de la Evaluación del Impacto Ambiental S.G.P.A./DGIRA/DG/08730 de la Semarnat, ante la Sala Especializada en Materia Ambiental y de Regulación del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

El 17 de septiembre del año pasado la SC resolvió el sobreseimiento de los expedientes 240/2017 y 290/2017, interpuestos contra la expedición de la licencia de construcción 72671, pero no porque a los promoventes les asistiera la razón, sino porque dejó de haber materia legal al concluir el periodo de vigencia de la licencia.

Lo que procedía, de acuerdo con los litigantes, era una solicitud de prórroga de la licencia anterior, para lo que los promoventes tenían como plazo hasta el 20 de febrero de 2020, pero no procede la expedición de una nueva porque se trata del mismo proyecto de 530 habitaciones y 20 niveles sobre en un terreno de dos hectáreas.

Los litigantes refirieron que con una licencia nueva los promoventes del proyecto pretendieron evitar que se reabran los procesos derivados por la expedición del permiso municipal de construcción anterior, el 10 de agosto de 2017.

Dentro de esos procesos, subrayaron, se encuentra el juicio ante la Sala Especializada en Materia Ambiental y de Regulación del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

“El proceso contra el resolutivo ambiental y por lo tanto contra la Manifestación de Impacto Ambiental continúa, a la espera de que el promovente del proyecto consiga un experto ambiental que avale su proyecto como inocuo al ambiente”, apuntaron.

Este recurso contra los permisos federales es porque se omitieron recomendaciones del Fondo de Fomento al Turismo (Fonatur) sobre problemas en la capacidad de dotar de servicios públicos a la zona, y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) sobre afectaciones por el cambio climático y por ubicarse entre las zonas de influencia de las Áreas de Protección de Flora y Fauna Manglares de Nichupté y el Parque Marino Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc.

Pero, además, una nueva licencia de construcción debe contar necesariamente con los permisos federales que están en litigio. Y para obtenerla deben presentar nuevamente la documentación del proyecto.

Ante la magnitud de la obra hotel Riu Riviera Cancún, debe solicitarse la autorización en materia ambiental por parte de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat.

“Mientras el juicio contra el resolutivo de la DGIRA no se resuelva, es imposible utilizar la misma Manifestación de Impacto Ambiental para nuevos trámites, por lo que es necesario la obtención de un nuevo resolutivo”, agregaron los abogados.

Y advirtieron: “Dado que se trata de una nueva licencia con exactamente las mismas características y para exactamente el mismo proyecto arquitectónico, esta licencia queda sujeta a poder ser sometida a los mismos recursos legales a los que la licencia anterior se enfrentó”.

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